Los beneficios del alcoholímetro como medida de seguridad pública están más que probados

Según el abogado Rubén Osorio Paredes, es ocioso sentarse a discutir si los controles policíacos que aplican la prueba del alcoholímetro son jurídicamente anticonstitucionales, si son arbitrarios, porque sus beneficios en la seguridad pública están más que comprobados.

Lo que habría que poner en el centro del debate es el proceder de la policía, advierte. Habría que vigilar si los agentes en los retenes se comportan de manera correcta, si no están cometiendo abusos y pasando por encima de los derechos de los ciudadanos, porque exhibir a los conductores que son detenidos y someterlos al escarnio público es absolutamente vejatorio.

La detención en la madrugada del domingo pasado de Renán Barrera Concha, precandidato del PAN a la presidencia municipal de Mérida, por no pasar la prueba de alcoholemia en un retén policíaco, volvió a poner en el centro de la atención pública el programa permanente de la SSP que busca evitar que conduzcan quienes han bebido.

Más allá de las molestias que provocan, los alcoholímetros salvan muchas vidas, su utilidad está fuera de toda duda, por lo que pasa a un segundo plano si son legales”, dice el abogado. “Las incomodidades que genera, porque esto es real, tienen justificación porque se ven reflejadas en la mejora de las condiciones de seguridad para los habitantes de Mérida que circulan en las calles”.

Osorio Paredes está plenamente convencido de que cualquiera preferiría ver a su hijo, esposo o hermano retenido 24 horas que lastimado, muerto o involucrado en una desgracia. La detención —que no la cárcel— y la multa son males menores en comparación con todo lo que puede provocar conducir ebrio, señala.

Basta con saber que el número de accidentes de tránsito por culpa del alcohol ha bajado para llegar a la conclusión de que vale la pena este tipo de medidas. “Es inevitable, por así decirlo. La única manera de saber con certeza si un conductor está ebrio —sin recurrir al alcoholímetro— es cuando provoca un accidente”.

“Cierto, en el sentido estricto el alcoholímetro tiene cosas debatibles, pero en el sentido amplio está justificado, porque el Estado está para proteger a la ciudadanía y para prevenir conductas riesgosas. Y este programa —que busca constatar que no se está cometiendo un delito— está a favor de la ciudadanía. Entonces polemizar, hacer un debate sobre la letra pequeña de la ley en relación con algo que beneficia a la sociedad no me parece bien, ni como abogado ni como ciudadano”.

Contra el abuso

La discusión entonces es la manera como debe implementarse el alcoholímetro, si se están respetando los derechos de los conductores y si los actos de la autoridad se están haciendo con estricto apego a la ley. El debate debe ser sobre los protocolos de acción, continúa.

El comentario alude a las circunstancias “curiosas” que rodearon la detención —justa, nadie dice lo contrario— de Barrera Concha: había reporteros en el retén, pese a que eran las tres de la madrugada y la SSP compartió con los medios el video del incidente.

Exhibir al ciudadano, exponerlo a la burla, al escarnio público, atenta contra sus derechos humanos.

“Y la responsabilidad de esos actos reprobables es del Estado y de los medios de comunicación, hay corresponsabilidad, porque es tan inmoral convocar a un medio de comunicación cuando una figura pública es detenida, como difundir el hecho a sabiendas de que se va a lesionar la dignidad de esa persona”.

“Esos detalles son lo que hay que cuidar: que la actuación de la autoridad también se rija con estricto apego a la ley, no afectando los derechos de las personas”, concluye Osorio Paredes.— Mario S. Durán Yabur

 

SSP Alcoholímetro

El alcoholímetro es una campaña permanente de prevención de la SSP.

Por reglamento

Está basado en el Reglamento de Vialidad para el Estado de Yucatán, cuyo Artículo 107 señala: “Queda prohibido conducir un vehículo a cualquier persona que haya ingerido alcohol o bajo la acción de cualquier enervante, aunque por prescripción médica esté autorizado”.

Aleatorio

El programa es permanente y aleatorio (cambia de ubicación) y se intensifica los fines de semana, días festivos y vacaciones.

Aparece todo

El alcoholímetro es un aparato que mide la cantidad de alcohol en el aire expirado. Se sopla una pipeta de plástico (desechable) durante 5 segundos y marca presión de alcohol, así sea una sola cerveza.

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