Se desarrollarán proyectos en pro de la inclusión
Uno de los retos de la sociedad yucateca es lograr que los servicios educativos atiendan la discapacidad a partir de la cultura de la inclusión no como educación especial, afirma la maestra Martha Castro Castro, coordinadora del Laboratorio Ciudadano de Inclusión.
Ésta es una tarea urgente, dice, si se toma en cuenta que Yucatán es el segundo estado del país con mayor población discapacitada (10 por ciento del total, alrededor de 200,000 personas). “De aquí la necesidad de fomentar la cultura de la inclusión, desde la escuela misma”.
Para avanzar en este propósito, el Laboratorio Ciudadano de Inclusión lanzó una convocatoria para apoyar proyectos que trabajen en esa dirección y luego puedan servir como prototipos para el resto del país.
La cultura de la inclusión se aprende desde la escuela, explica Martha Castro. En una práctica que empieza allí, aunque el principal obstáculo para difundir esta cultura muchas veces son los mismos maestros, a quienes desde su proceso de formación se les dice que la discapacidad debe atenderse desde la educación especial.
“La práctica de la inclusión en la escuela permite a los alumnos entender mejor la discapacidad y más adelante, cuando ellos estén en la posibilidad de ofrecer empleo, practiquen la inclusión laboral”.
“Las personas con discapacidad no son las únicas que sufren marginación y discriminación, pero se les incluye en un sistema educativo que da respuestas homogéneas a niños, niñas y jóvenes con necesidades muy diversas”.
Ningún estudio del Ceneval o las pruebas Pisa demuestran, añade, que los alumnos que obtienen los mejores niveles de aprovechamiento estudian en un salón homogéneo, donde todos tengan las mismas características.
Esto muestra que la educación especial no tiene razón de ser, señala. “Hay que cambiar el paradigma asistencial por el paradigma del desarrollo”.
Para transformar los servicios educativos a fin de que atiendan la diversidad y no se conformen sólo con eliminar barreras que enfrentan las personas con discapacidad en el sistema educativo, el Laboratorio Ciudadano de Inclusión convocó a las organizaciones de la sociedad civil a que presenten proyectos con esa temática, cuyos resultados se darán a conocer mañana domingo.
Según la maestra Castro, se presentaron 99 proyectos, siete de los cuales fueron en lengua maya. De total, se seleccionarán 10, “que se ‘prototiparán’ como diseños inclusivos, colaborativos, afectivos y abiertos”.
En la misma fecha se abrirá la “convocatoria para colaboradores”, con la que se elegirá a quienes echarán a andar los proyectos seleccionados.
Éstos, junto con los promotores del proyecto y sus asesores, se reunirán del 27 de mayo al 1 de junio en esta ciudad, en un taller llamado “La diversidad como emprendimiento”, donde desarrollarán los proyectos.
Todos los participantes son voluntarios y recibirán asesoría académica del Tecnológico de Monterrey, la Universidad Autónoma de Yucatán, la Secretaría de Investigación, Innovación y Educación Superior del Estado y la Fundación SM.— HERNÁN CASARES CÁMARA
