Ivonne Ortega Pacheco se toma una selfie con simpatizantes durante un evento del PRI el año pasado. Una académico analizó el regreso de la exgobernadora de Yucatán como parte de Movimiento Ciudadano

Experto analiza el retorno de la exgobernadora a la escena

Coincido con Ivonne Ortega en que tiene la piel dura, pero no solo eso sino también la cara, por su regreso a la política en busca de poder y reflectores, dice el doctor Luis Ramírez Carrillo.

Al comentar recientes declaraciones de la ahora integrante de Movimiento Ciudadano, el analista político afirma que no es una villana como ella se autocalifica sino que fue una mala gobernadora, porque no dio resultados y su gestión fue un show dispendioso.

Sobre su retorno a la escena pública, señala que ella se vendió bien a MC y éste compró bien.


Gobierno de “espectáculos”

Ivonne Ortega no es una villana, “pero sí mala gobernante”

Villana, no; mala gobernadora, sí. Con esta frase comienza sus comentarios el analista político Luis Ramírez Carrillo respecto de las declaraciones que hizo Ivonne Ortega Pacheco en amplia entrevista con el Diario en su retorno a la política, ahora como integrante del partido Movimiento Ciudadano.

El doctor Ramírez Carrillo divide sus opiniones en tres aspectos: el desempeño de Ivonne Ortega como gobernadora de Yucatán, su autoexilio político por conveniencia de ella, y su interés de venderse políticamente a MC.

En la primera, el académico señala que su auto calificación de buena gobernante en forma insistente es para ponerse en el reflector público, quiere volver a ser un personaje y por ello desesperadamente necesita llamar la atención.

Para él, Ivonne no es la “villana favorita” como se autocalifica, sino que fue una mala gobernadora.

“Villana no porque es una dama. Con su arrojo no deja de ser algo simpática y apreciada por muchos. Entonces, villana no; mala gobernadora, sí”, señaló.

“Si analizan los indicadores después de cinco años y dos meses en que gobernó Yucatán, ¿qué es lo que se encuentra? Yucatán no avanzó económicamente con ella en calificación macro, no incrementó el PIB dentro del porcentaje nacional, estuvo estático o decreció. Entonces en materia económica tuvo un pobre desempeño”.

“En creación de empleos dejó mucho qué desear en su gobierno, allí tampoco tuvo una buena calificación”, apunta.

“En creación de infraestructura tuvo un mal desempeño porque manejó una enorme cantidad de dinero público, muchas obras quedaron solo en primeras piedras y no las concluyó, tampoco concluyó los hospitales donde le dejó recursos su antecesor”.

Puro “show”

“Su administración fue de más declaraciones y ‘show’ que ejercicio real del dinero público en beneficio del estado”, explica el doctor.

“Allí quedaron el Palacio de Yaxcabá, el drama del dinero que dio a un privado por Chichén, los casi 2,000 millones de pesos en el proyecto del tren transpeninsular que ni siquiera se conoció, el programa de las guayaberas, la promoción turística que no realizó…”

“En este sentido no fue una maravillosa gobernadora, sino una persona que realizó tremendo dispendio y poca generación de infraestructura”, considera.

Abundando en su análisis, reitera que “en transparencia también fue un fracaso porque en sus cinco años y dos meses (su mandato) fue opaco, lleno de escándalos de desvíos, acusaciones de corrupción que no se investigaron; por tanto, no tuvo un gobierno efectivo ni profesional”.

“En finanzas, dejó más endeudado al Estado en comparación con lo que le dejó Patricio, sin que se refleje ese enorme gasto en la economía, los PPS como el Museo Maya dejaron un pago altísimo, entonces uno se pregunta ¿cuál éxito de su administración?”

Detenidos y golpeados

Otra mala decisión que abonó a su mal desempeño como gobernadora, en ese entonces bajo la bandera del PRI, fue su mala relación con la ciudadanía.

El doctor Ramírez Carrillo recuerda dos hechos: la represión contra los que vendían playeras con la frase “Yo chiflé a Ibom”, quienes fueron detenidos y encarcelados, y la represión política por el “paso deprimido” que dejó varios lesionados.

“Volvemos a la evaluación”, indica. “Su autocalificación de un buen gobierno no es correcta, es falsa, los hechos lo demuestran”.

El segundo elemento que aborda el analista es el autoexilio de Yucatán y de la política de Ivonne Ortega.

A su parecer, esos ocho años de ausencia no fueron en beneficio del estado o de su expartido el PRI, sino porque había un nivel de repudio muy alto contra ella, hubiese tenido que enfrentar la revisión de sus cuentas y las denuncias de corrupción.

No digamos que la sacaron, indica, pero sí se tuvo que ir fuera de Yucatán para evitar las consecuencias de los malos manejos en su administración.

“Realmente no se fue por gusto. Se tuvo que ir, fue un valor entendido con Rolando (Zapata Bello, gobernador que la sustituyó) y con los grupos del PRI. Ella no era un activo, sino un pasivo”.

“El gobernador Zapata tuvo que entrar para arreglar muchas cosas que hizo; si Ivonne se hubiese quedado, iba a recibir un ataque frontal el gobernador en turno”, explica Ramírez Carrillo.

Regreso con MC

La tercera parte del análisis de la entrevista a la exgobernadora es sobre por qué retornó a la política con Movimiento Ciudadano. Señala que Ivonne Ortega es una mujer joven, le gusta el poder político y económico y sí, aquí coincide con ella, tiene la piel y la cara duras y por ello sigue en la jugada.

