“Un regalo para la Iglesia”
CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— El papa Francisco aseguró ayer que san Juan Pablo II fue un regalo para la Iglesia y para Polonia, su país de origen, en un vídeo grabado con motivo del centenario de su nacimiento.
“San Juan Pablo II fue un regalo extraordinario de Dios para la Iglesia y Polonia, su patria. Su peregrinación terrenal, que comenzó el 18 de mayo de 1920 en Wadowice y terminó hace 15 años en Roma, estuvo marcada por una pasión por la vida y una fascinación por el misterio de Dios, del mundo y del hombre”, destacó el Sumo Pontífice en italiano.
El Papa señaló que fue “un gran hombre de misericordia que comprendió la especificidad y la belleza de la vocación de mujeres y hombres, entendió las necesidades de los niños, jóvenes y adultos, considerando también las condiciones culturales y sociales”.
Y que puso especial atención en el amor y en el cuidado de la familia, hasta el punto de que su enseñanza representa un punto de referencia para encontrar soluciones ante las dificultades y desafíos que afrontan las familias hoy día.
Francisco finalmente recordó que Karol Wojtyla sufrió la pérdida de su madre, hermano y padre cuando era niño, experimentó las atrocidades del nazismo, que le quitó muchos amigos cuando era estudiante, y después de la guerra, como sacerdote y obispo, tuvo que enfrentarse al comunismo ateo.
San Juan Pablo II fue homenajeado con misas especiales en el Vaticano y su natal Polonia.
Desde el pequeño poblado de Wadowice, donde Karol Wojtyla nació el 18 de mayo de 1920, hasta Varsovia y el Vaticano, los fieles católicos oraron en agradecimiento a quien fue Papa de 1978 hasta su muerte en 2005.
Los polacos recuerdan a San Juan Pablo II mayormente por haber usado su papado para sacudir los cimientos de un sistema comunista opresor que se vino abajo por todo el este de Europa 11 años después de iniciar su pontificado.
Mensaje del presidente
“Karol Wojtyla fue una de las figuras más importantes del siglo XX”, sostuvo el presidente polaco, Andrzej Duda, en una carta a los fieles en el lugar más sagrado de Polonia, el Monasterio Jasna Gora, en Czestochowa. “Su enseñanza y testimonio sigue llegando a los corazones y mentes de millones de personas”, indicó.
La comunidad judía polaca también hizo mención de los esfuerzos de San Juan Pablo II para lograr la reconciliación entre católicos y judíos, una labor que incluyó disculpas por los siglos de persecución cristiana a judíos y una histórica visita sin precedentes de un Papa a sinagogas y al lugar donde hubo un campo de concentración nazi en Auschwitz.
“Ningún otro Papa ha hecho más para sanar las dolorosas heridas y él hizo más que nadie en la historia para borrar efectivamente el flagelo del antisemitismo”, sostuvo el líder rabino polaco Michael Schudrich en un comunicado el domingo.
