Foto: Megamedia

Hubo llamados a la calma antes del enfrentamiento

La periferia del Centro Internacional de Congresos (CIC) amaneció ayer rodeada de vallas metálicas, de agentes uniformados y civiles de la Secretaría de Seguridad Pública, y unidades policíacas estratégicamente ubicadas en las avenidas Cupules, Colón y calles 60 y 62,

Todo fue tranquilidad hasta las 10:05 de la mañana cuando llegaron en forma pacífica los seguidores del partido Morena frente a la puerta sur, por la cual ingresaron los invitados especiales al Informe de Gobierno de Mauricio Vila Dosal.

Morena llevó mantas para manifestar su oposición al “outsourcing”, contra los impuestos, para defender la política de austeridad republicana del presidente Andrés Manuel López Obrador, por la democracia sindical y cartulinas escritas donde decían “No a más impuestos”, “No al reemplacamiento”, “No más viajes a Europa” y “Fuera la corrupción”.

“¿Es usted diputado?”

Luego pasaron a los gritos de “Fuera diputados vendidos y traidores”, “Diputados, son igual al PRI, ratas” y le preguntaron al empresario Antonio Abraham Mafud cuando bajó de su automóvil, “¿es usted diputado, es de los traidores del pueblo?”, pero no recibieron respuesta.

El mismo recibimiento tuvieron casi todos los invitados que entraron por el acceso sur del CIC, incluida la secretaria de Cultura y las Artes, Ericka Millet Corona, elegantemente vestida.

Los morenistas empezaron su plantón con una veintena de personas y al final fueron poco más de 100, dirigidos por Elonaí Contreras Soto y Mario Mex Albornoz, secretario y presidente de Morena Yucatán.

Pero los gritos, los calificativos y la frase “Yucatán se está manifestando contra Vila porque está harto” no pasaron de las palabras: no se acercaron a las vallas metálicas, ni provocaron a los guardias ni intentaron entrar al recinto donde rindió su mensaje el gobernador.

Marcha rumbo al CIC

El problema para la Policía Estatal y el gobierno del Estado se gestó en el “remate” de Paseo de Montejo donde numeroso contingente, liderado por dirigentes del Partido del Trabajo, profesores y trabajadores inconformes, exfuncionarios y hasta el panista Roberto Carlos Llanes Echeverría, molestos por la política del gobernador Vila Dosal, salieron rumbo al CIC sobre la calle 60 Norte, pero en la calle 35 fueron bloqueados por las vallas metálicas y un muro humano de uniformados desplegados en cuatro filas.

Durante poco más de una hora los marchistas fueron frenados por los antimotines y aunque gritaron “¡Fuera Vila, fuera Vila!” y alegaron que iban pacíficamente al evento del gobernador para expresar su descontento, algunos de los que lideraron el movimiento y estuvieron al frente de los inconformes vulneraron el dispositivo de contención y un agente estatal lanzó una granada de gas pimienta que hizo huir a la mayoría de los manifestantes; el grupo de avanzada y simpatizantes de Morena acusaron represión del gobernador y su Policía Estatal.

Piden calma

Los inconformes alegaron que no iban a pelear, que iban a manifestar su inconformidad contra el gobierno, pero ni así los policías les abrieron el paso. Aparentemente el bloqueo policiaco iba a contener a los manifestantes hasta que terminara el evento, porque solo gritaban consignas verbales y habían respetado el muro de policías.

La gritería de “¡Fuera Vila, fuera Vila!” fue intensa, pero un personaje con un megáfono hizo un llamado a no caer en provocaciones porque los antimotines están para golpear y así contuvo la ira, pero no la gritería.

Los inconformes cantaron el Himno Nacional y después empezaron los empujones contra la valla metálica y los policías. Por varios frentes quisieron romper el bloque policiaco, pero los uniformados se protegieron con sus escudos y aguantaron las embestidas de los molestos ciudadanos.

Pero subieron los ánimos y la tensión se tornó en violencia porque los que encabezaron la marcha separaron las vallas metálicas, las pasaron sobre sus cabezas para alejarlas y con ello dejaron desprotegidos a los policías. Entonces empezaron a empujar más fuerte para derribar el muro policiaco y en un momento de esos empujones, unos manifestantes jalaron hacia ellos a un policía que cayó el piso, lo golpearon e intentaron despojarlo de su escudo protector, pero sus compañeros lo rescataron con amagues de golpear con sus macanas a los agresores, aunque la acción fue solo para que su compañero se reincorpore al bloque.

Derribados y esposados

En el momento de la agresión al policía, por el costado derecho tres personas lograron penetrar a la fuerza el bloque policíaco, pero no avanzaron mucho porque los derribaron, los recostaron boca abajo en el piso, los inmovilizaron con las rodillas y los esposaron. Esa acción encendió más los ánimos de los manifestantes que con mayor decisión encararon a los agentes que estaban al frente del bloqueo. Subieron la tensión, y el temor, y en eso una cápsula de gas pimienta surcó los aires y cayó a varios metros de donde estaba la lucha cuerpo a cuerpo de policías y manifestantes.

El humo rápidamente formó una nube expansiva, lo que hizo que la mayor parte de los manifestantes huyera ante el temor de que salieran más disparos o que empezara la contraofensiva policiaca, lo cual no ocurrió.

Ya con menor fuerza el movimiento de protesta, los que quedaron al frente, entre ellos el panista Llanes Echeverría, siguieron lanzando ofensas verbales contra los policías y acusaron al gobierno de represor. Y también salieron las malas palabras: “Malnacidos”, “Chin…. a su m…”, “Gobierno de mier…”, “Ratas”…

Van por la calle 62

El mismo grupo, pero ya disminuido, tomó la calle 62 y se enfiló hacia el CIC, pero antes de la avenida Colón fueron contenidos de nuevo con vallas metálicas y un bloque de policías, mientras otro contingente de antimotines cuidaba que los manifestantes del partido Morena no incurrieran en desmanes, lo cual no ocurrió porque ellos solamente se expresaron en forma verbal.

Mientras toda esta revuelta sucedía en los alrededores del CIC, el gobernador rindió su informe y los invitados ni se enteraron ni vieron los desmanes porque cuando terminó el evento los simpatizantes de Morena ya no estaban, pues Mex Albornoz les indicó que para el partido la muestra de inconformidad había terminado. Eran las 12:16 horas cuando la mayoría se quitó de la acera que les sirvió de trinchera.

Pero el tema de la represión con gas lacrimógeno quedó dentro del CIC: no había quien no hablara de ese episodio lo que, en comentarios de invitados y periodistas locales, empañó el primer informe de Vila Dosal.

Durante la jornada dominical, varios vídeos llenaron las redes sociales y cadenas de WhatsApp difundidos por los que acusaban represión y los que indicaron que se respondió a una agresión directa de los manifestantes.

Sobre la orden…

Uno de estos vídeos muestra a quien algunas versiones señalan como la persona que da la orden de disparar la granada: Fernando José Rosel Flores, subsecretario de Prevención y Reinserción Social, aunque otras grabaciones muestran que la persona que habla con el agente momentos antes de la acción es un uniformado.

Rosel Flores vestía guayabera azul.

Sin embargo, el gobierno del Estado respondió que no emitirá declaraciones al respecto y que la versión oficial es la que ofreció el comandante Luis Felipe Saidén Ojeda, secretario de Seguridad Pública, poco después de los hechos.

“Continuarán las investigaciones y cuando se conozcan los resultados, el Ejecutivo estatal emitirá una postura”, puntualizaron los portavoces oficiales.— Joaquín Chan Caamal.

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