Problemas del sistema hídrico en Mérida

Jorge Alberto Esquivel León y Sofía Fregoso Lomas (*)

Dentro de los problemas ambientales de mayor importancia señalados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su Agenda 2030 sobre el desarrollo sostenible, se encuentran la escasez de recursos hídricos, junto con la mala calidad del agua y el saneamiento inadecuado a nivel mundial.

En el caso de nuestro país, los niveles de disponibilidad natural media del agua varían de muy bajos en las regiones del norte a muy altos en la zona sur, en la cual se incluye a la península de Yucatán.

En nuestro estado se cuenta con una disponibilidad acuífera media, ya que la única fuente de abastecimiento de agua potable es la subterránea al no existir corrientes superficiales como ríos o lagos; lamentablemente, ésta se ve comprometida por problemas de contaminación, debido a que la alta permeabilidad del suelo kárstico propio del territorio le hace particularmente vulnerable a la contaminación al recibir aguas residuales directamente a través de fosas sépticas y escorrentías urbanas —que arrastran contaminantes depositados en los pavimentos—, así como las aguas servidas derivadas de numerosas industrias.

En el caso de la ciudad de Mérida, un crecimiento urbano poco ordenado durante los últimos veinte años ha hecho disminuir drásticamente sus áreas de vegetación, dando como resultado que hoy en día prácticamente el 80% de la ciudad esté cubierto por suelos impermeables, lo que provoca un desequilibrio hidrológico que se ve reflejado en el cambio de temperatura de la zona, la contaminación del acuífero, el descenso de la infiltración y el aumento en el escurrimiento provocando inundaciones.

El Plan Municipal de desarrollo 2040 de la ciudad indica una alta contaminación en la zona del centro de la ciudad, con un decrecimiento hacia las zonas periféricas y señala, de manera preocupante, el hecho de que de los 133 cenotes registrados en el estado —-49 de los cuales se ubican dentro de la ciudad—, ninguno cuenta con depósitos de agua considerados como aptos para el consumo humano.

Actualmente, la precipitación pluvial en las vialidades de la ciudad de Mérida se vierte al acuífero mediante pozos y zanjas de absorción, los cuales ocasionan una contaminación directa al agua subterránea del primer nivel freático al arrastrar los desechos y contaminantes de manera directa al subsuelo sin ningún tratamiento previo.

El Instituto Municipal de Planeación de Mérida (Implan) promueve actualmente una propuesta sensible para reducir los niveles de contaminación en nuestro acuífero mediante la construcción de sistemas urbanos de drenaje sostenible (SUDS), que además de disminuir los caudales reducen los contaminantes arrastrados por las escorrentías; su principal característica es la utilización de áreas verdes como elementos de control y regularización del agua de lluvia, evitando el riesgo de inundaciones al mismo tiempo que mejoran el paisaje urbano.

El uso de esta tecnología minimizaría el impacto que conlleva el aumento de las superficies impermeables, las cuales permiten que la escorrentía se contamine con los residuos que se acumulan en el suelo urbanizado en el periodo entre lluvias.

El uso de los SUDS favorece la biofiltración, es decir, el proceso de eliminar partículas y otros contaminantes a través de la vegetación y los medios porosos como tierra o arena, evitando la bio-retención, en la cual el agua se evapora o infiltra a través del suelo: su implementación en parques urbanos, jardines y áreas deportivas públicas así como en camellones, glorietas y áreas permeables vinculadas a las vialidades públicas, permitiría ayudar a la preservación de la calidad del agua. Para ello, debe realizarse un análisis cuidadoso de la paleta vegetal a utilizar, de manera que favorezca la absorción de contaminantes como el nitrógeno, el fósforo, hidrocarburos, grasas y aceites por la vegetación.

Otras técnicas a aplicar serían los jardines de microcuenca y los de lluvia, así como las zanjas de infiltración y pavimentos permeables, todos ellos medios que permiten mejorar los índices de calidad del agua con efectividad comprobada.

En el marco de las jornadas académicas de otoño de la Universidad Anáhuac Mayab, las cuales giraron alrededor del tema “El Agua Urbana Peninsular: Estado del Arte”, los participantes pudieron conocer un proyecto concebido por alumnos de la Escuela de Arquitectura de la misma universidad con la finalidad de determinar la viabilidad del aprovechamiento doméstico del agua pluvial mediante la implementación de un sistema de recolección en techos.

El agua de lluvia en la península, aunque es estacional y breve, es una alternativa para disminuir la presión sobre la extracción del acuífero para el consumo humano.

Los resultados del estudio indicaron porcentajes altos de aprovechamiento del volumen del agua pluvial disponible y recolectable en usos no potables de la vivienda como la alimentación a inodoros, riego de jardín y lavado de ropa, disminuyendo de manera significativa el consumo de agua potable: La evaluación financiera, sin embargo —y de manera coincidente con hallazgos en la literatura de estudios similares en Latinoamérica—, consideró su implementación como económicamente no viable, al presentar periodos muy grandes de retorno de la inversión.

Es importante considerar en este punto el efecto de estos sistemas en la disminución de los volúmenes de extracción del agua subterránea por parte de los sistemas municipales.

Tomando en consideración que los esfuerzos para la conservación del agua se encuentran principalmente en la preservación de suelos y cuerpos acuíferos, se hace urgente transitar hacia un modelo de ciudad sensible al cuidado del agua. La problemática urbana peninsular requiere de la búsqueda intensiva de soluciones y tecnologías adaptables que nos permitan ir resolviendo nuestra compleja y caótica relación con el agua y el medio ambiente.— Mérida, Yucatán

Profesores de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Anáhuac Mayab

La precipitación pluvial en las vialidades de la ciudad de Mérida se vierte al acuífero mediante pozos y zanjas de absorción…

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