MOSCÚ (EFE).— Rusia vive una nueva ola de coronavirus con el comienzo de la propagación de la variante ómicron que ya duplicó los contagios de Covid-19 en el país en menos de una semana y causa un aumento de las hospitalizaciones.
Hace tan solo una semana, el 15 de enero pasado, las autoridades sanitarias del país informaban de la detección de 27,179 nuevos casos de Covid-19.
Ayer sábado, el último recuento oficial habla ya de 57,212 positivos registrados, lo que supone un nuevo el máximo diario desde el comienzo de la pandemia en marzo de 2020.
En la pasada jornada se detectaron casi 11,000 casos más que en el día anterior, incremento que las autoridades rusas atribuyen a la propagación en el país de la variante ómicron, que aún no domina sobre la delta a la que corresponden más del 50 por ciento de los contagios, según datos oficiales.
Principal foco
En Moscú, el principal foco de infección en Rusia, el número de contagios se disparó hasta 16,094, la cifra diaria más alta registrada en la capital rusa desde el estallido de la pandemia.
Hace tan solo una semana, en la capital rusa el número de los infectados no alcanzaba los 7,000.
En San Petersburgo, la segunda ciudad de Rusia, se detectaron 8,451 casos, también el máximo absoluto.
En ambas ciudades, las autoridades recomendaron limitar el uso del transporte público y prestar mayor atención al cumplimiento de otras medidas sanitarias.
