MÉRIDA.- La historia es triste. La familia del pequeño viajó desde Yucatán hasta el Hospital Mercy One en Iowa, Estados Unidos, en busca de una cirugía para el corazón del menor.
El bebé resultó ser uno de los beneficiados del programa “Cable Salvavidas“, que desde hace más de 40 años permite que médicos de dicha clínica vengan periódicamente a Mérida a revisar a niños con cardiopatías congénitas. Quienes resultan elegidos durante los chequeos en el Hospital Regional de Alta Especialidad son enviados a la clínica en Estados Unidos. Los gastos de traslados y alojamientos los costea el DIF Yucatán.
Así fue el caso en mención. En él estuvo involucrada la enfermera Samaraha Botton, “Naz”, cuya atención a la familia procedente de Yucatán le valió ganar el premio “Daisy”. Dicho galardón reconoce la labor destacada de enfermeros.
La enfermera ayudó a encontrar un sacerdote
De acuerdo con una publicación del hospital Mercy One en Facebook, “Naz” estaba al cuidado del pequeño que recibió una cirugía cardíaca.
Este paciente estaba recibiendo ECMO, las siglas en inglés para la “oxigenación por membrana extracorpórea”, que implica que la sangre circula por un pulmón artificial y la lleva de regreso al torrente circulatorio.
La madre del paciente sólo hablaba español, el cual es el primer idioma de “Naz“, por lo que la enfermera comenzó a platica con la mujer. “A través de la conversación, “Naz” fue capaz de identificar la necesidad de un sacerdote de habla hispana”, narra la publicación.
“Ayudó a una madre y a su comunidad”
La enfermera usó sus contactos en la comunidad latina para ayudar con el cuidado y el posterior acompañamiento luego de la muerte del niño, “proporcionando tantas medidas de confort como ella tenía disponibles.
“Su profesionalismo, extraordinaria bondad y profunda empatía se hicieron sentir en el cuidado del niño. Su fluido español ayudó a una madre y a su comunidad en el fallecimiento de un niño”.
La enfermera recibió el premio el 19 de diciembre pasado, sin embargo, fue dado a conocer esta mañana.