Ella es como las artistas, cualquier publicidad es buena para ella. Lo único que puede aniquilar a Ivonne es el silencio, que pase inadvertida y que deje de llamar la atención, opina.

A ella le interesan los bienes públicos constantes y sonantes, tener acceso a recursos por medio de algún partido y por supuesto seguir llamando la atención, tener el reflector en ella y seguir en la jugada. Necesita una cuota de poder, necesita tener poder y autoridad, es parte de su personalidad, apunta.

La incorporación de Ivonne Ortega a MC fue conveniente para ambas partes, considera el académico.

Ella es un activo para ese partido porque si bien es cierto que tiene una imagen deteriorada en el plano local, en el ámbito nacional es diferente, plantea. Su personaje de gobernadora y de secretaria nacional del PRI le dan una plusvalía política que sabe aprovechar muy bien. Es decir, políticamente se vendió muy bien a MC.

“Ella gana porque obtiene la atención de nosotros, de la prensa, ya tiene una posición nacional que le permite moverse, la posibilidad de regresar a su vida pública, de manejar recursos y de hacer alianzas”, detalla el doctor en Sociología. “Ivonne gana en su movimiento y MC también, ambos obtienen beneficios mutuos”.

Aquí en Yucatán está deteriorada, pero no en el país, reiters. Al salir del PRI le da un valor adicional, el precio y costo los vende muy bien. “Ella obtiene poder, publicidad y un trampolín para alcanzar nuevos puestos, y MC obtiene una figura conocida, a una exgobernadora que le da un valor extra al partido. Son intercambios de valores. Se vendió muy bien y MC compró bien, los precios fueron los adecuados en esta compra-venta política”.

Ivonne y los priistas

¿Tendrá algún impacto en Yucatán el retorno de Ivonne Ortega?, se le pregunta.

“Es relativo porque MC aquí está bastante limitado. El PRI yucateco no está desmantelado, tiene fuerte estructura territorial todavía, mantiene su papel de segunda fuerza política y tiene una presencia alta en el Congreso del Estado”, indica. “El PRI sin duda será una fuerza electoral el próximo año”.

“Para MC no representa un gran plus la incorporación de la exgobernadora porque tiene presencia negativa a nivel local. Es indudable que un pequeño grupo de priistas y exfuncionarios de su administración se vayan con ella”.

“Hay priistas que están muy identificados con ella, como Luis Hevia, que tiene una clientela que está detrás de él, exfuncionarios que gracias a ella se volvieron ricos, o colaboradores fieles como su director de comunicación y el exprocurador de justicia, pero francamente son una red que no harán la diferencia y no creo que tengan una gran importancia electoral”.

“El PRI tienen figuras de peso en juego como Jorge Carlos (Ramírez Marín, hoy vicepresidente de la Cámara de Senadores) y Dulce María Sauri (presidenta de la Cámara de Diputados), el PRI yucateco tiene cabezas de peso nacional y cualquiera puede ver que este partido seguirá siendo la segunda fuerza política de Yucatán”, continúa su análisis.

“El PRI todavía puede dar ‘hueso’ (cargos y empleo) para todos, ¿MC qué puede ofrecer? Con MC se pierde la oportunidad de ganar absolutamente nada. Quizá le hagan el caldo gordo al PAN con el voto del electorado indeciso o quizá lo capture Morena”.

El impacto que puede tener una exgobernadora y exlideresa nacional del PRI no cree que cambie el panorama político en Yucatán, pero la lectura desde afuera puede ser alta, explica. Es decir, el apoyo de los priistas a MC sería bajo aquí y no creo que el PRI local la apoye porque ya la considera una enemiga más.

Al menos que el PRI haga una alianza con MC, entonces la lectura sería distinta. Si MC hace alianza con el PRI, solo se vería que la incorporación de Ivonne Ortega fue una finta para volver a la jugada y luego de su berrinche aprovecha a ese partido para su retorno y para reposicionarse.

“Esta jugada política no se descarta. No es imposible una alianza entre el PRI y MC, sí es viable”.

A su parecer, lo interesante de estos movimientos de MC será ver la reacción de sus militantes en el plano local con la incorporación de la exgobernadora y de las dos diputadas (Silvia López Escoffié y Milagros Romero Bastarrachea), porque en este “veleteo” pueden suceder muchas cosas y es difícil de asimilar.

Situación/ Ivonne Ortega

¿Cree que en verdad Ivonne no busca un cargo?, se le planteó al doctor Luis Ramírez Carrillo.

Aspiraciones

“Creo que la diputación es un hecho, es parte de los bienes que persigue”, respondió. “Una diputación le da dinero, fuero, poder, manejo del presupuesto del partido para su propia campaña, para armar una red y sería un trampolín político futuro”.

Prevén malos resultados

“Lo único que le interesa a ella es su bienestar personal, no la del pueblo como lo demostró en sus más de cinco años, donde no hizo nada por el pueblo”, apuntó. “No hay mucha credibilidad en sus palabras, le gusta tirarse al piso para ser la víctima y el culto a su personalidad. No es una villana favorita, es una mala gobernante y donde esté así actuará”.

Discusión con Patricio

El doctor citó las declaraciones del exgobernador panista Patricio Patrón Laviada en su respuesta al caso de los hospitales de Alta Especialidad, de Valladolid y de Tekax, las cuales publicamos ayer. Reiteró que el caso de los nosocomios fue una de las grandes opacidades y mal manejo de recursos en el gobierno de Ivonne Ortega; por tanto, Patrón Laviada expuso con bastante claridad lo que ella es.

Leer: “Farsas, cinismo y mentiras de Ivonne Ortega”, responde Patricio Patrón

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