Un hombre vestido de negro fue el primer rehén rescatado ileso tras el secuestro en una sinagoga texana

COLLEYVILLE, Texas (AP y EFE).— Las personas que ayer fueron tomadas como rehenes dentro de una sinagoga en Texas fueron rescatadas ayer mismo por la noche, informó el gobernador Greg Abbott, en lo que fue el desenlace de una crisis que había durado casi 12 horas.

“Las oraciones fueron escuchadas. Todos los rehenes están vivos y a salvo”, tuiteó Abbot.

Abbott envió su tuit apenas después de que se escuchara lo que parecieron fuertes disparos provenientes de la sinagoga, donde las autoridades dijeron que un hombre mantuvo a personas cautivas mientras exigía la libertad de una neurocientífica paquistaní —según el secuestrador, su hermana— declarada culpable de intentar el asesinato de oficiales del Ejército de Estados Unidos en Afganistán.

El secuestrador fue declarado muerto después, dijo un agente a The Associated Press a condición del anonimato. De momento no se dieron a conocer los detalles del rescate ni de la muerte del hombre.

Un primer rehén había sido liberado ayer como a las 5 de la tarde en buen estado de salud, después de más de seis horas retenido, mientras el FBI continuaba negociando con el sospechoso del crimen, informó la Policía local.

De acuerdo con una fuente policial consultada por la CNN, al comienzo del secuestro había al menos cuatro rehenes dentro de la sinagoga de la congregación Beth Israel, en Colleyville, y uno de ellos era un rabino.

La toma de rehenes se produjo durante un servicio religioso en la sinagoga de la congregación Beth Israel, que se estaba emitiendo en vivo por la página web de la institución en Facebook, informó el diario local “Fort Worth Star-Telegram”.

Más de 8,000 personas se conectaron al video de la retransmisión en directo una vez que surgieron las primeras informaciones en redes sociales sobre lo ocurrido, hasta que finalmente la emisión se suspendió sin que la situación en el interior de la sinagoga se hubiera resuelto.

El video no mostró lo que sucedía en el edificio, pero en él pudo oírse a un hombre enfadado que hablaba sobre la religión, insistía en que no quería herir a nadie y aseguraba que iba a morir, dijo el “Star-Telegram”.

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