Reino Unido, con cautela; Hungría, con restricciones
LONDRES (AP).— Los niños británicos regresaron a las aulas ayer, después de un cierre de más de dos meses debido al coronavirus, una medida que, de acuerdo con el primer ministro, Boris Johnson, pretende que el país “se acerque a un sentido de normalidad”.
Como parte del plan, millones de estudiantes de secundaria y universidad que regresan a las escuelas en Reino Unido serán sometidos a pruebas de coronavirus en las primeras semanas.
Las autoridades tratan de detectar rápidamente y ais-lar a quienes sean asintomáticos, para evitar un esquema de clases en casa.
“Estamos siendo cautelosos en nuestro enfoque porque no queremos perder el progreso que hemos logrado hasta ahora”, señaló Johnson al exhortar a la población a vacunarse.
Las secundarias y universidades podrían reabrir en fases que faciliten la realización de pruebas.
Gran Bretaña ha vivido el brote más mortífero de Europa, con cerca de 125,000 decesos por Covid-19.
En contraste, en Hungría los habitantes despertaron bajo una nueva ronda de estrictas medidas de confinamiento con la intención de desacelerar una oleada de máximos históricos en hospitalizaciones y muertes causadas por las variantes del coronavirus.
El rápido aumento de contagios que se registra desde que se inició febrero llevó al gobierno húngaro a anunciar las nuevas restricciones, entre ellas el cierre de la mayoría de las tiendas durante dos semanas y escuelas de nivel preescolar y primaria hasta el 7 de abril.
El número de pacientes conectados a respiradores en hospitales en Hungría ha aumentado a más del doble en las últimas dos semanas, y el lunes había 806 pacientes en tales condiciones, en comparación con el máximo previo de 674 de inicios de diciembre pasado.
Los decesos también se han incrementado marcadamente, con cerca de 16,000 confirmados en total desde que comenzó la pandemia.
Por su parte, Portugal se acerca rápidamente a los objetivos planteados para el levantamiento de un confinamiento a nivel nacional por el Covid-19, semanas después de haber sido el país más azotado de la pandemia en todo el mundo en cuanto al tamaño de su población.
Los expertos sanitarios informaron al presidente portugués y al primer ministro, Marcelo Rebelo y António Costa, respectivamente, en una reunión televisada ayer, que el índice de nuevos contagios para un periodo de 14 días por cada 100,000 habitantes estaría bajando a la meta de 60 para la próxima semana. Actualmente es de 141.
En Alemania se intenta acelerar el uso de la vacuna de AstraZeneca, luego que las autoridades dieron luz verde la semana pasada a su aplicación en personas de 65 años y más.
De acuerdo con el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades, Alemania ha recibido 2.1 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca hasta el momento, pero ha aplicado tan solo 721,000.
La campaña de vacunación en Alemania se ha quedado rezagada en comparación con las de Gran Bretaña y Estados Unidos. Para el domingo, las autoridades sanitarias alemanas habían aplicado 5.2 millones de dosis de la vacuna y aproximadamente 2.5 millones de personas —cerca del 3% de la población— ya han recibido la segunda dosis.
De un vistazo
Ante mayor riesgo
El primer ministro británico dijo ayer que un mayor riesgo de transmisión del coronavirus es “inevitable” con la reapertura de escuelas y el regreso de millones de niños a las aulas.
Otro problema mayor
“Por supuesto, aceptamos que habrá un mayor riesgo de transmisión. Esto es inevitable. Sin embargo, mayor riesgo es mantener a los niños fuera de la escuela durante más tiempo”.
“Prudente, pero irreversible”
La reapertura de escuelas en Inglaterra realizada ayer es la primera parte del plan de cuatro pasos, el cual, afirmó el primer ministro Boris Johnson, está diseñado para ser “prudente, pero irreversible”.
