Locatarios del Lucas de Gálvez reportan bajas ventas de pescado pese a la Semana Santa. Se espera que hoy y mañana aumente la demanda

“Compran de todo”

Contrario a unos ayeres cuando un solo puesto vendía hasta 1,000 kilos de pescado en Semana Santa, este año “la venta está muy baja”.

“Están flojas (las ventas) y se supone que en estas fechas es cuando la gente más come pescado”, dice Severiano Medina León, el vendedor más veterano del área de pescaderías del mercado Lucas de Gálvez.

Con más de 70 años en el negocio, Medina León asegura que la venta es normal, pero no hay ese repunte que se esperaba con la Cuaresma. “Esto no es nada”, dice señalando a los clientes que en ese momento compran en los diferentes puestos.

Y es que en otras épocas la gente abarrotaba los pasillos en busca de pescado. “Ahora, mira. No hay venta”, indica mientras filetea unas mojarras traídas directamente de Dzilam de Bravo.

El comerciante supone que la baja venta se debe a que ahora en cada colonia hay, al menos, un puesto de pescado. “Y la gente compra allí o prefiere ir a los expendios”. Además, indica, no hay mucho pescado y los pescadores dan muy caro el poco que hay. “Eso afecta un montón”.

“Mira este pescado, está chiquitito. Debería haber pescado grande”, dice tras lamentar que se quedó sin cazón. “Sólo hoy cuántos (clientes) ya se me fueron de cazón”.

Otro vendedor, quien omitió su nombre, reconoce que no ha habido aumento de ventas en estos días. “Todo está normal, a pesar que hay toda clase de pescado: mero, cazón, sierra… y todo accesible y fresco”.

Aunque señala que la dinámica también ha cambiado, pues ahora más gente compra a lo largo del año. “Antes la gente esperaba el mero día de la Semana Santa y viene al mercado; ahora todos los días se compra el pescado… y aquí, en el mercado, de todo hay, desde un mero hasta un ‘charalito’, hay mero, hay tiburón… y todo a precios accesibles”.

“La gente compra de todo, antes sólo pedía mero porque nosotros mismos lo propiciábamos porque era lo que más vendíamos, pero ahora vienen, ven el pescado y lo llevan. Ahora se compra de todo”.

Alejandro Caamal Gómez, de la pescadería “Bajo el mar” —también en el interior del mercado—, coincide en que las ventas “están terribles”, sin el repunte que se supone debería haber por la Semana Santa.

“No hay la mercancía que debe haber”, dice, aunque espera que la demanda aumente hoy jueves y mañana Viernes Santo.

Actualmente en el mercado se puede conseguir a $120 el kilo de filete grande para empanizar y a $100 si es mediano. La rubia está a $60 o $70; el róbalo, $130; la mojarrita chac chi, $60 o $50; la corvina, $80; la sierra, $80, y el camarón, a $150.

Los precios son iguales a fechas anteriores y el único que subió en la mayoría de los puestos es el cazón, que de $90 pasó a $100 el kilogramo.— Iván Canul

 

Mercado Pescaderías

Cazón, filete y cabezas de pescado de mero (el kilo está a $50) son lo más solicitado.

En veda

El mero es otro producto que se pide, pero como está en veda el que se ofrece es congelado. Cuesta $140 el kilogramo.

Otros productos

También se puede conseguir tentáculo de calamar cocido a $200, camarón para ceviche a $150, chivitas a $160 y filete cevichero a $80.

Sábado de mariscos

En estos días santos, coinciden los vendedores, el pescado se vende más en jueves y viernes, pero el sábado, lo que más pide la gente, son los mariscos.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán