Migrantes tratan de regresar a los Estados Unidos
PUERTO PRÍNCIPE, Haití (AP y EFE).— Decenas de haitianos molestos por haber sido deportados por Estados Unidos se enfrentaron a las autoridades locales mientras trataban de regresar al avión que aterrizó ayer mismo por la tarde en la capital haitiana.
Un guardia de seguridad cerró la puerta del avión a tiempo cuando algunos de los deportados comenzaron a lanzar piedras y zapatos contra el avión gritando: “¡Esto es un abuso!” y “¿Cómo es esto posible?”.
En el grupo había hombres y mujeres que habían descendido del segundo de cuatro vuelos que llegaron a la capital haitiana ayer, y algunos perdieron sus pertenencias en la trifulca luego de que llegó la policía.
Entre los que trataban de volver al avión estaba Maxine Orélien, quien culpó al primer ministro de Haití de la situación.
“¿Qué le podemos dar a nuestra familia?”, se preguntó. “No podemos hacer nada por nuestra familia aquí. No hay nada en este país”.
Orélien es uno de cientos de migrantes a quienes Estados Unidos empezó a deportar a Haití el domingo, y se tienen muchos más vuelos previstos en los próximos días.
Muchos de ellos abandonaron el país caribeño luego del devastador sismo de 2010 y ahora están preocupados sobre cómo encontrarán empleo y vivienda, y cómo mantendrán a su familia en una nación de más de 11 millones de habitantes donde alrededor del 60% gana menos de dos dólares al día.
Haití también afronta las secuelas del asesinato del presidente Jovenel Moïse perpetrado el 7 de julio y de un sismo de magnitud 7.2 que azotó la región sur de la nación a mediados del mes pasado, provocando la muerte de más de 2,200 personas y destruyendo o causando daños a decenas de miles de viviendas.
Los que fueron deportados con niños pequeños están particularmente preocupados por el reciente repunte de violencia en Puerto Príncipe, debido a que las pandillas controlan aproximadamente una tercera parte de la capital. Los secuestros se han vuelto cada vez más frecuentes, y los objetivos varían desde estudiantes jóvenes hasta monjas y familias pobres.
“Partners in Health”, una organización sin ánimo de lucro con sede en Boston, declaró ayer que estaba indignada por lo que denominó trato inhumano del gobierno estadounidense hacia los migrantes y solicitantes de asilo haitianos. También pidió el cese inmediato de todos los vuelos con destino a Haití.
“Durante un periodo difícil y peligroso para Haití, es impensable que se envíe a hombres, mujeres y niños de vuelta a lo que muchos de ellos ya ni siquiera llaman ‘hogar’”, dijo el grupo.
Mientras tanto, el futuro de miles de migrantes que siguen en la frontera entre México y Texas está en el limbo. Se tiene previsto que los vuelos de expulsión de Estados Unidos continúen, mientras que México comenzó a retirar a algunos de la zona en avión y autobús.
Hasta ahora, más de 6,000 haitianos y otros migrantes han sido retirados de un campamento ubicado en Del Rio, Texas.
Las expulsiones expeditas fueron posibles por una orden relacionada con la pandemia de coronavirus que fue implementada por el expresidente Donald Trump en marzo de 2020 y la cual permite que los migrantes sean retirados inmediatamente del país sin darles la oportunidad de solicitar asilo.
El presidente Joe Biden exentó de la orden a los menores que viajan sin compañía de un adulto, pero el resto aún está sujeto a ella.
En Del Río, Texas, los miles de migrantes haitianos a ambos lados de la frontera entre México y Texas se veían cada vez con menos opciones, mientras el gobierno de Estados Unidos preparaba ayer seis vuelos más para expulsarlos a Haití y México empezó a llevarse a algunos de la frontera en autobuses.
Más de 6,000 haitianos y otros migrantes ya fueron desalojados del campamento en Del Río, según dijeron anteayer las autoridades estadounidenses, que defendieron una contundente operación que incluyó la expulsión inmediata de migrantes a su empobrecido país caribeño.
Las autoridades estadounidenses fueron criticadas por utilizar patrullas a caballo para impedir que la gente entrara en Del Río.
Eso bastó para que algunos migrantes haitianos regresaran a México, mientras que otros trataban de decidir a qué lado de la frontera probar suerte.
Marie Pierre, de 43 años, estaba al anochecer en el lado mexicano del río con cientos de migrantes que dudaban sobre qué hacer. Los agentes de la Patrulla Fronteriza la habían separado de su hijo de 19 años en Texas, señaló, y no sabía si la habían deportado. Esperaba una oportunidad de cargar su celular, confiando en recibir noticias de su hermana y su primo en Florida. “Me dijeron que era un adulto y no podía quedarse con nosotros”, dijo del momento en el que se separaron.
En la ONU, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, prometió ayer que pondrá “bajo control” la situación en la frontera con México, que cruzaron en los últimos días miles de migrantes, en su mayoría haitianos.
“Lo pondremos bajo control”, dijo Biden en breve declaración a la prensa al abandonar la sede de Naciones Unidas, después de dar su primer discurso como presidente ante la Asamblea General de la ONU.
Biden replicó así a una pregunta sobre su reacción a las imágenes de la situación en la frontera, y no está claro si su respuesta se refería al volumen de inmigrantes que se congregaron en la zona o a las fotografías sobre cómo los tratan los agentes de la Patrulla Fronteriza.
Una de esas fotografías muestra a un agente blanco de la Patrulla Fronteriza a un caballo que agarra de la camiseta a un inmigrante negro, mientras aparentemente le golpea con lo que parece un látigo, en la orilla estadounidense del Río Bravo, que separa ese país de México.
Mayorkas “horrorizado”
Alejandro Mayorkas se dice “horrorizado” por imágenes de campamento migrante.
Imágenes
En Washington, el secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos dijo ayer que las imágenes donde agentes fronterizos a caballo parecían arrear a los migrantes que intentaban cruzar la frontera sur lo “horrorizaron”, pero no llegó a declarar que la situación en la frontera era de crisis.
Inaceptable
Mayorkas declaró al canal de cable CNN que “cualquier maltrato o abuso de un migrante es inaceptable”, y que las fotos que vio lo “perturbaron profundamente”.
Investigación
Prometió una investigación.
