Insisten: una reapertura de golpe podría ser causa de un rebrote
En los días que restan de mayo se presentarán los picos de la pandemia del Covid-19, afirma el gobernador.
“Bajo las condiciones que hoy tenemos, los picos de la pandemia del coronavirus en Yucatán se presentarán durante la tercera y la cuarta semana de mayo, es decir, en estos días. Y después, si no se relajan las medidas de distanciamiento y de quedarse en casa, podríamos esperar una baja en la curva”, afirmó el gobernador Mauricio Vila Dosal.
Se espera un descenso
Durante una entrevista en el Edificio Administrativo Siglo XXI del gobierno del Estado, el jefe del Ejecutivo subrayó que, por tratarse de una enfermedad con ciclos de dos semanas, los casos positivos que se conocen ahora son de personas que se contagiaron hace 10 ó 14 días, y los que se verán el 1 de junio son de gente que se está contagiando en estas fechas.
Recalcó que, si se mantienen las medidas de prevención, en junio se podría esperar un descenso en la curva de contagio, aunque también precisó: “Es lo que dicen las predicciones hoy, pero es importante señalar que estamos ante una enfermedad nueva y no se puede saber a ciencia cierta cuál será su comportamiento. ¿De qué depende que esta proyección se cumpla? De que la gente se quede en casa, que se respeten las medidas de sana distancia y se acaten las medidas en los negocios esenciales para reducir los riesgos de contagio”.
“La petición a todos los yucatecos, además de felicitarlos por el gran trabajo que han hecho en esta pandemia, es que sigan acatando las medidas de aislamiento”, añadió.
“Ojalá en el transcurso de junio podamos ver la reapertura económica de varios sectores”.
Reapertura gradual
Esa reapertura, recalcó, tiene que ser gradual, por etapas, porque abrir toda la economía de golpe puede dar pie a un rebrote de casos y se perdería lo ganado.
En respuesta a señalamientos del Consejo Coordinador Empresarial que publicamos ayer, dijo que entiende la posición de las cámaras del sector privado porque tienen que defender los intereses de sus agremiados, pero el gobierno del Estado tiene que velar por los intereses de todos los yucatecos y los criterios económicos no pueden estar encima de la protección de la salud.
“Entiendo perfectamente que todos quieran abrir sus negocios primero, pero no puede ser al mismo tiempo”, insistió. “Las actividades se irán reanudando conforme los tiempos de la pandemia lo vayan permitiendo, empezando por las que representen el menor riesgo para la salud”.
“¿Quién dice qué actividades tienen más o menos riesgo? No lo definimos nosotros como gobierno estatal, lo definen los expertos. Y existe una metodología avalada internacionalmente que indica cuáles son”.

El gobernador también declaró que Yucatán es uno de los diez estados que más pruebas realizan para la detección de casos del Covid-19, habló ampliamente de los apoyos de su gobierno con motivo de la pandemia, alertó de la caída en los indicadores económicos y puntualizó la importancia del préstamo de $1,728 millones cuya contratación se solicitó al Congreso del Estado, a fin de recuperar el empleo y alentar la inversión productiva.
En nota aparte nos referimos a un llamado que formuló a los diputados con motivo del empréstito. En nuestra edición de mañana abordaremos la información sobre los apoyos del gobierno en esta emergencia y de los riesgos que se plantean a la economía local si no se inyectan recursos extraordinarios.
A continuación, una síntesis de sus comentarios:
Los picos del Covid-19
En un análisis que hacemos a nivel estatal, los picos de la pandemia estaban programados entre la tercera y la cuarta semana de mayo, o sea, en la que estamos entrando y la siguiente.
El martes, en una reunión que tuvimos con el gabinete federal, el subsecretario Hugo López-Gatell nos compartió proyecciones del Conacyt que coinciden con ese análisis que teníamos.
Puedo decir con certeza que, bajo las condiciones que hoy tenemos los picos se darán durante la tercera y la cuarta semanas de mayo.
