Paramédicos de la SSP dan consejos a los conductores
Seguramente mientras conduces tu vehículo en alguna ocasión has escuchado el ruido de las sirenas de una torreta de ambulancia y no sabes, del todo, qué debes hacer.
Lo correcto es “pegarse a un lado y dejar que pase la ambulancia”, comenta el paramédico Edwin Baeza García, quien junto con Edgar Sosa Ventura trabaja en la unidad de emergencia Y17 de la Secretaría de Seguridad Pública.
Incluso, ceder el paso a los vehículos de emergencia está en el Reglamento de la Ley de Tránsito y Vialidad del Estado de Yucatán, en el artículo 287.
Éste menciona, en síntesis, que los conductores deben disminuir la velocidad y ceder el paso al de emergencia en el carril inmediato lateral. De ser necesario, mantenerse inmóviles.
Hay que diferenciar entre una ambulancia de emergencia y una de traslado.
“Las de emergencia están equipadas con las luces perimetrales, la torreta y la sirena, son las que acuden a los accidentes de tránsito o a los domicilios, de ser necesario”, detalla José Canul, coordinador operativo de la Unidad de Ambulancias de Seguridad Pública.
“En cambio, las de traslado no cuentan con luces de emergencia ni camilla, realmente están destinadas a llevar a los pacientes a sus consultas.
“Dentro de una ambulancia de emergencias siempre habrá un monitor desfibrilador, medicamentos, succionador para despejar las vías aéreas, soporte de cráneo, tanque de oxígeno, equipo de empaquetamiento completo y camilla”, menciona el paramédico Sosa Ventura.
Es tan vital el servicio que ofrecen los paramédicos, que el Reglamento de la Ley de Tránsito y Vialidad estatal en su artículo 160, inciso I, letra C, detalla que los servicios de emergencia tienen “vía libre” cuando suene la sirena, por lo que se deben despejar todas las vías, incluso si son cruceros con señalamientos.
Es necesario tomar en cuenta que por ningún motivo debemos ir detrás de una ambulancia cuando ésta se encuentre en una emergencia, según indica el artículo 286, pues podemos ocasionar un accidente de mayores dimensiones.— José Alberto Guerrero Silva
