Afectaciones por fallas eléctricas en el primer cuadro
Los constantes cortes de energía que se registran cada vez que llueve en el centro de Mérida empiezan a causar afectaciones económicas en decenas de empresas y negocios en la calle 60 entre 65 y 67, donde los apagones han puesto en jaque la operación de muchos establecimientos.
Restaurantes, comercios de línea blanca, panaderías, negocios de telefonía celular y paleterías, entre otros, se vieron afectados con el corte de luz que se registró el pasado lunes en la tarde y que ocasionó pérdidas económicas en productos que se echaron a perder, y la falta de ventas debido al cierre de los establecimientos.
Los cortes de electricidad se registran desde que se realizaron los trabajos para ocultar los cables de energía y comunicaciones en el primer cuadro de la ciudad, pero están directamente asociados con las condiciones climáticas porque cada que llueve se va la luz, señaló Carlos Gerardo Ojeda Góngora, gerente de Sistemas de Grupo Megamedia.
Las oficinas generales y las rotativas se encuentran en la calle 60 entre 65 y 67.
Si bien se cuenta con plantas de energía, hay una afectación a la productividad cuando se tienen cortes de siete u ocho horas, como los que se han registrado en los últimos 15 días.
Uno de los negocios que registró las mayores pérdidas económicas es la panadería “La Vieja”, donde los cortes de electricidad les generaron problemas considerables.
Los materiales perecederos no aguantaron el calor y toda la producción en serie se desfasó por completo, generando que no se cumplieran las entregas de productos, indicó Beatriz Canul Narváez, encargada del sitio.
Según explicó, la producción de masa para pan que estaba en espera de su tiempo de fermentación se echó a perder, pero lo más grave fue que quedaron mal con clientes mayoristas que a diario desembolsan miles de pesos en su negocio.
“Expliqué a los clientes que no teníamos la culpa, pero no lo entendieron y ya no regresaron desde el apagón de hace 15 días”, dijo.
“Es increíble que con la más ligera de las lluvias siempre se va la luz, en nuestro caso somos un negocio que paga cerca de 50 mil pesos de energía eléctrica y si te atrasas, te cortan la luz al día siguiente”, agregó.
La situación los ha llevado a cotizar una planta de electricidad que soporte los hornos y refrigeradores, pero es una inversión que rebasa el medio millón de pesos, indicó la encargada.
Hay una falta de sensibilidad para resolver este problema, ya que cada que llueve hay cortes de energía. Hasta donde se ha mencionado, es un problema en un circuito del centro de la ciudad, pero hasta el momento no han querido resolverlo, lamentó.
Alejandro Gorocica Sánchez, coordinador de Mantenimiento de Megamedia, dijo que siempre ha existido una buena comunicación con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pero en últimas fechas ya nadie responde. Ni el ingeniero Cecilio Sánchez; Gonzalo Briceño, jefe de medición; o el ingeniero Manuel Ordóñez han dado respuesta a las quejas por los apagones.
Hasta el momento las plantas de emergencia de Megamedia han respondido a los apagones de siete u ocho horas que se han registrado, pero si los equipos de emergencia fallaran, se pone en riesgo toda la operación de la corporación, dijo.
Armando Flores Tamay, encargado de piso del restaurante Los Trompos, dijo que el apagón “nos partió el alma porque es nuestra hora cristal”.
En nuestro mejor horario tuvimos que cerrar la tienda, se pagó el día a los trabajadores, pero no salieron propinas y se tuvieron que trasladar postres, salsas y otros perecederos a otras sucursales de la cadena, señaló.
El restaurante La Parrilla también registró pérdidas porque se cerró el local y los 22 trabajadores cobraron su día acarreando todos los perecederos para las sucursales hermanas, indicó Julio Hoil Cetzal, encargado.
A su vez, todos los comercios del Bazar García Rejón se vieron afectados.
Víctor Manuel López Poot, encargado de la lonchería “Punto y Coma”, indicó que los apagones les “partieron el alma” porque afectan todos los procesos. Ese día tuvieron que cerrar y trasladar todos los productos perecederos a otros lugares.— Alejandro Moreno Peña
Es necesario que todos los comerciantes de la zona se unan para exigir a la CFE que encuentre una solución a este problema, hay muchos comercios y empresas grandes como el Diario de Yucatán, Milano, Ultra Hogar que al igual que los comerciantes se ven afectados cada que llueve y nos quedamos sin energía, señaló.
