Advierten: no se debe minimizar a la fiebre amarilla
La eventual llegada de la fiebre amarilla a México, y particularmente a la Península de Yucatán por la presencia del mosquito Aedes aegypti, podría crear contratiempos si no se toman las medidas adecuadas, consideran especialistas.
Como informamos ayer, la Secretaría de Salud emitió el lunes pasado un aviso preventivo a personas que salen del país para dirigirse a Brasil, donde recientemente se detectaron nuevos casos de fiebre amarilla en humanos. La dependencia recordó que el mosquito Aedes aegypti, que prevalece en la Península, es uno de los principales vectores de ese virus, al igual que del dengue, zika y chikungunya.
También publicamos que Carlos Machaín Williams, investigador del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Universidad Autónoma de Yucatán, dijo que no se debe bajar la guardia porque hay alta probabilidad de que el virus llegue a esta región.
En la actualidad hay elevado flujo de viajeros entre Brasil y Cancún. Por eso se considera que Quintana Roo pudiera ser una puerta de entrada de la enfermedad.
En la entrevista, el doctor Machaín recalcó que uno de los riesgos es que alguna persona procedente de un país afectado por el virus venga a una zona endémica ya infectado y no presente manifestaciones clínicas.
Pasaría algo similar, añadió, a lo que se presentó con chikungunya y zika: la persona está en el período de incubación del virus, llega a esta región, pasea y recorre varios lugares sin tener manifestaciones clínicas. De pronto lo pica el mosquito vector, que se infecta y comienza a diseminar el virus. Pasan los días y esa persona se siente mal, y entonces se detecta que está infectada pero el mal ya se dispersó.
El investigador de la Unidad de Ciencias Biomédicas del “Hideyo Noguchi” señaló otro problema: las vacunas.
“Aunque diga la Secretaría (de Salud) que hay suficientes, es casi improbable que se cuente con todos los recursos”, apuntó. “No se trata sólo de conseguir la vacuna sino de la logística, de saber a quiénes se va a vacunar y si hay un área específica, y de saber si tenemos los recursos para montar una infraestructura”.
El entrevistado indicó que espera que ya se hayan tomado en cuenta esos puntos, aunque la experiencia de los investigadores arroja que todavía no hay preparación para algo de tal magnitud y allí podría haber problema.
Además, explicó, puede surgir el diagnóstico erróneo y en principio se podrían confundir los síntomas de fiebre amarilla con los de dengue o chikungunya.
El infectólogo agregó que si no se hace una prueba dirigida a la detección de fiebre amarilla se podría tener alguna confusión por las reacciones cruzadas y así pasarán los días. Esto es de riesgo porque los mosquitos seguirán picando a las personas y podrían pasar 15 ó 20 días más para saber si se trata de fiebre amarilla.
También dijo que la experiencia del chikungunya mostró que no había un control adecuado del vector. Para entonces se pensaba y decía que el dengue estaba bajo control, pero en realidad eso se debía a que la mayor parte de la población presentaba anticuerpos de algún serotipo del dengue y, por tanto, estaba inmunizada.
Sin embargo, el chikungunya afectó a la mayor parte de la población y puso en evidencia que no había adecuado control del vector.
El especialista señaló que, adicionalmente, pocos médicos en Yucatán habrán visto casos de fiebre amarilla y tendrían problemas iniciales para el diagnóstico.
“No hay que bajar la guardia. Hay que estar pendientes y estar conscientes de que hay que mejorar los sistemas de monitoreo”, recalcó el investigador.— ÁNGEL NOH ESTRADA
El Aedes aegypti Control del vector
El doctor Carlos Machaín dice que es necesario mejorar los sistemas de monitoreo.
Mala experiencia
El investigador del Laboratorio de Arbovirología del “Hideyo Noguchi” señala que la experiencia del chikungunya mostró que no había un control adecuado del vector. Para entonces, explica, se pensaba y decía que el dengue estaba bajo control, pero eso se debía a que la mayoría de la gente presentaba anticuerpos de algún serotipo del virus y estaba inmunizada.
Errores al descubierto
Sin embargo, el chikungunya afectó a la mayor parte de la población y puso en evidencia las fallas en ese mecanismo.
Poco contacto
Adicionalmente, pocos médicos en Yucatán han visto casos de fiebre amarilla y tendrían problemas iniciales para el diagnóstico.
