Cientos asisten a la peregrinación anual en Izamal
IZAMAL.— Esta ciudad vivió intensa jornada anteayer por la llegada de cientos de feligreses a la tradicional peregrinación de la Arquidiócesis de Yucatán.
Buenas ventas, paseos y muestras de convivencia se observaron en este Pueblo Mágico al concluir la misa solemne. Incluso los servicios públicos se vieron rebasados, hubo caos vial y los vendedores de alimentos, agua y refrescos embotellados hicieron su agosto.
La eucaristía se celebró en un marco de fuerte sol que, sin embargo, no menguó el ánimo de los fieles, sacerdotes, diáconos, presbíteros y seminaristas.
La Policía Municipal reportó saldo blanco.
Algunos paseantes no se retiraron de Izamal sino hasta las tres de la tarde; otros aprovecharon para comprar calzado. Las sandalias tradicionales fueron las que tuvieron mayor demanda. También se vendieron bien sombrillas y sombreros.
Según vecinos, la de ayer fue de las peregrinaciones más concurridas de los últimos años.
Los policías no se daban abasto para tratar de controlar el tránsito vehicular.
Los coches Victoria también tuvieron buena demanda y lo mismo se veían peregrinos de Tizimín que de Maní, Oxcutzcab, Peto, Chikindzonot, Yaxkukul, Ixil, Chemax, Valladolid, Motul, Tecoh, Dzilam de Bravo, Hunucmá, Muna, Ticul, Dzan, Panabá, Sucilá, Yaxcabá, Umán, Samahil, al igual que de Mérida.
Durante la misa varios feligreses usaron las sombrillas que compraron momentos antes y otros se refugiaron en los corredores o aprovecharon los toldos que se instalaron para protegerse de los rayos solares.
Los servicios sanitarios tampoco se dieron abasto.
La tradicional peregrinación superó por mucho las expectativas de los izamaleños, ya que por ser sábado llegaron sacerdotes de todos los rincones del estado y familias con hijos en brazos.
El arzobispo de Yucatán monseñor Gustavo Rodríguez Vega y el obispo auxiliar Pedro Mena Díaz expresaron sorpresa por la gran cantidad de fieles, entre los cuales había numerosos jóvenes.— José Candelario Pech Ku
