El secretario para los Seminarios de la Congregación para el Clero

Todo año de decisiones, de elecciones, es bueno para un país porque se puede hacer una reflexión en común, un discernimiento en común y tomar decisiones que sean más adecuadas para un México y un país que debe mejorar, indicó el arzobispo Jorge Carlos Patrón Wong, secretario para los Seminarios de la Sagrada Congregación para el Clero.

El prelado destacó que 2018 es un excelente año para México porque será de decisiones y elecciones.

Todos conocemos los situaciones graves que viven muchos mexicanos, tanto en la pobreza como en la corrupción, del narcotraficantes, de la violencia, expuso.

El diagnóstico todos lo podemos dar. Lo más importante es escuchar, reflexionar no únicamente sobre las propuestas, sino sobre personas, añadió. Que su vida personal, familiar y política sea coherente con la honestidad, con el servicio, en la vida de las personas, no en las plataformas ideológicas, porque las ideas no nos gobiernan.

Quienes gobiernan un país son los corazones, de honestidad, de verdad, de justicia, de solidaridad del gobernante, indicó el funcionario del Vaticano en improvisada rueda de prenda durante un encuentro que tuvo ayer con ex alumnos del Centro Universitario Montejo, de lo que informamos en la sección Imagen.

El prelado expuso que cuando en el corazón de una persona hay mentira, corrupción y manipulación puede decir lo que quiera, tener ideas bonitas, pero es un engaño.

Por eso es un excelente año para México, para tomar decisiones, insistió.

Al funcionario del Vaticano le pidieron una calificación al sexenio que está por concluir y respondió lo siguiente: “Las encuestas de los mexicanos reflejan el sentir de los mexicanos y debemos ser respetuosos al sentir de la opinión, el sentimiento y la vivencia de cada mexicano”.

El prelado exhortó a la comunidad a nunca anular el voto ni abstenerse.

Es una responsabilidad de escoger a un candidato porque algún día dirigirá el destino del país, dijo.

También dijo que hoy es urgente que se renueve el sistema educativo, la manera de vivir y de relacionarse con los demás, no como máquinas, sino como seres humanos, en la familia, el trabajo y la escuela.— Claudia Sierra Medina