El tiempo es nublado. El cielo se pinta de tono gris. Pareciera un buen momento para quedarse en casa.
Sin embargo, se observa gran movimiento de personas en este lugar emblemático de la ciudad. Niños corren de un lado a otro, juegan sobre un avión con resbaladillas, que pareciera no envejecer con el tiempo. Ni pasar de moda.
Gritos de niños cuando el trenecito pasa por el “aterrador” túnel que ahora tiene luces de colores: un viaje psicódelico al estilo 2001: odisea del espacio. El tiempo pasa. Se vuelve a ser niño, aunque sea unas horas.
Luego de más de dos meses de trabajos de remodelación, el Ayuntamiento de Mérida entregó el lunes las nuevas instalaciones del Zoológico del Centenario.
Desde ayer, ya se pudo observar decenas de personas, familias, jóvenes estudiantes, incluso de otros estados, que no esperaron para poder constatar de primera mano los nuevos atractivos e innovaciones del lugar y el tiempo no fue impedimento para disfrutar y divertirse en tan simbólico zoológico.
Al ingresar por la entradada principal se podía sentir un aroma particular del piso remodelado. El lugar luce diferente, con mayor vegetación, instalaciones y juegos modernos. Sin embargo, aún conserva ese toque nostálgico. Se conservaron figuras representativas como las letras grandes de las vocales, con pies y cabezas y el avioncito, entre otros.
Se pudo ver a decenas de personas, niños, familias, estudiantes con todo y sus uniformes que acudieron al salir de las escuelas o se fueron de pinta. Largas filas para abordar el trenecito que durante esta semana es gratis. Luego, se cobra un peso, la tarifa no cambió. El reportero tuvo que esperar dos viajes para poder abordar.
Los niños “estrenaron” la nueva sección de juegos con instalaciones moderna, de aventuras. Con un piso especial y acolchado para evitar accidentes.
También, otros, se subían al ya renovado avioncito de metal que se cambió de lugar. “Qué bueno que dejaron el avioncito, es mi favorito, desde niña me gusta jugar en él”; afirmó una pequeña que gozaba de las resbaladillas.
Otra área nueva es el espacio de alimentos, decorado por murales de animales simbólicos del Centenario como la mona “Susy.
Visitantes entrevistados comentaron que les gustó cómo quedó el lugar. Aunque otros comentaron que se debió cambiar el trenecito por uno más modeno.
El matrimonio Flores opinó que el Centenario luce bien y tiene nuevas áreas, pero desapareció la pista de patinaje que era buena para los niños. También, consideraron que le falto un “retoque” al trenecito. Pero en general, el lugar es muy bonito, mejoró bastante el techo de esta zona para los jueves de baile.
“Quedó muy bonito, me gustó mucho el cambio, le dieron más vida con las pinturas y los colores. ”, comentó Alejandrina Pech May.
“Es la primera vez que venimos. Es un excelente parque, amplio y limpio, sobre todo. Es genial”, comentó Emilia Vidal, de Tabasco.— Abraham Bote Tun.
