Sínodo por la Amazonia
El Papa Francisco encabeza la procesión con motivo del sínodo amazónico en el Vaticano, el 7 de octubre de 2019.- (EFE / EPA / CLAUDIO PERI)

CIUDAD DEL VATICANO. — Este lunes, el papa Francisco pidió a los obispos suramericanos hablar “con valentía” en el sínodo sobre la Amazonia, donde la escasez de sacerdotes es tan grave que el Vaticano analizará la posibilidad de ordenar a hombres casados y asignar ministerios oficiales de la Iglesia a mujeres.

Dirigidos en la procesión por el Papa, los obispos se trasladaron al salón del sínodo para analizar y proponer nuevas formas para que la Iglesia católica adoctrine mejor a las comunidades indígenas lejanas y cuide la selva tropical a la que consideran su hogar.

Temas polémicos

Entre las propuestas más polémicas del sínodo está la de permitir la ordenación como sacerdotes de ancianos de la comunidad casados. Los indígenas católicos en zonas remotas de la Amazonia pueden pasar meses sin ver un sacerdote ni recibir los sacramentos.

Otra propuesta pide que los obispos identifiquen nuevos “ministerios oficiales” para las mujeres, aunque su ordenación sacerdotal se ha descartado.

Previo al inicio de la cumbre, líderes indígenas, grupos de misioneros y varios obispos cantaron y realizaron bailes nativos frente al altar principal de la Basílica de San Pedro.

Ausencia de la eucaristía

El cardenal Claudio Hummes, el arzobispo retirado de Sao Paulo y el principal organizador del sínodo, dijo que la escasez de sacerdotes había ocasionado una “ausencia casi total de la eucaristía y otros sacramentos fundamentales para la vida diaria cristiana”.

“Será necesario definir nuevos caminos hacia el futuro”, comentó y añadió que la propuesta para sacerdotes casados y ministerios para mujeres es uno de seis “cuestiones esenciales” que el sínodo de obispos debe abordar.

“La iglesia vive de la eucaristía y la eucaristía es el cimiento de la iglesia”, señaló citando a San Juan Pablo II.

Francisco inició la reunión exaltando a las culturas nativas e instando a los obispos a respetar sus historias y tradiciones mientras encontraban formas para propagar la fe.

El primer Papa latinoamericano de la historia ha tenido un enorme respeto por las comunidades indígenas y ha condenado la forma en la que son explotados, marginados y tratados como ciudadanos de segunda clase y “bárbaros” por gobiernos y corporaciones que extraen madera, oro y otros recursos naturales de sus viviendas.