El 65% de los policías en Yucatán ha reprobado las pruebas de control de confianza o las han pasado, pero éstas ya están caducas, advierten estudios de la Secretaría de Gobernación.
Esto se debe al desinterés de las autoridades por no actualizar esos exámenes y depurar a los agentes reprobados, como dice la ley.
De acuerdo con el último informe del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp), correspondiente a noviembre, en el país es muy alta la suma de los policías reprobados con los que están pendientes de renovar su control de confianza.
En el caso de Yucatán, donde el 97% de los 6,619 policías registrados —entre estatales, municipales y judiciales— ha presentado sus exámenes de control de confianza, el 11% los reprobó y el 54% no ha renovado sus pruebas.
“En sentido estricto, esos policías, el 65% del total, no deberían estar trabajando”, dice Abel Alcaraz Calleja, especialista en seguridad pública de la Universidad de las Américas de Puebla.
El control de los policías en México se inició en 2008 con las reformas constitucionales que establecieron la Ley del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Ésta prevé que debe darse de baja en forma inmediata todo aquel agente de seguridad pública que no supere una batería de pruebas de control de confianza, que los certifican como aptos para esa tarea.
Por ley, los no aptos deberán ser separados de toda actividad operativa o con acceso a información sensible, así como ser dados de baja previa indemnización, afirma Alcaraz Calleja.
En Yucatán, de acuerdo con el Sesnsp, el 11% de todos los agentes policíacos evaluados no pasó el examen de control de confianza.
En el caso de los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública fue del 13%, en la Fiscalía del 10% y en las policías municipales, 9%.
Estos agentes, alrededor de 720 en toda la entidad, continúan uniformados y armados aunque reprobaron las pruebas de control de confianza y no cumplen con los requisitos legales para ser policías.— HERNÁN CASARES CÁMARA
Cuerpos Evaluación
Datos dados por Abel Alcaraz Calleja, de la Universidad de las Américas de Puebla.
Problema
Si una corporación tiene policías reprobados en sus filas, se corre el riesgo de impulsar la corrupción porque los mandos superiores pueden extorsionarlos para que hagan cosas a cambio de no correrlos, dice el experto en seguridad pública.
Los aprobados
Según la ley, los exámenes de control de confianza se deben aplicar cada tres años. En Yucatán, el número de agentes que aprobaron esos exámenes es de 5,030, pero de éstos alrededor de 2,700 no han sido reevaluados. Por tanto, indica Alcaraz Calleja, “nadie sabe si son confiables, pues venció el período legal de su certificado”.
