Ningún adeudo
La Unión Ganadera Regional del Oriente de Yucatán (Ugroy) no tiene ningún adeudo con el empresario Ricardo Siqueff Wabi, que realizó trabajos de remodelación en el edificio de la agrupación en 2016, como éste reclama, afirma el presidente de esa agrupación, Luis Cepeda Cruz.
Nosotros pagamos todo el importe de esa obra, más de 12 millones de pesos, al empresario David Smith, explica Cepeda Cruz.
Siqueff Wabi, director de Brisas Inmobiliaria y Construcciones, denunció a Cepeda Cruz en el Ministerio Público por falta de pago de 4 millones, 101 mil pesos por obras de construcción y remodelación en el edificio de la Ugroy en Tizimín.
El dirigente ganadero justificó el atraso de ese pago, según la denuncia, diciendo que el gobierno del Estado había ofrecido dar esa cantidad como apoyo, pero que éste nunca llegó.
Al parecer, el gobierno sí dio ese dinero, pero la transferencia electrónica salió a nombre de David Smith Adrián y Melvin Marrufo Rivas, de la empresa Suministros Maxitub que, de acuerdo con el denunciante, es una compañía “fantasma”.
“Yo no tengo que ver con ese empresario, ni él conmigo”, responde Cepeda Cruz, en entrevista con el Diario.
“Nunca contraté a ese señor ni lo conozco. Yo hice todo con David Smith y los gastos de la obra están completamente pagados. Tengo pruebas de las transferencias por esos 12 millones y el acta de entrega-recepción.
“Si ese señor me acusa, debería mostrar como prueba los contratos con sus fianzas y la inscripción de sus trabajadores al IMSS, pero él no tiene ni un contrato mío, excepto uno de un millón de pesos que hizo con David Smith. En todo caso, el problema es con él”.
Según Cepeda Cruz, el denunciante le ha mandado mensajes con amenazas, diciendo que es amigo de Rolando Zapata Bello y cercano a él porque construyó el edificio del Congreso del Estado.
“Quiero decir que Rolando no me dio ni un quinto para este proceso. Los 12 millones salieron de los recursos propios de la Ugroy. Con Siqueff Wabi todo ha sido un chantaje, un hostigamiento”.
Cepeda Cruz también responde a los señalamientos en su contra hechos por los dirigentes de la Asociación Ganadera Local de Tizimín (AGLT), en el sentido de que “hago lo que quiero con el dinero que manda el gobierno del Estado, pero yo puedo demostrar cómo manejo esos recursos”.
En primer lugar, dice, la Unión recibe del gobierno apoyos de solo dos programas, “Peso a peso”, de dos millones de pesos; y el programa de Xmatkuil por otra cantidad similar. Ambos se dividen en las 25 asociaciones ganaderas que integran la Ugroy.
“Hubo otro apoyo del gobernador Zapata Bello, que prometió entregar recursos a la Unión para comprar tractores destinados a las asociaciones de Temozón, Espita, Buctzotz, Panabá y Tizimín, pero éste solo llegó a Tizimín, unos ocho millones de pesos en efectivo, suficientes para comprar tres o cuatro tractores.
Con ese dinero, afirma Cepeda Cruz, los dirigentes de esa asociación compraron los tractores directamente a una empresa. “El apoyo para tractores solo benefició a Tizimín, pero nadie protestó ni se quejó”, indica.
Explica que los apoyos que recibe la Ugroy se entregan directamente a los socios, añade, y así se informa en las sesiones mensuales de la Unión, “a las que el presidente de la AGLT, Miguel Alamilla Duarte, suele asistir, como se prueba en las listas de asistencia”. (Continuará).— HERNÁN CASARES CÁMARA
En respuesta a las acusaciones de esa asociación respecto a que en su gestión Cepeda Cruz ha abusado de la contratación de créditos bancarios y que por eso el edificio de la agrupación tiene cinco hipotecas, el dirigente explica que los préstamos bancarios —todos a cinco años— ascienden a 25 millones, 231 mil, 508 pesos y que el edificio tiene solo tres hipotecas. “Con el dinero de estos préstamos hicimos la planta de alimentos”, precisa.
¿No recibió dinero del gobierno federal para esto?, pregunta el Diario.
“Para la construcción recibimos una parte, pero la mayoría de los recursos los aportamos nosotros. Tengo que pedir créditos porque el gobierno del Estado no me da nada. Sagarpa nos apoyará con un crédito de cuatro millones, a través de FIRA y con un apoyo a fondo perdido por tres millones, 166 mil pesos.
Añade que muchas de las obras importantes de la Ugroy —la planta de alimentos totalmente terminada, la ampliación y remodelación del edificios, el complejo ganadero con un avance del casi 50%—, lo hemos hecho con líneas de crédito, precisamente porque los apoyos del gobierno del Estado son mínimos”.
