El obispo auxiliar de Yucatán

La Iglesia toma medidas de carácter urgente para enfrentarse al problema de los abusos sexuales de sacerdotes contra menores de edad.— Tema de un foro en el Diario

Partiendo de la premisa de que “no es suficiente pedir perdón”, la Iglesia está en un proceso de cambio de paradigma en el tratamiento de los casos denunciados de abusos sexuales cometidos por sacerdotes contra los menores de edad, de tal manera que ahora la nueva directriz es: primero la víctima, no el agresor.

Durante muchos años fue práctica común ante ese tipo de situaciones que los clérigos que incurrían en actos abusivos fueran trasladados de una diócesis a otra o ellos mismos promovían su cambio de alguna congregación a otra, dejando en estado de indefensión a las víctimas, según se indica inclusive en recientes documentos eclesiásticos.

Pero los escándalos que se han multiplicado en los últimos años en prácticamente todo el mundo, que involucran tanto a sacerdotes y obispos como a altos jerarcas, han obligado a la Iglesia no solo a pedir perdón, sino a tomar medidas urgentes ante el problema.

El Encuentro de Protección al Menor, convocado por el papa Francisco y realizado en febrero pasado en Roma con la participación de obispos de numerosos países, es un reflejo de la preocupación de la Iglesia ante la gravedad del problema.

Con ese motivo, el Diario efectuó el miércoles pasado el foro “La Iglesia ante los abusos sexuales de los sacerdotes” con la participación de tres invitados: el obispo auxiliar Pedro Sergio Mena Díaz, la psicóloga Yéssica Quintal Ruz y el doctor en Sociología Luis Várguez Pasos.

Se les plantearon cuatro preguntas: 1) ¿Cuál es la situación actual en Yucatán en el tema de los abusos o agresiones sexuales en la Iglesia? 2) ¿Cree que el celibato es uno de los detonantes de las conductas inadecuadas y los ataques sexuales? 3) ¿Hay filtros suficientes en las casas de formación religiosas para detectar a aspirantes no aptos y potenciales agresores sexuales? y 4) ¿Considera que la Iglesia acabará con el problema de los abusos sexuales de sus ministros?

La primera fue transmitida en vivo en nuestro sitio yucatan.com.mx. En esta primera entrega nos referiremos a las dos preguntas iniciales y en nuestra edición de mañana daremos cuenta de las otras dos.

Al hablar de la situación en Yucatán, la maestra Yéssica Quintal dijo que es algo que dentro de la Iglesia se maneja normalmente en secreto y eso lo mantiene alejado del resto de la sociedad. Señaló que es triste enterarse de casos de personas (acusadas de abusos) que son juzgadas unos 20 ó 30 años después de que ocurrieron los hechos.

Sobre las causas de que no se conozcan los casos, consideró que hay “muchísimos aspectos…, por supuesto, el primero es la vergüenza, la culpa, y también la manera en que se ve a la Iglesia como autoridad y todo lo que eso implica.

“Yo diría que estamos en un momento crítico, de actualización…, estamos empezando a ver ese diálogo que puede haber entre la Iglesia y los organismos que se dedican a defender a las víctimas de la agresión sexual”, añadió la profesional en Psicología.

“Estamos en un momento en que vamos a ver si nos vamos a limitar a atacar o vamos a abrir este canal de diálogo que permita resolver la situación”.

Sin embargo, apuntó, los casos dentro de la Iglesia son una porción pequeña de lo que está sucediendo en otros ámbitos y sectores de la sociedad.

El obispo Mena Díaz expuso que cuando en la Iglesia se reciben reportes de situaciones o conductas inadecuadas de algún clérigo son atendidas e investigadas para comprobar la veracidad del incidente y resolverlo de manera adecuada y oportuna según los procedimientos establecidos.

En el caso de los abusos contra menores de edad, apuntó, el tema es mucho más delicado. Como Arquidiócesis, hemos estado siguiendo todos los pasos que tanto el papa Francisco como el Episcopado Mexicano han dado. A partir de que nuestra Iglesia ha despertado ante la importancia de este tema, se ha hecho todo lo posible por estar al día y establecer los protocolos para todo el país.

El reciente encuentro en Roma que el Santo Padre convocó para hablar de este tema ha exigido que en todas las Conferencias Episcopales del mundo se atienda este asunto como algo urgente, afirmó. La Conferencia Episcopal Mexicana desde el 5 de marzo nos ha propuesto líneas y protocolos muy específicos de acción.

Inclusive nuestra Arquidiócesis ha sido de las primeras en el país que se ha actualizado en la atención de este tema y que ha conformado el llamado “Equipo para la Protección de Menores”, que incluye especialistas en Derecho Canónico, moral, psicológico y legal, estrechamente vincu-lados a la autoridad eclesiástica, dijo.

El prelado explicó que los protocolos aplicados ya en Yucatán implican, entre otras cosas, restringir el ministerio al sacerdote acusado, notificar del incidente a la Fiscalía del Estado y brindar acompañamiento a los menores afectados y a sus familias. Durante los últimos tres años hemos recibido algunos reportes que se han atendido oportunamente.

Tomando en cuenta que la población de sacerdotes en Yucatán, incluyendo a los religiosos, es de 250, los que han sido sujetos de reportes y a quienes se ha aplicado este protocolo representan el 2% del total, informó.

El doctor Várguez Pasos precisó que, aunque no es practicante de alguna iglesia o religión, considera que cuando el río suena, agua lleva. Recordó una serie de comentarios que desde su “cada vez más lejana adolescencia” escuchaba sobre los sacerdotes abusadores o “novieros”, aunque aclaró que no le constaban.

También comentó una investigación que realizó hace muchos años con seminaristas que dejaron la carrera. El fondo teórico era la guerra espiritual que libran estos jóvenes tanto para entrar como para salir del Seminario, dijo. “Entre algunos testimonios que recogí hubo uno que me dijo que había presenciado este tipo de acciones, lo que me impactó mucho, pero no me precisó quién había sido el abusador”.

La situación actual no la sabemos porque son cosas que no se dan a conocer, recalcó el especialistas en sociología. La nuestra es una sociedad muy tradicional que oculta muchísimas cosas y por eso da trabajo obtener cierto tipo de información, añadió.— Víctor Manuel Dzul Zum

“Una prioridad de la Iglesia ahora es la protección a menores”

Pedro Sergio Mena Díaz

Obispo auxiliar

“Más que con la sexualidad, el abuso se relaciona con el poder”

Yéssica Quintal Ruz

Psicóloga

“Les haría bien (a sacerdotes) acabar con el celibato, tener familia”

Luis Várguez Pasos

Investigador de la Uady

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