Un obispo habla de democracia y de instituciones

La mayoría del pueblo de Venezuela no sospechó que la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999 terminaría en un desastre, afirma el presidente de la Confederación Episcopal de ese país, Mons. José Luis Azuaje Ayala.

“Chávez llegó a la presidencia con el matiz del cambio político y la idea de hacer una nueva Constitución, la de 1999, que tiene elementos muy buenos, aunque ahora Nicolás Maduro dice que quiere hacer otra. Además, Chávez abrió un panorama de esperanza, pero hubo un quiebre cuando propuso pasar a un gobierno socialista. El dirigente asumió el marxismo y una parte de la ideología cubana y empezó a meter la idea de que él era el redentor de Venezuela”.

De acuerdo con el prelado, que es Obispo de Barinas, para lograr ese fin, en la frontera con Brasil “Hugo Chávez empezó por combatir a los partidos políticos. Siguió con la Confederación de Trabajadores de Venezuela, luego con todo el empresariado, después con los medios de comunicación y todas las instituciones. Con quien se ha topado es con la Iglesia”.

El Diario entrevistó a Mons. Azuaje Ayala en días pasados, en un receso de las sesiones de evaluación que conduce con los coordinadores regionales de Cáritas América Latina y el Caribe, que él preside también. Anteayer ofrecimos la primera parte y hoy la segunda.La reunión empezó el domingo 18 y termina este domingo 25. El jueves publicamos la primera parte de la larga entrevista que el máximo dirigente de la Iglesia venezolana concedió en exclusiva al Diario y que concluimos con esta entrega.

¿Qué lecciones deben aprender México y otros países de Latinoamérica de la experiencia de Venezuela con Chávez y Nicolás Maduro?, ¿de qué deberíamos estar pendientes?, preguntamos.

“Lo primero es cuidar la institucionalidad, porque cuando aparece un mesías solitario, que a lo mejor genera mucho entusiasmo y es atractivo, puede hacer lo que quiera, como pasó con Chávez, un líder mesiánico que abarrotó las encuestas y acabó con la institucionalidad; es decir, que obraba por sí solo. Ésta es una lección que debemos aprender. En la democracia hay que trabajar con la institucionalidad, no con mesías que aparecen de pronto y ofrecen de todo, porque al final el poder corrompe”.

Pese a las graves dificultades sociales, económicas y políticas en Venezuela, ¿el gobierno de Maduro aún conserva su base de apoyo social?

“La conserva en función de las dádivas que le da a la gente, pero hay que entender el proceso. Desde hace años el gobierno de Venezuela es centralista, quiso abarcar todo y sacó del juego a instituciones que hacían una gran labor social y educativa, para erigirse en un gobierno que lleva todo, pero que no resultó y es catastrófico”.

¿Cuál es el papel de Cuba en este asunto, es influyente?

“Sí, en dos ámbitos: uno, el ideológico, porque Chávez y Maduro se formaron en Cuba y trataron de imponer en Venezuela la idea de que partido único debe asumir todo el poder. Dos, la presencia física de cubanos en el gobierno de Chávez: promotores deportistas, médicos familiares y otro tipo de personas que manejan todos los asuntos de seguridad, de migración. Pero esto ya no es tan así, porque ahora muchos de estos cubanos regresaron a la isla y otros aprovecharon la situación en Venezuela para irse a otros países”.

Y el Ejército, ¿usted nota inconformidad en los altos mandos o ellos son también parte del clan que gobierna?

“Lo que pasa es que el Ejército está diseñado para que se cuiden los oficiales entre ellos. Por eso tenemos una cantidad inmensa de oficiales y generales que, digamos, salen sobrando. Podemos decir que hay más oficiales que soldados y esto tiene una razón: generar muchas líneas de mando para que no se pongan de acuerdo entre ellas. Y ciertamente, aunque están en el poder, ellos también pasan por necesidades.

“La clase militar difícilmente puede ser una alternativa, porque no es bien vista en Venezuela, dada la cantidad de violaciones que ha realizado a los derechos humanos, reprimiendo a la gente”.

Hay quienes dicen que el gobierno compensa la disminución de la renta petrolera con ingresos producto del narcotráfico, específicamente del lavado de dinero. ¿Es así?

“Este es un tema que tendrá que salir en algún momento. Usted sabe que quienes están en el poder pueden dominar todo. Como venezolanos pensamos que en algún momento saldrá, en algún momento se conocerán las verdades que hasta ahora se han ocultado. Pero en efecto, a veces uno se pregunta cómo se logra financiar este proyecto que es tan costoso y se ha deteriorado…”.— Hernán Casares Cámara

 

Venezuela Difícil situación

Última parte de la entrevista concedida por Mons. Azuaje Ayala, Obispo de Barinas.

Entrevista

Las sesiones de evaluación que Mons. José Luis Azuaje Ayala conduce con los coordinadores regionales de Cáritas de América Latina y el Caribe, que él preside también, empezaron el domingo 18 y terminan hoy domingo 25. El jueves publicamos la primera parte de la entrevista que el máximo dirigente de la Iglesia venezolana concedió en exclusiva al Diario y que concluimos con esta entrega.

No es alternativa

“La clase militar difícilmente puede ser una alternativa porque no es bien vista en Venezuela, dada la cantidad de violaciones que ha realizado a los derechos humanos, reprimiendo a la gente”.

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