El presidente del banco BBVA Francisco González, durante la presentación de resultados del ejercicio 2017, BBVA obtuvo en 2017 un beneficio neto de 3,519 millones, un 1.3 % más que en 2016, tras anotarse en el último trimestre un deterioro de 1,123 millones por el saneamiento de su participación en Telefónica, ha informado hoy la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).- (EFE/Zipi)
El presidente del banco BBVA Francisco González, durante la presentación de resultados del ejercicio 2017, BBVA obtuvo en 2017 un beneficio neto de 3,519 millones, un 1.3 % más que en 2016, tras anotarse en el último trimestre un deterioro de 1,123 millones por el saneamiento de su participación en Telefónica, ha informado hoy la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).- (EFE/Zipi)

MADRID, España.   (Notimex).- El presidente del Grupo BBVA, Francisco González, expresó hoy aquí su confianza en que México, Estados Unidos y Canadá alcanzarán un acuerdo sobre el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ya que “una vuelta atrás sería negativo”.

En la presentación de resultados de 2017 de la entidad financiera, el banquero español fue preguntado sobre su opinión acerca de la renegociación del acuerdo de un área comercial donde BBVA tiene gran presencia y negocios.

“Yo confío que eso saldrá adelante porque el daño sería grande” para esos países, manifestó González, quien recordó que las transacciones entre México, Estados Unidos y Canadá con el TLCAN ascienden a 500 mil millones de dólares anuales.

“Es un acuerdo importante para México, con cadenas de valor súper integradas, y una vuelta atrás del NAFTA (las siglas en inglés del TLCAN) sería negativo tanto para México como para Estados Unidos”, recalcó.

Aclaró que para México “sería un impacto pequeño” por el soporte que le representan las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), siempre y cuando el gobierno del presidente estadunidense Donald Trump dé marcha atrás en el acuerdo.

González señaló que hay factores que influyen como las elecciones presidenciales de México en julio, o las legislativas en Estados Unidos en otoño que podrían hacer retrasar la modernización del TLCAN.

“Si no hay acuerdo en marzo, podría ser a partir de julio tras las elecciones en México, pero luego vienen las de Estados Unidos, y eso Trump lo podría usar”, abundó.

Apuntó que conoce al presidente de Estados Unidos, que habló con él en el reciente Foro Económico de Davos, y que su personalidad compleja hace que “en una negociación le gusta poner a su opositor contra las cuerdas”, pero a pesar de ello se muestra optimista.