Foto de archivo del 12 de abril de 2006, el Príncipe Felipe de Gran Bretaña, a la izquierda, habla con sus nietos, el Príncipe Guillermo, en el centro, y el Príncipe Enrique, a la derecha, después del Desfile de los Soberanos en la Real Academia Militar de Sandhurst, Inglaterra.- (Foto AP / Lefteris Pitarakis)

Lindsay Hoyle, presidente de la Cámara, dijo que Felipe era “el padre de la nación”

LONDRES, Inglaterra.- Este lunes, el primer ministro británico, Boris Johnson, elogió la labor del príncipe Felipe durante siete décadas para proteger y modernizar la institución de la monarquía en el Reino Unido.

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Johnson ofreció un discurso en la sesión extraordinaria en la Cámara de los Comunes para rendir homenaje al duque de Edimburgo, fallecido el pasado viernes a los 99 años.

Con su “espíritu de innovación“, Felipe “dio forma y protegió a la monarquía a lo largo de todas las vicisitudes de las últimas siete décadas, y ayudó a modernizar y adaptar constantemente una institución que está por encima de la política“, dijo el jefe de Gobierno.

La Corona, continuó Johnson, “encarna nuestra historia y es indiscutiblemente vital para el equilibrio y la felicidad en nuestra vida nacional.”

Hay “un servicio en particular” que el príncipe prestó en vida que fue “el mayor de todos“, afirmó el primer ministro: “El constante amor que ofreció a su Majestad la reina.”

“Su incansable y entregado servicio a la reina, la Mancomunidad de Naciones, las Fuerzas Armadas, el medioambiente, y a millones de personas jóvenes y no tan jóvenes en todo el mundo, así como a otras incontables causas, es un modelo de generosidad para todos nosotros“, agregó Johnson.

Sentido del humor

El primer ministro hizo referencia asimismo al peculiar sentido del humor del duque, que en numerosas ocasiones llevó sus comentarios y deslices a las páginas de los tabloides británicos.

Felipe era “a la vez políticamente incorrecto” y un hombre “adelantado a su tiempo.” “El mundo no le echó en cara” esos deslices porque eran “ampliamente comprendidos” como una forma de romper el hielo y hacer sonreír a sus interlocutores, afirmó el mandatario conservador.

El líder de la oposición, el laborista Keir Starmer, alabó asimismo la labor del duque de Edimburgo.

“Una vida que dio forma al Reino Unido moderno y ofreció una muy necesaria estabilidad a nuestra historia nacional. Mis pensamientos están, en primer lugar y sobre todo, con su Majestad la reina y la familia real“, dijo Starmer en su intervención ante los Comunes.

Hombre con muchos títulos.

“El príncipe Felipe era un hombre con muchos títulos. Duque de Edimburgo, lord gran almirante, comandante real, barón de Greenwich. Pero, por encima de todo, era un adorado padre, abuelo y bisabuelo“, subrayó el líder laborista.

Durante la sesión parlamentaria de homenaje al duque, también ensalzó su figura el presidente de la Cámara de los Comunes, Lindsay Hoyle, quien subrayó que para la mayoría de los diputados “Felipe siempre ha estado ahí, brindando a la nación su tranquilizadora presencia.”

“Él era, sin duda alguna, el padre de la nación. Será hondamente añorado e imposible de reemplazar“, resumió Hoyle.