Incurrirían en un delito, anticipan a los promotores
LA HABANA (EFE).— La Fiscalía de Cuba advirtió ayer a los promotores de la marcha cívica opositora del 15 de noviembre que, de llevar al cabo su plan, incurrirán en delitos como desobediencia, manifestaciones ilícitas e instigación a delinquir.
La vicefiscal jefa de la Fiscalía Provincial de La Habana, Yahimara Angulo, declaró a la prensa que si los impulsores de la marcha insisten en realizarla pese a la negativa de las autoridades, afrontarán “consecuencias legales que significaría promover y realizar marchas ilícitas”.
La advertencia de la entidad tiene como base el artículo 156 de la Constitución referido a las funciones de la Fiscalía como “velar por el estricto cumplimiento de la Carta Magna”, explicó.
El dramaturgo Yunior García, fundador del grupo activista Archipiélago y uno de los promotores de la marcha de noviembre, consideró ayer como “una amenaza directa desde el poder” la decisión de la Fiscalía.
“Si las amenazas se concretan, me llevan a juicio o fuera detenido, renuncio a cualquier tipo de defensa”, anunció el joven, que fue uno de los arrestados en las masivas protestas antigubernamentales del 11 de julio.
Los activistas anunciaron el día 13 pasado que mantendrían la convocatoria de su marcha pacífica, una iniciativa inédita en 60 años, en un desafío al gobierno que negó el día antes el permiso para realizarla al calificarla de “ilícita”.
Por otro lado, el exilio en Miami informó que el periodista independiente cubano Esteban Rodríguez, que está encarcelado desde el pasado 30 de abril, realiza desde el lunes pasado una huelga de hambre para denunciar que se encuentra en un “limbo jurídico”.
Periodista: Ayuno
El periodista independiente cubano Esteban Rodríguez realiza una huelga de hambre.
Sin fecha de juicio
El Directorio Democrático Cubano denunció que Rodríguez, quien colabora con el portal de noticias ADN, sigue sin fecha de juicio, a pesar de haber presentado medidas cautelares y de haberse contagiado dos veces de Covid-19 en la prisión. Fue detenido por intentar acercarse a la casa del activista Luis Manuel Otero Alcántara, quien en ese momento estaba en huelga de hambre y sed.
