Un empresario de Vietnam ayuda a los desprotegidos
HO CHI MINH, Vietnam (EFE).— Con dispensadores automáticos de arroz gratuito, el empresario Hoang Tuan Anh contribuye a aliviar las penurias de miles de vietnamitas que afrontan una crisis económica como resultado de la pandemia.
“Mucha gente ha perdido su trabajo porque han cerrado negocios. Quería ayudar, pero no tengo gran capacidad financiera, así que elegí donar arroz para que todo el mundo pueda comer. Lo hago con estos ‘cajeros automáticos’ que funcionan 24 horas al día para que nadie se exponga a infectarse cuando se entrega el arroz”, explica el creador del proyecto y propietario de PHG Lock, de cerraduras inteligentes.
Aunque Vietnam es uno de los países que mejor contienen la propagación del coronavirus, con 267 casos y ningún muerto hasta ahora, las medidas de distanciamiento social impuestas por el gobierno y la ralentización económica general han afectado a miles de negocios y dejado sin ingresos a millones de habitantes.
Uno de ellos es Hoa, empleada doméstica de 45 años a quien han pedido que no vaya al trabajo durante un mes y medio. “Esto me ayuda mucho porque no tengo otra fuente de ingresos y tengo dos hijos que mantener”, dice tras recoger el 1.5 kilos de arroz que le corresponde.
En la parte delantera de la fila los organizadores piden a la gente que se quite el sombrero y baje un poco la mascarilla (obligatoria en todo el país) para que el sistema de reconocimiento facial compruebe que es la primera vez que acuden en el día.
“No queremos que la gente haga negocio o la use varias veces en un mismo día. Algunos se cambian de ropa y de sombrero para intentar llevarse el arroz varias veces”, explica Jolie Nguyen, una de las trabajadoras.
En su mayoría acude gente que se ha visto especialmente afectada con las medidas de distanciamiento social, como Tuoi, un mototaxista que redujo sus ingresos en 70% y no espera que la situación mejore en el corto plazo.
Cuando llega su turno toma una bolsa de plástico y la coloca debajo de un tubo adherido a la pared por el que cae arroz. El kilo y medio le daría para comer durante cinco o seis días.
La iniciativa de Hoang Tuan Anh se suma a decenas de gestos solidarios de particulares vietnamitas y subsidios gubernamentales.
El empresario calcula que en una semana han repartido 45 toneladas de arroz y ayudado a 120,000 personas.
Instalaciones
Hoang Tuan Anh instaló una decena de dispensadores en Ho Chi Minh (la antigua Saigón), Hanoi y otras ciudades.
Proyecto
“El número total de aparatos que lleguemos a instalar dependerá de los donativos que recibamos. Planeamos fabricar hasta mil dispensadores pequeños que se puedan mover fácilmente en un coche”, dice.
