Por un amparo liberan a yucateco acusado de narco
Un yucateco, radicado en Chetumal y considerado “peligroso”, fue liberado por falta de pruebas luego de dos años y medio de su detención: primero estuvo en la cárcel de la capital del vecino estado, luego en una prisión de máxima seguridad en Nayarit y se le regresó a esa ciudad, donde fue liberado.
Detenido a fines de agosto de 2015 por elementos de la Marina, el yucateco Máximo Efraín Patrón Pech fue acusado de tener en su poder 17 kilogramos de cocaína, por lo que se le acuso de ser integrante del crimen organizado y, por lo tanto, fue juzgado por las autoridades federales con sede en Chetumal, Quintana Roo.
Cuando ocurrió esa detención, la Marina hizo otras aprehensiones en varios puntos de Quintana Roo.
Luego, por su supuesta “peligrosidad”, se le trasladó a la prisión de máxima seguridad número ocho, ubicada en Rincón, Nayarit.
El defensor Juan Manuel Cen Alonzo promovió un amparo contra ese traslado, lo que consiguió meses después y Patrón Pech de nuevo fue internado en el penal de la capital de Quintana Roo.
La lucha jurídica siguió, ya que el acusado negó los cargos y, además, se comprobó que lo detuvieron en circunstancias y sitio distintos a los que se indican en el expediente.
Nuevos amparos, informó Pech Alonzo, dieron resultado, ya que hace unos días finalmente el acusado obtuvo la protección de la Justicia Federal.
En juzgados federales el inculpado dijo que no tenía droga cuando fue detenido y tampoco tiene nexos con el crimen organizado.
La detención fue en la colonia Yucatán (cerca de Calderitas y Chetumal), cuando estaba acompañado de un matrimonio que tendría en su poder los kilos de droga.
La Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido) investigó el caso y determinó que Patrón Pech pertenece al Cartel del Golfo.— Megamedia
