CIUDAD DE GUATEMALA (EFE).— La candidata conservadora Zury Ríos Sosa, hija del dictador golpista Efraín Ríos Montt, busca la presidencia de Guatemala después de obtener luz verde para competir por segunda vez en unos comicios en el país centroamericano, pese a la norma constitucional que prohíbe su participación.
Con 55 años de edad, Zury Ríos llega a los comicios del domingo próximo de la mano de la coalición de derecha Valor-Unionista con posibilidades de ingresar a una segunda vuelta electoral, de acuerdo con las encuestas del presente semestre.
En 2019, la candidata no pudo participar en los comicios porque las cortes de Guatemala determinaron que su inclusión era inconstitucional, por una norma que especifica que los familiares de personas que realizaron un golpe de Estado no pueden gobernar el país.
Sin embargo, para estas elecciones sí se le permitió la participación, tal y como sucedió en 2015, cuando finalizó en la quinta posición con 288,421 votos en total.
De acuerdo con analistas, su habilitación para competir este 25 de junio fue gracias a que cuenta con influencias en la Corte de Constitucionalidad y una resolución de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), emitida en 2022, que respalda su participación.
No obstante, las críticas en su contra han sido fuertes por defensores de derechos humanos, ya que su padre, el exgeneral Efraín Ríos Montt, fue acusado y condenado en 2013 por el genocidio de 1,600 indígenas en el norte de Guatemala durante el conflicto armado interno, específicamente entre 1982 y 1983.
Dicha condena, sin embargo, fue desautorizada días después por la Corte de Constitucionalidad, máximo tribunal del país.
De acuerdo con organizaciones de derechos humanos, los 17 meses de gobierno del padre de Ríos Sosa fueron los más sangrientos de los 36 años del conflicto armado interno de Guatemala (1960-1996), que dejó 250,000 víctimas entre fallecidos y desaparecidos.
Negación
Zury Ríos ha manejado un discurso de negación sobre las masacres de las que se acusó a su padre y le acompañó hasta el momento en el que la Corte de Constitucionalidad revocó la condena en su contra.
La candidata, quien es licenciada en ciencias políticas y cuenta con estudios en España, tuvo una larga carrera legislativa como diputada en Guatemala entre 1996 hasta 2012, con cuatro periodos consecutivos de legislatura.
Durante su paso en el Congreso, Zury Ríos promovió iniciativas de ley sobre la atención al VIH Sida y violencia contra la mujer, pero fue criticada por oponerse a los esfuerzos por combatir la corrupción en Guatemala.
