
MÉRIDA.- Para este episodio de “Manos Yucatecas” me trasladé al Barrio de Santiago donde fui bien recibido en el hogar del señor Mario Quiñones, quien se dedica a la pintura tradicional desde hace 22 años. Un oficio que desempeña con la ayuda de su esposa, la señora Amira Sánchez.
Sus inicios
Mario Quiñones me contó que inició con el oficio de la artesanía pintada cuando tenía 27 años, pues desde que era niño tenía la inquietud de dedicarse a eso. Él pintaba cuadros al óleo y los colocaba en algunas tiendas, fue ahí cuando los clientes le preguntaban si podría realizar otros productos adicionales a los cuadros. Esos comentarios, según él, lo motivaron a generar ideas y de ahí surgió una amplia gama de productos pintados.
Los productos
“Yo considero que puedo pintar lo que el cliente me pida”, así es como Mario Quiñones me describió su habilidad para la pintura. Él puede pintar desde una botella hasta una sartén, pue aprovecha para reciclar algunos artefactos como discos antiguos de vinilo los cuales convierte en unos bonitos relojes de pared. Entre su gama de productos están los sombreros con diseños que él mismo hace, las jícaras pintadas, aretes, portallaves, percheros, llaveros y un sinfín de productos más.
El producto principal
El señor Mario me comentó que tiene una variedad de más de 40 productos, de los cuales la cartera pintada es el principal, pues es el producto que más demanda tiene y además está registrado como una marca, todo con el fin de proteger su obra pues según él, fueron ideas propias. Esta idea de producto nació cuando su esposa confeccionó una cartera con algunos restos de tela; posteriormente ella le preguntó cómo se vería ésta pintada, Mario puso manos a la obra y el resultado fue de gran agrado y aceptación por su clientela.
Los diseños
Entre su repertorio de diseños, Mario destaca la casita de paja tradicional, el castillo de Chichén Itzá y los flamingos de Celestún. Incluso él me comentó que está abierto a sugerencias de los clientes, pues le han pedido que pinte jaguares, delfines y también recuerdos de fiestas infantiles y de bodas.
La elaboración
Tuve la oportunidad de observar cómo realizaron varias carteras pintadas. El proceso comenzó con la confección de la cartera, esta labor estuvo a cargo de su esposa. Ella cortó las piezas en tela para después confeccionarlas en una máquina de coser. Posteriormente la cartera se llevó a la máquina que realiza los acabados y finalmente se le costuró el cierre.
La segunda etapa del proceso estuvo a cargo de Mario, él tomó la cartera para plasmar sobre ella su obra. Ésta comenzó con la pintura textil, con la que a base de pinceles realizó la mayor parte del dibujo. Finalmente con la pintura dimensional le dio el acabado final.
El resultado fue una bonita cartera decorada con la tradicional casita de paja, la cual será de mucha utilidad y un buen recuerdo de Yucatán para quien la posea.
Trabajo en equipo
La elaboración de los productos corre a cargo de Mario y su esposa, pues ella se dedica a confeccionar las carteras y él a pintarlas. Sin embargo, la señora Amira también pinta, pues la gran demanda de sus productos han hecho que ella desempeñe la labor de Mario.
El señor Mario me contó que también hay un grupo de personas de los municipios de Sinanché y Suma que le ayudan cuando tiene pedidos muy grandes. Ahí le confeccionan algunas carteras y también se las pintan, para que finalmente se les dé el acabado final a cargo de él.
El lugar
Mario Quiñones vende sus productos en su domicilio ubicado en la calle 76 en esquina con 53 del Barrio de Santiago. Ahí usted puede encontrar la gran variedad de productos que Mario realiza con ayuda de su esposa.
Agradezco al señor Mario Quiñones y a la señora Amira Sánchez por recibirme amablemente en su hogar y ser testigo de un oficio tan bello. –Salvador González Salazar.
Los lunes de cada quince días, a través de “Manos Yucatecas” te compartiremos nuevas historias de los oficios que se practican en el Estado. Espera el siguiente oficio el próximo 7 de mayo en yucatan.com.mx
