Contrastes en el San Benito y el Lucas de Gálvez
Economía
Una jornada de ventas “regulares”, que no se compara con las buenas jornadas de años anteriores con motivo de las celebraciones dedicadas a los finados, se reportó ayer sábado en los mercados Lucas de Gálvez y San Benito, donde por momentos, a pesar de los controles oficiales, decenas de visitantes desafiaron el coronavirus, abarrotaron pasillos y la sana distancia brilló por su ausencia.
Hoja de plátano, manteca, carne de pollo y de cerdo, recado rojo, epazote y espelón, entre otros ingredientes para elaborar el pib, fueron los productos que ayer tuvieron mayor demanda
Desde el acceso principal del Lucas de Gálvez se podía oír la oferta de estos productos, de los cuales algunos prácticamente tienen el mismo precios que el año pasado, como fue el caso de la hoja de plátano y la manteca, según comentaron locatarios.
Entre un puesto y otro se podía adquirir el mismo producto pero a precios diferentes, como fue el caso del espelón, que se ofrecía entre $90 y $100 el kilogramo.
Al paso de las personas se escuchaban diferentes ofertas, como fue el caso de la hoja de plátano, cuyo precio oscila entre $10 y $27.
El litro de la manteca se vendía a $30, en los dos mercados.
En la zona de puestos de verduras se arremolinó la gente, sin guardar la sana distancia, para comprar tomates a precios que van de $15.99 a $17.99; cebolla a $23.99, y el atado de epazote a 10 pesos.
El precio del pollo osciló entre $40, entero, y a $25 pierna y muslo, y de $68 a $78, el kilo del puerco.
Medidas de higiene
En el Lucas de Gálvez se cuidó el acceso con medición de temperatura, desinfección de las manos con gel antibacterial y rociado a todo el cuerpo mediante los arcos desinfectantes.
Decenas de personas formaron fila en los accesos para ingresar al inmueble.
También se vigiló que las personas se retiraran por los espacios habilitados como salida.
En algunos pasillos del mercado la gente se amontonaba y aunque quisiera no podía pasar a metro y medio de los visitantes; es decir, no hubo sana distancia.
Algunos de los pocos locatarios que tuvieron mejores venta de la esperada externaron felicidad por los resultados que “ya la habían brincado”.
Algunos locatarios que tuvieron buenas ventas fueron los de la sección de flores, que en todo momento recibieron visitantes a quienes despachaban en su mayoría ramos de “amor seco” y cempasúchil, con color morado y anaranjado, respectivamente, a $40.
En el mercado San Benito se podía adquirir carne y diferentes productos en los pocos puestos instalados, y caminar largos tramos sin gente prácticamente.
Si quitaran las vallas entraría más gente, opinó una locataria de recados y especias.
Otros vendedores comentaron que muchas personas se están cuidando para no contagiarse del coronavirus y no visitan los mercados.— Claudia Sierra Medina
