La sesión de la USEM sobre cómo pueden aprovecharse los datos que ofrece el Índice de Desarrollo Democrático en beneficio de Yucatán

¡Manos a la obra!

Yucatán se ha convertido en un referente nacional en muchos temas —seguridad, empleo, participación ciudadana—, pero la desigualdad social y el poco crecimiento económico siguen siendo su gran talón de Aquiles.

“Y eso va a cambiar sólo si participamos todos”, arrancó el Ing. Hernán Cirilo Aguilar, ejecutivo de una de las empresas más importantes de la región, quien moderó anoche la sesión, organizada por la USEM, en la que un grupo de líderes de la iniciativa privada conversó sobre cómo pueden aprovecharse los datos que ofrece el Índice de Desarrollo Democrático (IDD) en beneficio de Yucatán.

Debemos entender la democracia en su sentido más amplio, no sólo en su parte política. La democracia cubre todo el ámbito social y su finalidad es que exista bienestar para toda la sociedad, no sólo para unos cuantos, expuso Cirilo, antes de presentar a grandes trazos los resultados concernientes a Yucatán de las mediciones del IDD, que aterrizó en la realidad con datos duros, muy duros, del Coneval.

El IDD, recordó, se basa en indicadores y encuestas de opinión que analizan la situación de cada entidad federativa en cuatro dimensiones de la democracia: ciudadana, institucional, social y económica. Los resultados de cada uno de estos apartados acumulan un puntaje que se suma, se promedia y determina la clasificación de cada entidad.

Yucatán tiene un buen promedio —está en el top cinco nacional—, pero obtuvo muy baja calificación en la última dimensión, la democracia económica, que mide la generación de riqueza y su distribución.

El Ing. Cirilo se centró en su exposicón en esas dos grandes preocupaciones: el Producto Interno Bruto per cápita —la riqueza generada medida en función del número de habitantes— y la inequitativa distribución de esa riqueza.

Para dimensionar el problema de la desigualdad, señaló, en primer lugar, que una tercera parte de la población recibe las dos terceras partes de los ingresos y que el ingreso rural es 40% menor que el urbano.

Pobreza

También resaltó el expositor que aunque los niveles de pobreza en Yucatán se han reducido en los últimos siete años, pasaron de 48% en 2010 a 42% en 2017 y de 12% a 6% la pobreza extrema en ese mismo lapso, todavía hay municipios como Tahdziú, Chikindzonot y Tixcacalcupul con más del 90% de sus pobladores en situación de pobreza y más de la mitad en pobreza extrema.— Mario S. Durán Yabur

“Tenemos casos muy palpables que demuestran que no podremos hablar de una verdadera democracia mientras tengamos estos niveles de desigualdad”, concluyó, para dar paso a la reflexión en mesas de trabajo y la aportación de propuestas.

Sesión de trabajo

USEM reunió a líderes para buscar propuestas contra dos grandes problemas de Yucatán

Objetivos

El principal objetivo de la sesión fue dar continuidad al Índice de Desarrollo Democrático como fuente de toma de decisiones para mejorar las condiciones de bienestar social.

Moderadores

El ingeniero Hernán Cirilo Aguilar y el maestro . Josué Lozano de León moderaron la reunión.

Mesas de trabajo

Tras la bienvenida e introducción, los asistentes se dividieron en mesas de trabajo para compartir puntos de vista y proponer soluciones en torno a dos grandes problemas: cómo incrementar el PIB per cápita y cómo abatir la desigualdad social y económica en Yucatán. Los resultados se darán a conocer en fecha próxima.

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