Ex empleados de Pemex hablan del robo en Progreso

Veteranos extrabajadores de la terminal marítima de Pemex y vecinos de Progreso señalan que el robo de combustible en las chalanas que se amarraban al poniente del edificio del exmuelle fiscal no era tan peligroso como en los ductos ahora, pues no había riesgo de explosión.

Recuerdan que las bandas de delincuentes que operaban hace 33 años en el puerto sólo abrían la tapa metálica para colocar la manguera y extraer la gasolina o diésel, a fin de llenar los bidones que llevaban en lanchas, las cuales zarpaban de diferentes puntos de la costa y de manera silenciosa llegaban hasta donde estaban fondeadas las chalanas.

Esto, señalan, data de 1985, cuando el combustible que llegaba vía marítima se descargaba en chalanas que fondeaban a 500 metros del edificio del exmuelle fiscal.

En aquel entonces, cuando se mencionaba el robo de combustible a las chalanas, también se hablaba de complicidad de personal de Pemex, que avisaba a las bandas de ladrones qué embarcación tenía combustible y la hora en que no había guardia ni se estaban descargando.

La penumbra nocturna, el vaivén de las olas y el tamaño de las chalanas, que eran oscuras, facilitaban el robo. Las lanchas con los motores apagados llegaban, colocaban las mangueras y procedían a la “ordeña”. Llevaban unos 50 bidones en tres embarcaciones y después del robo enfilaban a la costa.

Cuando el robo se hizo más notorio, comenzaron los patrullajes de la Armada de México y en varias ocasiones, en coordinación con la policía estatal, asestaron golpes a la banda de los antiguos y primeros “huachicoleros marinos”.

Las playas de Progreso, por el rumbo conocido como “Jacalón”, y las costas de Chicxulub fueron donde por lo menos cinco veces detuvieron a los ladrones y confiscaron lanchas y bidones llenos de gasolina y diésel.

¿A quién vendían el combustible los “huachicoleros marinos”?, pregunta el reportero.

Al igual como ocurre ahora con los “huachicoleros” que “ordeñan” los ductos de Pemex, tenían muchos clientes. Los principales eran pescadores que se dedicaban a la captura furtiva de caracol en la zona del arrecife Alacranes y necesitaban grandes cantidades de gasolina para trasladarse hasta esa ínsula, a 130 kilómetros de este puerto, revelan las fuentes.

También vendían el combustible a camioneros, volqueteros locales y lo trasladaban a comisarías del municipio y poblados donde era difícil conseguir gasolina y diésel porque no había muchas estaciones de servicio.

Las fuentes señalan que en el robo a los ductos, los clientes serían también pescadores furtivos de especies en veda como el pepino de mar, dueños de vehículos particulares e incluso se dice que surten a los camiones del servicio urbano, tráileres y otras unidades pesadas.— Gabino Tzec Valle

 

Robo Combustible

El robo de combustible se realizaba desde hace 33 años, según las fuentes.

Final

El robo de combustible en las chalanas se acabó hace 18 años cuando entró en servicio la terminal marítima de Pemex donde atracan los buques petroleros, y se dejó de utilizar ese tipo de embarcaciones.

Boyas

Ahora sólo quedan las boyas, las cuales por cierto están sin señalamiento y representan peligro a la navegación, como mudos testigos de una época del transporte marítimo de hidrocarburos.

Liberados

Como informamos, un Juez de Control del Orden Federal decretó la inmediata liberación de los cuatro presuntos huachicoleros detenidos la semana pasada en la carretera Mérida-Progreso por el robo de combustible y por ocasionar un incendio en los ductos de Pemex. La liberación de los cuatro presentados bajo reservas de la ley.

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