El Rastro Municipal de Mérida tuvo en 2017 una matanza récord que permitió un aumento del 32% en el número de servicios. También amplió su cobertura fuera del municipio porque ahora envía carne de cerdo y de res a Quintana Roo, Campeche y Michoacán.
El director general del Rastro Municipal de Mérida, profesor Rodolfo González Crespo, informa que en el año que recién concluyó sacrificaron 184,244 animales, cifra que rebasa por mucho las matanzas de los últimos cinco años.
En 2013 fueron 119,706; en 2014, de 125,060; en 2015, de 136,789; en 2016, de 140,046 y en 2017, de 184,244.
González Crespo dice que el 80% de los sacrificios es cerdo y el 20%, res. Desde hace varios años hay una tendencia de mayor consumo de carne de cerdo y una disminución en la de res.
Entrevistado en el Palacio Municipal, González Crespo no oculta su alegría al informar que en 2017 cerraron muy bien porque la matanza de cerdos y reses creció un 32%. Y esto se logró porque mejoraron los equipos de refrigeración y la recepción de los animales que son enviados a este lugar para su sacrificio.
Además, construyeron un equipo al que llaman “chute”, para que reciban camiones de tres niveles a fin de aumentar la matanza.
Los médicos veterinarios supervisaron estrictamente que los animales estuvieran sanos y los que no lo estaban, se rechazaban.
Le sorprende que en diciembre pasado hubiese una matanza extraordinaria de animales y que hoy día los usuarios consideren al rastro meridano con una calidad similar a un Rastro Tipo Inspección Federal.
“Los usuarios están confiando más en el Rastro Municipal porque ven la calidad del servicio, los cortes y el pesaje completo de la carne en canal y de las vísceras”, señala. “Está llegando gente de otros estados a sacrificar sus reses y cerdos. Le servimos a Quintana Roo y Campeche, y hay un introductor de cerdo que hace dos meses empezó a matar con nosotros y luego traslada la carne en canal a Michoacán”.
En el caso de Campeche, el cliente viene con sus animales, los sacrifican, hacen los cortes, permanecen 24 horas en refrigeración y una vez que alcanza la temperatura adecuada, vía terrestre se lleva la carne.
El Rastro de Mérida abastece a las ciudades de Cancún y Chetumal. Los introductores compran los animales en Yucatán, los sacrifican, la carne se refrigera y luego la transportan.
El mercado de Cancún es el más exigente porque la carne se destina a los establecimientos del sector turístico, por lo que tiene que estar inocua y con cortes especiales.
Se sacrifican cerdos que rinden de 100 a 120 kilos y reses de 300 a 600 kilos, después de la matanza y cortes. Toda la carne que producen es de calidad, inocua y con la temperatura idónea.
El profesor González dice que continuarán trabajando en la sanitización, en el mantenimiento y renovación de equipos de refrigeración porque el Rastro Municipal tiene una antigüedad de 39 años. Sabe que deben mejorar los compresores, renovar equipos con tecnología ecológica y ahorradora, y cuidar la calidad de la carne porque ello es la clave para crecer más.— Joaquín Chan Caamal
Cifras Rastro Municipal de Mérida
Tiene 144 obreros, trabaja las 24 horas y sólo suspende sus labores el 25 y 31 de diciembre.
Finanzas
Todavía no opera con números negros, pero se ha reducido el monto del subsidio que recibe: hace cuatro años era de $14 millones y en 2017 fue de $9 millones, cantidad que mantienen en este año porque continuarán con las inversiones.
Reconocimiento
El profesor González Crespo hizo un reconocimiento a los obreros de los dos sindicatos de matarifes —uno de ellos lo dirige Juan Carlos “Calín” Herrera Chalé—, porque se han puesto las pilas para mejorar y participaron en cinco cursos de capacitación enfocados a la mejora de la calidad del trabajo y manejo de la carne.
Tarifas
El sacrificio de cerdo cuesta $150.98 y el de res, $301.96.