Más pruebas que en otros estados
Mientras más pruebas se hagan, más casos positivos se tendrán. En esta pandemia, lo importante no es solo cuántos positivos tengas sino también cuántos lamentables fallecimientos tengas. En Yucatán tenemos la tasa más baja de defunciones en todo el Sureste.
Somos uno de los diez estados que más pruebas hacen. Estamos haciendo 1,330 por cada millón de habitantes, lo cual nos coloca en el noveno lugar. Chiapas realiza 244 pruebas por millón de habitantes, es decir, nosotros hacemos once veces más.
Oaxaca hace 291 por millón de personas; Querétaro, 556; Puebla, 570, y Jalisco, 992.
En mayo vamos a estar haciendo cinco veces más de las que levantamos en el mes de abril. Hemos ampliado la capacidad de nuestro laboratorio para hacer 350 pruebas diarias.
Hoy de lo único que dependemos es de la disponibilidad de las pruebas PCR en el mercado. No se pueden hacer más porque quieres comprar y no hay en el mercado mundial. Están agotadas.
Algo que podría ser determinante es que el gobierno federal autorizara las pruebas rápidas. No están autorizadas en México, y aunque la quieras comprar en el extranjero no hay manera de meterla al país porque las aduanas las frenan.
Sobre todo en esta etapa de reapertura económica las pruebas rapídas serían una gran herramienta. Hemos hecho una reiterada solicitud al gobierno federal para que cuanto antes las apruebe.
La posición del Consejo Coordinador Empresarial
Hemos tenido mucha comunicación con el sector empresarial, al que agradezco el apoyo y la paciencia que ha tenido.
El gran reto es que no podemos jalar cada quien para el lado que le conviene. Entiendo que las cámaras empresariales representen los intereses de sus agremiados y estoy de acuerdo con que los defiendan, pero desde el gobierno estatal nos toca representar los intereses y, especialmente, la salud de todos los yucatecos.
El proyecto de reapertura de los sectores de la economía tiene que ver estrictamente con la evaluación de la pandemia. Entiendo que la situación de los empresarios es crítica —y lo sé porque soy empresario y mis restaurantes llevan mes y medio cerrados, y estoy pagando la nómina y me están llegando los avisos de pago del Seguro Social, del Infonavit y la luz—, pero los intereses económicos no pueden estar por encima del tema de la salud. Cuidar la vida de los yucatecos está sobre cualquier otra cosa.
La segunda preocupación inmediata es el tema de la reactivación económica y de los empleos que tanto necesitamos, recuperar lo más pronto posible los que se puedan perder.
La reapertura económica tiene que ser gradual, tiene que ser por etapas, por olas. ¿Por qué? Porque si abrimos toda la economía de golpe vamos a tener un rebrote.
Una de las grandes ventajas que tenemos en México y en Yucatán es que esta etapa por la que estamos pasando ya la han tenido otros países y podemos aprovechar las mejores prácticas internacionales, lo que ya funcionó, y aprender de los errores.
Uno de los errores que se han cometido en algunos países es ceder a las presiones económicas para apresurar la apertura. Y lo que ha pasado en muchos de esos casos es que por ceder se reabren negocios, hay un rebrote de la enfermedad y en lugar de hablar de los negocios que se van a abrir más adelante empiezan a cerrar los primeros y de nuevo se lleva a la gente a las cuarentenas.
Quiero decir a los yucatecos que pueden estar tranquilos, que estamos haciendo una tarea muy seria, muy profesional, basada en un método científico que vamos trabajando con los mejores especialistas en salud pública de Yucatán, con asesores que conocen lo que se está haciendo en otros países y vivieron lo que fue la epidemia de influenza (H1N1) en 2009, que, aunque no es de las mismas proporciones, es lo más cercano que tenemos para sacar experiencias.
