Un trabajador en los alrededores de la Clínica Familiar de la calle 56

Escenario inimaginable

Mucho antes de que se registre el primer caso de Covid-19 en Yucatán, incluso mucho antes de que surja el primero en China, el doctor Jorge Arturo Valdivieso Jiménez había estudiado las pandemias que han ocurrido a lo largo de la historia, sin imaginar que años después le tocaría vivir una situación igual de catastrófica.

“Con la tecnología actual, nunca pensamos que hubiera algo similar. Si bien había brotes que potencialmente se podían convertir en pandemia como el SARS-CoV-1, el ébola o la influenza H1N1, nunca pensamos en algo tan grave como lo que estamos viendo en todos los rincones del mundo”, señala el doctor.

Egresado de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), donde también cursó la especialidad en Medicina Interna, el doctor, quien tiene 31 años de edad, es médico adscrito al área Covid del Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán (Hraepy), al cual se integró cuando solo había dos casos de ese mal.

En ese entonces aún había mucho desconocimiento sobre el origen y tratamiento de la enfermedad, y era normal sentir temor al entrar para tratar a los dos pacientes que requerían oxígeno.

“No teníamos ningún conocimiento de qué darles, qué hacer. El conocimiento era limitado, incluso más que ahora que tampoco tenemos un panorama completo, pero sí la experiencia y mayor conocimiento nacional e internacional. Antes las medidas eran ‘yo creo’, ‘yo pienso’”.

Tiempo atrás, cuando salieron los primeros de la enfermedad en China, él, como otros médicos, se dio cuenta de que la enfermedad en cualquier momento podría convertirse en una pandemia.

“Todos los médicos comenzamos a juntar conocimiento y tener información de esa enfermedad que era muy limitada, y cuando tuvimos el primer caso en México supimos que a todos los médicos nos iba a tocar (atender pacientes). Ya cuando tuvimos el primer caso en Mérida (la mujer que se contagió en España) era evidente que así sería”.

El 23 de marzo, 10 días después de que la Secretaría de Salud de Yucatán confirmó el primer caso, el doctor Valdivieso no solo comenzó a laborar en el Hraepy, en el área de Covid-19, sino que decidió separarse de sus papás y hermanos para evitar riesgos de contagio.

“Me separé de mi familia desde que empecé a trabajar, así como muchos médicos que ahora viven solos en departamentos y han optado tener medidas extremas de sanitización y tratando de tener mínimo contacto con nuestros familiares, porque todos los días vemos pacientes con Covid-19 y no sabemos en qué momento, a pesar de que seguimos todos los protocolos, en un descuido podemos contagiarnos y contagiar a los demás, porque aún es difícil identificar cuando alguien se ha saltado algún paso”.

Entre los protocolos que el doctor refiere está el uso de la vestimenta especial que le lleva media hora poner y quitar, también desinfectarse con agua clorada y bañarse después del servicio.

“Nos sentimos comprometidos y un poco agotados por lo que está ocurriendo en el estado. El panorama es que hemos visto que las medidas que se han dado sí están dando resultado, lo que podemos observar en el día a día es que ha disminuido el número de casos y eso es favorable para todos nosotros, pero todavía tenemos casos graves, y siguen ingresando todos los días”.

Entre sus funciones está la revisión y cuidado de cada paciente que varía según la gravedad. “Hay quienes requieren cantidades mínimas de oxígeno hasta aquellos que tengamos que sedar y posiblemente ventilarlos”.

En casos más extremos los pacientes se intuban y así permanecen durante dos o tres semanas. “Es un período muy largo y muy cansado para nosotros”, y es que, dice, hay días que tiene entre 65 y 70 pacientes.

Con todo lo que ha visto, el doctor Valdivieso señala que su visión de la medicina cambió, pues nunca pensó que viviría una pandemia con la magnitud del Covid-19.

“Si bien nos preparamos como médicos generales de que en algún momento esto pudiera volverse una realidad, en realidad no pensamos en un escenario catastrófico que pudiera modificar nuestro estilo de vida, nuestra calidad de vida, que cambie nuestro panorama y nuestra manera de vivir como, por ejemplo, que el cubrebocas sea parte de nuestra vestimenta diaria, así como tener cuidado de no tener contacto con ninguna persona”.

Médico/ Entrevista

Otros conceptos que ofrece el doctor Jorge Arturo Valdivieso Jiménez en la entrevista.

Perspectiva

Su visión de la vida también ha cambiado y por eso recomienda a las personas a mantener todas las medidas de higiene establecidas por la Secretaría de Salud.

Riesgo de reinfecciones

“No hay que confiarnos por el hecho de que han pasado meses y no nos ha pasado nada. Además, hay el riesgo de reinfecciones, según supimos en la primera publicación científica que comprueba que hay por lo menos un caso”.

Alerta roja

“Esto es una alerta roja de que podemos tener casos de reinfección en el país o el estado”.

Exhortación

Por ese motivo, exhorta que si en algún momento alguna persona tiene síntomas acuda al médico.

Atención oportuna

“Los casos más graves, los más catastróficos en los que uno pudiera fallecer, son porque no recibieron atención oportuna, ya sea porque los pacientes tenían mucho miedo a que les digan que tienen Covid-19”.

Evitar visitas

También pide evitar visitas a familiares o amigos. “El contagio siempre puede existir. Si nosotros aun con los trajes y con las medidas nos enfermamos, en la población que no tiene el entrenamiento o equipo de protección es mucho mayor el riesgo de contagio”.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán