“¿Dónde está Charo, dónde está, por qué los deja solos?”, fue una de las expresiones por un niño de casi tres años que resultó herido en singular accidente casero: se metió a una lavadora y presionó el botón de arranque, ayer cerca de las 2 p. m. en el frac. San José Tzal, en el cuadrante noreste que forman el Periférico y la calle 50.
Hubo confusión de personal de rescate para ubicar la dirección, ya que inicialmente se pensó en la comisaría de San José Tzal, a 20 kilómetros al sur de la capital.
Luego se precisó que fue en la casa 179 de la calle 161B, casi con la diagonal 42, un fraccionamiento con algunos años de construcción.
Matías, de dos años y medio, jugaba en su casa con sus dos hermanos cuando por “curiosidad” se metió a la lavadora. “Él mismo la conectó, puso su dedo en el botón…”, dijo un niño al reportero, al tiempo que hacía ademanes de presionar el aparato. El resultado fue inmediato: el niño comenzó a gritar, un hermano se percató de lo ocurrido, apagó la lavadora y fue a casa de una tía suya muy cerca.
El niño no podía salir de la lavadora, decía que le dolían el abdomen y las piernas. Se llamó a los servicios de emergencia y agentes, paramédicos y Bomberos acudieron; se decidió cortar el equipo.
“Toda la cortaron, quedó en pedazos, tirado dentro de la casa…”, siguió el relato del niño, amigo de Matías.
Una ambulancia sin las sirenas trasladó al niño a un médico del módulo de la SSY en Santa Rosa, donde en apariencia lo revisarían para descartar fracturas. Lo acompañó la tía a la cual avisaron del hecho.
En sitios cercanos a la casa donde ocurrieron los hechos el comentario y recriminación a “Charo” fueron generalizados, ya que dejó solos a sus tres hijos por aparente diligencia en el Centro.— Rudesindo Ferráez García
La madre se habría reunido con su hijo en el centro de atención médica.
