LA HABANA (AP).— Un foro de empresarios de Estados Unidos y Cuba arrancó ayer en La Habana, el primero desde que la isla abriera la posibilidad a sus pequeñas industrias de conseguir socios extranjeros y en medio de un escenario político bilateral tenso, pero que tuvo pequeños gestos de acercamiento recientes.

Alrededor de 25 integrantes de compañías del país norteamericano llegaron acompañados por Focus, una consultora de Estados Unidos que busca fomentar nexos comerciales en la isla y que encabezan Phil Peters y Paul Johnson. “Es una conferencia informativa”, dijo a The Associated Press Peters, para quien las nuevas regulaciones cubanas —aprobadas en septiembre del 2021— que permiten a las pequeñas y medianas empresas constituirse legalmente y tomar socios extranjeros es una oportunidad.

De los visitantes, cinco son empresarios cubano-americanos, informaron los organizadores, que no ofrecieron un listado con los nombres de las firmas pero indicaron que están representados sectores como el transporte, agroindustria y tecnología.

“Es importante para muchos de nosotros saber sobre los desarrollos en el sector privado de Cuba”, comentó Peters.

El foro sesionará hasta mañana con un programa de paneles por sector y visitas a centros de producción de medicamentos. En la apertura, el presidente de la Cámara de Comercio local, Antonio Carricarte, aseguró que en 2021 y pese a las sanciones del gobierno de Estados Unidos, las importaciones hacia la isla desde el país norteamericano habían alcanzado los 370 millones de dólares.

Si ese monto se compara con los más de 8,000 millones de dólares que según las autoridades Cuba gasta en compras en el extranjero anualmente, “puede ilustrar las oportunidades que están perdiendo los empresarios estadounidenses”, según Carricarte.

Estados Unidos mantiene una política de sanciones contra Cuba, incluyendo la prohibición de vender o comprar productos, salvo alimentos, pero impone condiciones financieras estrictas para su pago lo que obliga a la nación caribeña a obtener mercancías básicas en mercados lejanos que según el gobierno se traduce en sobreprecio de fletes.

Las reglamentaciones del embargo a la isla por parte de Washington –cuyo objetivo desde hace seis décadas fue lograr un cambio en el modelo político de La Habana– se intensificaron durante el mandato del entonces presidente Donald Trump y, salvo algunos cambios, prácticamente no han variado durante la administración de Joe Biden a pesar de que había prometido retomar el camino de acercamiento iniciado por Barack Obama.

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán