Un manifestante protesta frente a la casa de Dominic Cummings, principal asesor del primer ministro británico, Boris Johnson, en Londres, Gran Bretaña, el 24 de mayo de 2020, con un letrero escrito en inglés que dice: "¿Por qué estás por encima de la ley?.- (EFE / EPA / ANDY RAIN)

LONDRES, Inglaterra. — Varios legisladores del Partido Conservador, el que gobierna en Gran Bretaña, se unieron este domingo a los llamados de la oposición para solicitar la renuncia de Dominic Cummings, principal asesor del primer ministro Boris Johnson por presuntamente violar las reglas de la cuarentena para frenar al coronavirus.

Las solicitudes del cese surgieron después de que los periódicos The Guardian y Mirror revelaron que el asesor viajó más de 400 kilómetros a la casa de sus padres durante la cuarentena nacional en momentos que se sospechaba que estaba contagiado de coronavirus.

Dominic Cummings condujo de Londres a Durham, en el noreste de Inglaterra, en compañía de su esposa e hijo a fines de marzo. Las normas de la cuarentena impuesta el 23 de marzo estipulaban que la población debía permanecer en casa, salir solamente para realizar tareas esenciales o ejercitarse y no visitar a parientes. Aquellas personas que presentaban síntomas del virus debían aislarse totalmente.

La oficina de Johnson indicó en un comunicado que Cummings hizo el viaje porque su esposa mostraba síntomas de coronavirus, él pensó que también podría enfermarse y sus familiares habían ofrecido hacerse cargo del hijo de cuatro años de la pareja. Subrayó que Cummings se quedó en una casa “cercana pero separada” de la de su parientes.

“Dominic Cummings tiene un historial de creer que las reglas no se aplican a él y de tratar con desdén el escrutinio que debe recibir cualquier persona en una posición de autoridad”, tuiteó el legislador conservador Damian Collins. “El gobierno estaría mejor sin él”.

Otro legislador conservador, Steve Baker, dijo que Cummings debe renunciar por no “acatar el espíritu, al menos, de las consignas que ha impuesto en el resto del país”.

El gobierno ha defendido a Cummings, diciendo que viajó para estar cerca de la familia extendida porque su esposa mostraba síntomas de Covid-19, pensó correctamente que también estaba infectado y quería asegurarse de que cuidaran a su hijo de 4 años.

El coronavirus atravesó las primeras filas del gobierno británico en marzo y abril, infectando a personas como Cummings, el secretario de salud Matt Hancock y el propio Johnson.

El gobierno de Johnson ya enfrenta críticas por su respuesta a una pandemia que ha afectado más a Gran Bretaña que a cualquier otro país europeo. La cifra oficial de muertes por coronavirus aquí es de 36,675, el segundo total más alto después de Estados Unidos.