La apertura económica en Yucatán será gradual, anteponiendo primero la salud de los yucatecos y en segundo lugar la reactivación económica. Si se invierte ese orden estaríamos cometiendo un error muy grande y tirando por la borda el esfuerzo que hemos hecho todos los yucatecos durante el último mes y medio para tener negocios cerrados, estará en casa y cuidar nuestra salud.
Cuanto a un empresario le expones que habrá una reapertura económica por etapas y le presentas que la suya es de alto riesgo, pues verá que no va a abrir pronto y esto genera molestia.
Y esta molestia se ve reflejada en que van a su cámara y le dicen a su líder: “Oye, no estás luchando, no me estás defendiendo. No estás viendo que abra lo más pronto posible”. Es algo válido y lo entendemos. Para eso están las cámaras empresariales, para defender los intereses que representan.
Eso no quiere decir que nosotros, por los intereses económicos o de las empresas, vayamos a desechar una metodología probada basada en un método científico.
Esto se puede modificar con base en la importancia o la preponderancia de ciertas actividades de la economía. ¿Qué quiere decir? Que hay cosas que se pueden adelantar o atrasar, pero es una a cambio de otras, no es de un jalón.
¿Quién debe tomar esta decisión? La debe tomar el gobierno. Si siento aquí a todas las cámaras empresariales, que las hemos sentado y escuchado, y les digo: “Oigan, ¿cuáles son las actividades que deben abrir más pronto o se deben reanudar? Evidentemente, cada presidente de cámara va a decir que la suya. Porque de lo contrario no estaría defendiendo los intereses de sus representados.
Entiendo que haya sectores económicos, unos pocos o unos muchos, a los que no les guste que los manden al final de la cola, pero esto no quiere decir que la metodología que estamos manejando no sea la correcta.
Esto está pasando en todo el mundo. Los sectores empresariales se están quejando con el gobierno porque ya quieren abrir la economía.
Nosotros hemos dicho de manera reiterada que en estos momentos Yucatán está en una fase muy importante de la pandemia.
El martes tuvimos una reunión con miembros del gabinete federal y destacaría dos cosas que quedaron muy claras. La primera es que los gobiernos estatales somos la máxima autoridad sanitaria en nuestros estados. Nosotros podemos endurecer o suavizar medidas.
El segundo punto a destacar es que cada Estado está pasando por etapas diferentes de la pandemia. ¿Qué quiere decir esto? Que hay estados que ya llegaron a su pico de contagio y vienen en la curva de bajada, que hay otros —donde está Yucatán— que en los próximos días vamos a llegar al pico y después esperamos que empiece a bajar la curva, y que hay unos más donde el pico de la pandemia la tendrán en junio, incluso algunos a mediados de junio.
Entonces, no podemos tomar las mismas decisiones en todo el país, porque la situación en Sonora o Durango no es la misma de Yucatán.
Respeto las opiniones de los líderes empresariales. Han sido de gran apoyo, tanto cuando respaldan las decisiones del gobierno como cuando no están de acuerdo, pero hay un método científico mediante el cual se determina el riesgo sanitario que cada actividad económica representa. La reapertura tiene que ser en ciclos, de manera gradual. Estos ciclos deben tener al menos 12 ó 14 días de separación para poder medir los impactos de la pandemia.
Toda esta información la tiene el sector empresarial. El viernes hubo una reunión con ellos donde se les explicó; el miércoles también. Les hemos mostrado cuáles son los riesgos sanitarios con base en la metodología aprobada.
Por eso viene el tema de decir que no se les tomó en cuenta para determinar cuál es el riesgo sanitario. Primero, ya conocemos cuál es su postura, sabemos que quieren abrir lo más rápido posible porque muchos de sus negocios están en riesgo de cerrar o de quebrar.
Eso lo entendemos , pero cuando se aplica una metodología y un método científico las posturas individuales se tienen que hacer a un lado para que la postura general sea en beneficio de la mayoría.— ÁNGEL NOH ESTRADA
