Porfirio Muñoz Ledo lanza graves acusaciones
Las presuntas irregularidades detectadas en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) son “un hecho gravísimo” para la vida política del país, porque cuestionan el proceder de ese órgano y ponen en riesgo la celebración de las elecciones presidenciales de 2024, advierte el diputado por Morena Porfirio Muñoz Ledo, uno de los candidatos a ocupar la presidencia nacional de ese partido.
En entrevista con Diario de Yucatán, el veterano político atribuye esta anomalía a personas del partido Morena, y demanda una exhaustiva investigación.
También habla sobre sus muchos amigos en Yucatán, que lo ayudarían a ganar el primer lugar en la encuesta que se realizará del 16 al 22 de este mes en todo el país, para designar al próximo líder nacional de los morenistas.
La denuncia
El viernes en la noche, en un tuit, Muñoz Ledo denunció abuso de autoridad y actuación parcial del presidente del Tribunal Electoral, Felipe Fuentes Barrera, en el caso de varios recursos vinculados con la renovación de la dirigencia de su partido.
En su mensaje de Twitter, que calificó como “grave y urgente”, el diputado dio a conocer un documento de once páginas suscrito por otros dos magistrados, Reyes Rodríguez Mondragón y Janine Madeline Otálora Malassis, en el cual denuncian a Fuente Barrera por decidir la postergación de la resolución de diversos recursos relacionados con la elección interna de Morena, por considerarlos poco urgentes.
Muñoz Ledo acusa al presidente del Tepjf de recibir sobornos a cambio por actuar de ese modo y favorecer a determinados candidatos en la contienda interna de Morena.
En entrevista telefónica desde su residencia en Ciudad de México, ayer en la mañana, Muñoz Ledo señala que la denuncia de los magistrados es muy importante, porque por lo menos dos de ellos ponen en duda la actitud del presidente del Tribunal, de diferir la resolución de 30 puntos relacionados con la elección interna de Morena, que ya habían sido enlistados para esta semana.
El diputado aclara que esa actitud no le afecta a él en lo personal, ni a su campaña por la presidencia de Morena, “ya que vamos arriba 2 a 1 respecto a los otros candidatos”, dice.
Peligro
“Hago esta denuncia porque esos documentos ponen en duda la legalidad del Tribunal Electoral y porque lo que está pasado allí es muy peligroso: los magistrados están saliendo del huacal y eso representa una amenaza en el futuro”.
“No son las elecciones de Morena lo que está en juego, sino el proceder del órgano que va a definir la próxima elección presidencial” (la de 2024 cuando se elegirá al sucesor de Andrés Manuel López Obrador).
Según Muñoz Ledo, la responsabilidad de estas irregularidades recae en “gente de Morena” no en otros partidos, ni mucho menos en la iniciativa privada. “Aquí se trata de una lucha interna, de ‘fuego amigo’”.
Nombres
¿Tiene indicios de qué personas son y sí hubo dinero en efectivo?, pregunta el Diario.
“No veo que el soborno haya sido en efectivo, en bolsas de dinero”, responde.
“En cuanto a los responsables, mejor pregúntele al presidente interino Alfonso Ramírez Cuéllar, quien ya fue objeto de esos ataques que le impidieron continuar con su interinato. Él sabe los nombres de los morenistas que están en esto, él tiene los pelos de la burra en la mano”.
Muñoz Ledo aprovecha la entrevista para hablar de Yucatán, donde, según él, espera obtener una buena respuesta en la encuesta para nombrar presidente.
La situación de Morena aquí, dice, está “como la del resto del país: hay que organizar el partido”.
“Mucha basura”
“Nosotros nacimos como un movimiento encabezado por López Obrador y por lo tanto tenemos mucho movimiento, pero poco partido y aunque recibimos una enorme ola de votos, esas olas, como dice el presidente, arrastran también mucha basura”.
¿Conoce al que fue candidato aquí de Morena a la gubernatura en las últimas elecciones, Joaquín Díaz Mena?
“No mucho, pero sé quién es”, responde.
Añade que en Yucatán tiene muchos amigos, como Oscar Sauri Bazán, “quien me habló hace poco a propósito de la candidatura”, o Uuc-Kib Espadas Ancona, hoy consejero del INE, “pero también tengo muchos amigos personales en el PRI, como la actual presidenta de la Cámara de Diputados, Dulce María Sauri, y el senador Jorge Carlos Ramírez Marín”.
¿Cree que estas dos personas podrían colaborar eventualmente con Morena.
No, yo no divido el mundo por partidos. Ellos tienen su presencia en otros lados. Dulce es una amiga mía desde hace muchos años.
“En realidad tengo amigos en todos los partidos, incluso entre mis adversarios. Por ejemplo, a propósito de Diario de Yucatán, con Carlos Castillo Pereza tuve una excelente relación, no obstante nuestras diferencias políticas”.
Como Mandela
¿Por qué cree que los morenistas de Yucatán lo favorecerían en la encuesta?
“Te lo voy a decir con toda franqueza: primero, porque los principales dirigentes del partido son mis amigos. Dos, porque tengo amigos en Yucatán que me conocen y tres por un asunto de empatía, por el afecto que le tengo a los yucatecos, que me caen muy bien”.
Hay quienes dicen que su principal inconveniente para presidir Morena son sus 87 años de edad. ¿Qué responde a eso?
“Muy fácil: esa es la misma edad que tenía Mandela cuando llegó a la presidencia”. (Nelson Mandela asumió la presidencia de Sudáfrica a los 76 años y la dejó a los 81).— HERNÁN CASARES CÁMARA
Tribunal Dudas
Dificultad para investigar la corrupción en el Tribunal Electoral Federal.
¿Dónde denunciar?
Ante la pregunta de ¿quién debe investigar las quejas contra ese órgano, si éste es un tribunal autónomo?, Porfirio Muñoz Ledo, responde: “eso es lo que hay que ver. Por lo pronto estoy consultando con un abogado muy calificado, ya que el Tribunal Electoral es la máxima instancia en materia electoral, pero no en materia constitucional y este es un problema constitucional”.
Castillo Peraza
En otra parte de la entrevista con el Diario, el candidato a la presidencia de Morena recuerda su amistad con el expresidente del PAN, Carlos Castillo Peraza.
Máquina de escribir
“Juntos redactamos un escrito, luego de las elecciones de 1988, en el que dijimos que jamás aceptaríamos un resultado contrario a la voluntad popular. Hicimos ese documento, dice, “en una máquina de escribir de Carlos, en su casa de la Colonia del Valle. En esa época trabajamos muy bien con el PAN”.
