Foto: Megamedia

La designación del precandidato del PRI a la gubernatura, Mauricio Sahuí Rivero, significaría la consolidación en el poder de una influyente generación de ese partido, forjada en la política estudiantil de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en los años 90, y que llegó al gobierno en la administración de Ivonne Ortega Pacheco, según una investigación del Diario.

El representante más destacado de ese grupo es Rolando Zapata Bello, quien fue presidente de la Sociedad de Alumnos de la Preparatoria Uno de la Uady, en 1986, y después factor decisivo en el triunfo de la señora Ortega Pacheco en las elecciones para gobernador en 2007. Fue su jefe de campaña y luego secretario de Gobierno en su administración.

Casi todos los integrantes de la planilla de Rolando Zapata en la Prepa 1 también llegaron al gobierno de Ivonne y continuaron en la gestión del propio Rolando, como Víctor Caballero Durán, exsecretario de Educación y hoy precandidato del PRI a la alcaldía de Mérida; Marco Celis Quintal, presidente del Tribunal Superior de Justicia; Ariel Aldecua Kuk, fiscal general del Estado, y Celia Rivas Rodríguez, presidenta de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado.

Sahuí Rivero pertenece a una generación más reciente de políticos estudiantiles, influidos por Rolando Zapata, y que también llega al poder en el gobierno de Ortega Pacheco. Allí se desempeñó como director de Transporte, presidente del PRI, presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso y diputado federal por Mérida.

Arribaron a la administración pública, junto con él, varios exdirigentes de la FEU, como Nerio Torres Arcila, Felipe Cervera Hernández, Francisco Torres Rivas, Gaspar Quintal Parra, René Márquez Arcila, Clemente Escalante Alcocer, Carlos González Caamal, Omar Corzo Olán, Pablo Castro Alcocer y Jorge Arjona Puerto, entre otros.

Todos ocuparon posiciones de relevancia en el equipo de la exgobernadora y la mayoría de ellos continúa en los primeros planos de la política priista.

Como estudiante, Sahuí Rivero hizo política dentro de la llamada Vieja FEU, contraria a la Nueva FEU, que se formó por la inconformidad de un grupo de dirigentes con el manejo de Quintal Parra al frente de esa agrupación.

Uno de los líderes más destacados de la Nueva FEU, Nerio Torres, compitió con Sahuí en la política estudiantil y también en la partidista, ya que en dos ocasiones le arrebató la candidatura del PRI a la alcaldía de Mérida, generando, según versiones conocidas por este periódico, una soterrada rivalidad que aún persiste.

El enfrentamiento entre la nueva y la vieja FEU se caracterizó por momentos de alta violencia verbal y hasta física, y por la aparición, como tercero en discordia, de una organización, contraria a las dos FEUs, dirigida por un miembro de la familia Vila Dosal, pero no Mauricio, sino su hermano mayor Manuel Alejandro, que en ese entonces era dirigente estudiantil en la Facultad de Economía de la Uady.

Mientras Mauricio, hoy precandidato del PAN a la gubernatura y rival de Sahuí Rivero, dedicaba su tiempo libre al fútbol —llegó a ser seleccionado estatal de ese deporte—, Manuel Alejandro, que parecía ser el político de la familia, lidiaba con los líderes estudiantiles priistas de la FEU.

De acuerdo con las averiguaciones del Diario, el conflicto en la FEU se inició en 1991 cuando Gaspar Quintal, entonces presidente de la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Derecho de la Uady, se convirtió en líder de la FEU con el voto de 21 de los 33 líderes estudiantiles. (Quintal es ahora subsecretario Gobierno y Desarrollo Político en la administración de Rolando Zapata). Como secretario general quedó René Márquez Arcila, quien fungió como director de la Auditoría Superior del Estado de 2010 a 2017.

Gaspar Quintal fue presidente de la FEU hasta 1993. En 1992, el entonces rector de la Uady, Carlos Pasos Novelo, anunció la posibilidad de aprobar el cobro de cuotas a los estudiantes de la Universidad, lo que generó la inconformidad de Quintal Parra. Aunque éste amenazó con paralizar la Uady, algunos miembros de su directiva se opusieron, entre ellos Márquez Arcila.

En mayo de ese año, Márquez, consejero alumno de la Facultad de Contaduría y Administración, anunció la separación de la FEU de él y de otros 16 dirigentes estudiantiles y la conformación de la Organización Estudiantil Universitaria, presidida por él mismo.

Gaspar Quintal contraatacó y mostró la firma de apoyo de 18 dirigentes estudiantiles. Tres meses después, dos de ellos renunciaron a la FEU y se sumaron a la OEU, que en adelante se llamó Nueva FEU, para diferenciarse de la Vieja, de Quintal Parra.

En 1993 René Márquez dejó la presidencia de la Nueva FEU, al vencer su período como consejero alumno, y en su lugar esa organización eligió a Julio Góngora Escobedo como su presidente. La Vieja FEU hizo lo mismo con Carlos Aguilar Cervantes, en sustitución de Quintal (Aguilar es actualmente coordinador general de Actividades Protocolarias del gobierno del Estado).

En 1995 asume la presidencia de la Nueva FEU Carlos González Caamal, recién electo consejero alumno de la FCA entonces. Éste, fungió como director de Administración y Finanzas de la Oficina de la Gobernadora en el gobierno de Ivonne Ortega y fue señalado como responsable de crear decenas de empresas fantasmas para desviar cuantiosos recursos públicos. Actualmente continúa en el sector público como director de Administración en el Instituto de Infraestructura Carretera de Yucatán (Incay).

A la Vieja FEU llega Israel Benavides Briceño, a quien González Caamal acusa de “recibir dinero de líderes políticos para desestabilizar a la Nueva FEU”.

A principios de 1997, Nerio Torres Arcila, que simpatiza con la Nueva FEU, fundada por su primo René Márquez Arcila, anuncia su candidatura a la presidencia de la Sociedad de Alumnos de la Facultad de Derecho, en franco desafío a la Vieja FEU. Entonces ardió Troya. (Continuará).— HERNÁN CASARES CÁMARA

 

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