Comunicado íntegro de el Casal Català de la Península de Yucatán, A.C.
Respuesta a las “precisiones que a manera de dudas e interrogantes” realiza el Psicólogo René Aranda, publicado en la Sección de Voces del Público el día 27 de marzo, sobre el Comunicado desde el Casal Català de la Península de Yucatán del 20 de marzo.
Sr. René Aranda,
Gracias por “destacar el interés y aprecio (nuestro) a la cultura catalana”. Agradecemos de manera sincera su “visión objetiva”, Psicólogo Aranda, de alguien como usted, con “experiencia en vivir en Cataluña”, de “un mexicano que por el destino ahora vive en Barcelona, y que mira con tristeza a una sociedad llena de complejos y viviendo del pasado”. El Comunicado que publicamos desde el Casal Català de la Península de Yucatán tuvo como objetivo explicar a los yucatecos el proceso que vivimos actualmente en Cataluña en el proceso de Independencia, y sus “precisiones a manera de dudas e interrogantes” aportan elementos polémicos acerca de dicho proceso. Siempre es bueno debatir las opiniones desde el respeto y reconocimiento ajeno. Esta es la base del debate político y de la Democracia. Y así es como intentaremos responder a la pregunta que nos plantea: “¿Dónde quedan en su comunicado los miles de catalanes-españoles que han salido a las calles en varias ocasiones a expresarse por la unidad de España; es decir, que no quieren la independencia?”, y a sus “dudas e interrogantes”.
Es obvio que en Cataluña hay muchos ciudadanos partidarios de la independencia de Cataluña, así como muchos partidarios de la unidad de España, no obviamos a esos “miles de catalanes-españoles”. Y es por este motivo que se propuso la celebración de un Referéndum, para dar la palabra a todos, sin excepción, tanto a los partidarios del Sí como a los del No. Igual como hizo Escocia en el Reino Unido, o Quebec en Canadá. Así se dirimen conflictos políticos, en las urnas, de forma pacífica, democrática y dando la voz a toda la población, piense lo que piense. Pero el Estado español como usted sabe no sólo no aprobó dicha celebración, sino que la reprimió e intentó impedir con cargas policíacas en varios de los colegios electorales del 1 de Octubre pasado.
Por lo que hace referencia a los votos y al sistema electoral. El 21 de diciembre el Gobierno español, y sin potestad para hacerlo, escudándose en la aplicación del Artículo 155, convocó nuevas Elecciones al Parlamento de Cataluña, no un Referéndum. En un sistema parlamentario en las elecciones se cuentan escaños y no votos, y la mayoría absoluta de diputados del Parlamento catalán quedó en manos de los independentistas. Pero si se prefiere ver en votos, el unionismo partidario de la aplicación del Art. 155 consiguió cerca del 43% de votos absolutos, mientras que el independentismo, que aceptó el reto democráticamente, obtuvo el 48%. El 7% restante fue a parar a un partido favorable a un Referéndum de Autodeterminación, que en sus filas cuenta con independentistas y federalistas también. Ellos mismos pidieron que no se les adjudicaran sus votos y diputados a ninguno de los dos bloques; ni a los monárquicos ni a los independentistas. Por cierto, el partido de Ciudadanos que usted menciona perdería entre 1 y 3 diputados según los dos sistemas electorales que ellos mismos plantean (fórmula de Sainte Lagué o el de Circunscripción Única). Es decir, la fórmula actual con la Ley de Hondt ha beneficiado al partido Ciudadanos.
Por lo que respecta al “uso mediático de la televisión y radio públicos catalanes,… adoctrinando a la población”, como residente en Cataluña sabe que cuando usted prende la televisión, aparte de los canales públicos catalanes, existen innumerables canales públicos y privados españoles (muchos más que en catalán). Afortunadamente a nadie se le obliga ver un canal u otro. Pasa lo mismo con las radios, periódicos, revistas… Analizar la pluralidad de cada canal también es un ejercicio interesante. Según el Observatorio 27S, (también existen otros estudios consultables realizados por varios organismos independientes con resultados muy similares), el 96% de opinadores y políticos que participan en los debates de radios y televisiones públicas y privadas españolas son unionistas y solo el 4% son independentistas. Por contra, y según este estudio, en las radios y televisiones públicas y privadas catalanas el 52% de los tertulianos son unionistas y el 48% independentistas. Nos resulta curioso que la mayoría de políticos que acusan de adoctrinamiento a los medios catalanes son personas residentes en Madrid, donde no reciben la señal de dichas radios y televisoras, ni entienden la lengua catalana. ¿Quién sabe cómo sabrán si se adoctrina o no? De igual manera con la escuela catalana, donde por cierto, han estudiado la mayoría de esos miles de catalanes partidarios de la unidad de España a los que supuestamente se les ha dejado “sin oportunidad a un análisis crítico”.
