Foto: Megamedia

“Se les pasó la mano”

Ayer se activó de nuevo el código rojo en Mérida luego de que una persona reportó al número de emergencias 9-1-1 que en montes de la colonia El Porvenir abandonaron el cadáver de una persona.

Según información extraoficial, el occiso fue identificado como José Acosta, de entre 40 y 50 años, hijo del dueño de un vehículo que se encontraba en venta.

El cuerpo presentaba heridas y huellas de tortura, por lo que en un momento se pensó que se trataría de alguna ejecución relacionada con el crimen organizado.

Se averiguó que cerca del mediodía una mujer llamó a la policía para reportar que sobre la calle 140 entre 139-B y 139-C de El Porvenir, abandonaron el cuerpo de un hombre, el cual arrojaron de una camioneta de color blanco.

De inmediato la policía estatal se movilizó; el primero en llegar fue el comandante “Pegaso” asignado al periférico, ya que a la calle 140 la separan del periférico unos 10 metros de monte.

Luego de confirmar el hallazgo del cuerpo, la policía comenzó una operación de búsqueda con los datos aportados por la mujer; desde la Umipol y por medio de las cámaras comenzaron a localizar el vehículo.

Entonces lo vieron transitando por la avenida Mérida 2000, así que lo interceptaron agentes asignados al sector Poniente y detuvieron a dos sujetos que iban a bordo de una camioneta marca Honda tipo Ridgeline que dejaron en la calle 11A-1 de Pensiones VII Etapa.

Las primeras investigaciones arrojaron que el dueño de la camioneta fue contactado por los sujetos con el pretexto de comprar el vehículo; la víctima y los presuntos compradores se encontraron en el parque de la colonia Itzimná para ver la camioneta y llegar a un acuerdo.

Al parecer, desde un principio la intención fue robar el vehículo, por lo que golpearon y torturaron al vendedor pero “se les pasó la mano” y lo mataron. Al darse cuenta de que José Acosta murió, trataron de deshacerse del cuerpo, pero cuando lo hacían los descubrió una mujer que de inmediato avisó a las autoridades.

El lugar quedó fuertemente asegurado, pues en un principio se pensó que se trataba de alguna ejecución relacionada con el crimen organizado; la SSP dio una versión de lo sucedido a través de su cuenta de Twitter, no a través de un comunicado ni de otra forma oficial.

El cuerpo fue levantado por el Servicio Médico Forense a los pocos minutos de que se reportó el hecho y en el lugar permanecieron los peritos de la Fiscalía para encontrar las evidencias para incriminar a los dos detenidos.— Gabriel Chan Uicab

 

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