Ex funcionario de EE.UU. defiende retiro de tropas
WASHINGTON (EFE).— La retirada de Estados Unidos de Afganistán fue “espantosa”, pero podía haber sido “mucho peor”, advirtió ayer el exrepresentante especial para ese país Zalmay Khalilzad, al defender su trabajo días después de presentar su renuncia.
En sus primeras declaraciones tras presentar la renuncia la semana pasada, Khalilzad defendió su trabajo tras ser encargado por el expresidente estadounidense Donald Trump (2017-2021) de coordinar la retirada militar de Afganistán y lograr compromisos de los talibanes contra el terrorismo.
“Eso fue logrado. Estamos fuera. Nuestra guerra más larga ha terminado”, recalcó en una entrevista en la cadena televisiva CBS, al referirse a las dos décadas de presencial militar estadounidense en el país centroasiático.
Musulmán y nacido en la ciudad afgana de Mazar-e-Sarif, Khalilzad fue nombrado enviado especial para Afganistán en septiembre de 2018 por Trump y se encargó de negociar en Doha con los talibanes para llegar a un pacto sobre la retirada de las tropas estadounidenses, algo alcanzado en febrero de 2020.
No obstante, reconoció que los capítulos finales no fueron agradables: “No fue una retirada ordenada. Fue una fase final espantosa”.
“No hay dudas sobre ello. Pero podría haber sido mucho peor”, dijo Khalilzad.
El caótico desalojo de Afganistán se cerró a finales de agosto, después de que los talibanes se hicieran con el poder a mediados de ese mes y con un ataque terrorista cerca del aeropuerto de Kabul, que se cobró la vida de 13 soldados estadounidenses y decenas de civiles afganos.
Terrorismo
En Afganistán, miembros del Estado Islámico (EI) murieron ayer durante un enfrentamiento con los talibanes en Herat, en el oeste del país, en medio del aumento de la violencia en el país por parte del grupo yihadista.
Cuatro miembros del EI, que tomaron posición en una casa, fueron asesinados durante un enfrentamiento con las fuerzas de los talibanes que se prolongó hasta cuatro horas, aseguró un miembro de la Oficina de Inteligencia de la provincia de Herat que pidió el anonimato.
El portavoz de la Policía de Herat, Mahmoud Shah Rasouli, también confirmó el enfrentamiento y agregó que los cuatro hombres abatidos pertenecían a una banda de secuestradores.
Además, en este enfrentamiento resultaron heridos dos miembros de las fuerzas de seguridad del EI y se incautaron varias armas y equipo militar en el lugar de los choques, apuntó.
Tras el combate, los talibanes colocaron los cadáveres de los cuatro presuntos miembros del EI en la parte trasera de una camioneta y se los llevaron en un convoy.
“Estos son los miembros de EI de la provincia de Herat que fueron asesinados”, aseguró un combatiente talibán que formaba parte del convoy en un vídeo compartido por la Policía local.
Los talibanes anunciaron el pasado jueves el arresto de al menos a 250 presuntos combatientes del EI en el último mes, como parte de una operación que pretende poner fin a las actividades terroristas del grupo yihadista en Afganistán, en aumento desde la toma de poder de los islamistas el pasado 15 de agosto.
Desde entonces, el EI ha reivindicado ataques en al menos 9 de las 34 provincias afganas entre las que se cuentan las orientales Kunar, Nangarhar y Laghman, así como Kabul; las norteñas Parwan y Kunduz; las sureñas Kandahar y Khost; y ahora, la occidental Herat.
Afganistán Apoyo a pobres
Los talibanes distribuirán 66,000 toneladas de trigo para ayudar a las familias más desfavorecidas en Afganistán.
Programa de asistencia
“Hoy inauguramos un programa para prevenir la pobreza, el hambre y la crisis alimentaria en el país”, anunció el ministro de Agricultura y Ganadería, Abdul Rahman Rashed, en una conferencia de prensa en Kabul
Primero en la capital
El programa se implementará primero en la capital afgana para poco a poco expandirse hacia las 33 provincias restantes y solo en Kabul se crearán puestos de trabajo temporales para 40,000 personas, agregó Rasheed.
Viven una grave crisis
Afganistán se hunde en una profunda crisis económica y humanitaria con la llegada de los talibanes, donde la mitad de la población, el equivalente 18 millones de personas, precisan de asistencia humanitaria en el país, según Naciones Unidas. La crisis humanitaria afgana se agravó en los últimos años con la pandemia.