Por lo que respecta a la legalidad o no de las actuaciones del Parlamento catalán. Como usted bien sabrá, en los estados modernos existe una división de poderes y el poder legislativo se encarga de legislar, es decir, es un organismo soberano, elegido democráticamente que elabora leyes legales, valga la redundancia. Si se refiere a que las leyes aprobadas por este organismo soberano no encajan con la Constitución Española creo que ahí sí estaremos de acuerdo. Como no encajaban en la Constitución española las independencias de México y del resto de países latinoamericanos hace más de 200 años. Como tampoco encajaban las mujeres sufragistas en la Constitución de los Estados Unidos o los derechos civiles de los negros en la Suráfrica del Apartheid. El 1 de octubre el pueblo actuó en obediencia a las leyes aprobadas por el Parlamento de Cataluña y los resultados del Referéndum avalaron y condujeron a la posterior proclamación de la República por los representantes políticos elegidos democráticamente. Las leyes están al servicio de la sociedad, y son dinámicas, y no al revés.
Sobre la debacle económica catalana que supuestamente se ha dado en Cataluña debido al “procés”. Desconocemos de dónde haya obtenido esas cifras desastrosas para nuestra economía. Según datos oficiales del Departamento de Vicepresidencia y del de Economía y Hacienda, que como bien sabe están intervenidos y en manos del Partido Popular, la economía catalana ha crecido un 3,4% en 2017, un 0,3% más que en el resto de España y superando en 1 punto la media de toda la zona euro. Según los mismos organismos, las exportaciones catalanas en los meses de octubre y noviembre (cuando el referéndum, declaración de independencia y posterior encarcelamiento y exilio del Govern) el crecimiento fue del 11,8%.
En una sociedad democrática el humor y la crítica son elementos que no pueden faltar. Hay intelectuales y artistas de todos lados que han sufrido críticas más o menos constructivas, o chiflidos como los que recibe Gerard Piqué cuando toca el balón, incluso jugando con la selección española, y eso forma parte del sano debate político. Otra cosa sería si algunas de estas desembocaran en amenazas o agresiones. Agresiones como las provocadas por grupos de extrema derecha violenta y que ya han provocado más de 140 agresiones documentadas en los últimos 3 meses con total impunidad. No se puede decir lo mismo del lado independentista, ni una agresión, ni un incidente en los últimos 10 años que han movilizado millones de personas.
Precisamente, la reciente puesta en libertad del Presidente Carles Puigdemont por los Tribunales alemanes se fundamenta en la no aplicación del concepto de Rebelión, hecho que está poniendo en tela de juicio la actuación de la Justicia en el Estado español, en donde están encarceladas por lo menos nueve personas por ese mismo motivo. Por otra parte, el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió una resolución en la cual insta al Estado español a “tomar todas las medidas necesarias para garantizar que Jordi Sánchez (actualmente en la cárcel) pueda ejercer sus derechos políticos” como parlamentario electo para ser candidato a ser investido como Presidente del Gobierno de Cataluña.
Agradecemos sinceramente su respuesta y sus precisiones, y esperamos nos siga compartiendo su visión, y con nuestro diálogo nos ayude a difundir y promover la cultura catalana en la Península de Yucatán. Es una pena que, como residente en Barcelona todavía no vea a esa sociedad de acogida asociativa y participativa, y Sí, como usted señala, “viendo el pasado”, orgullosa de su tierra, de su lengua, de su historia y de su patrimonio, porque, y como psicólogo y yucateco debe saber muy bien que quien pierde la memoria pierde la identidad; pero viviendo de cara y remando hacia un futuro mejor para todos los que viven y trabajan en Cataluña. Para una mayoría de catalanes, la República es un proyecto para mejorar el futuro de nuestros hijos y que permitirá definitivamente librarse de los complejos de la actual Monarquía española, de aquella su idílica quizás Madre Patria. No omitimos, parafraseándole, que ojalá como yucateco pudiéramos destacar su interés y aprecio de “nuestra (suya) prodigiosa cultura maya”, estableciendo un puente de comunicación entre la cultura propia y la de su tierra de acogida.
Muy cordialmente,
Casal Català de la Península de Yucatán, A.C.
