Carolina convirtió su “hobbie” en un emprendimiento

Lo que inició como un pasatiempo, pronto se convirtió en una oportunidad de emprendimiento para Martha Carolina May Valadez, la joven detrás de “Encuadernados Carolina”.

Se trata de un proyecto de libretas y agendas con detalles yucatecos que rápidamente se colocaron en el gusto del público. No por nada, hoy — a tres años de iniciar su proyecto— acumula casi siete mil seguidores en su página de Facebook.

“Aprendí a encuadernar a través de YouTube, se puede decir que soy autodidacta. Para mí fue algo que empezó como ocio”, recuerda en entrevista telefónica.

No obstante, la joven reconoce que su emprendimiento se dio casi por una “casualidad”, pues en realidad todo empezó cuando una conocida le pidió elaborar una libreta.

A pesar de no contar el dinero para comprar los materiales necesarios, tomó el riesgo y aceptó el encargo. Luego se le ocurrió que sería un buen detalle forrar la libreta con bordados de punto de cruz, un trabajo que corrió a cuenta de su madre.

“Pero al final la chica me dejó mal y yo me quedé con la libreta”, cuenta hoy entre risas la joven, a quien sus conocidos le recomendaron subir su creación a Facebook pues “rápido encontraría un comprador”.

Arriesgarse, su opción

Entonces, cuenta, una amiga compartió su trabajo en un grupo de ventas con 10 mil seguidores. La respuesta: “de verdad fue abrumadora, no me la esperaba”.

Y es que de pronto no solo había un comprador interesado en la libreta, sino que cientos querían una, pero entonces Carolina se enfrentó a otro reto: la falta de materiales y dinero para emprender.

“Un amigo me ayudó con los proveedores, de verdad fue un gran apoyo porque me envió hasta un listado con varios negocios para los materiales. Con tanta ayuda que recibí solo me restaba internarlo”.

La “cadena de favores” que Carolina recibió no se detuvo ahí, pues en este tiempo su proyecto ha crecido tanto que el engranaje de trabajo le ha permitido apoyarse en otras mujeres emprendedoras.

“Con los bordados me ayuda la chica (detrás) de ‘YucaFrescas’, que también me ayuda a sacar nuevos diseños. También hay una niña que me ayuda con las redes sociales; y mi mamá y sobrinas me ayudan a coser las libretas”.

Respecto a la prosperidad de su negocio, reconoce que las agendas anuales siempre representan una buena entrada, pero este año le sorprendió lo mucho que creció el pedido de las agendas infinitas, en julio pasado.

“Este tipo de agendas no tiene fechas, uno puede armarla a su gusto y necesidades (…) creo que tomó impulso por el regreso a clases, porque no necesitas usarla empezando el año”.

¿Agenda en pandemia?

La joven considera que tener una agenda siempre es de gran ayuda, pues “ayuda a aterrizar proyectos y organizarse mejor”.

Cuestionada al respecto, Carolina valora que sí es posible que en medio de la pandemia del Covid-19, las personas buscaran gestionar mejor su tiempo.

Y es que tal vez sí, en medio del caos, cuando de repente los días de encierro hicieron que el calendario pareciera detenerse, una agenda trajo a muchos un recordatorio en papel: haz de cada día un acontecimiento para recordar.— Noemí Domínguez M.

Encuadernados Carolina En corto

Martha Carolina actualmente trabaja en una empresa, con la que compagina su negocio.

Beneficios de una agenda

La joven señala que para ella el tener una agenda le ha valido para ser más productiva, pues en ella puede plasmar sus proyectos y metas a largo o corto plazo.

Yucagendas 2021

Actualmente la joven se encuentra ocupada recepcionando pedidos de la “Yucagenda 2021”, la cual cuenta con tres formatos: la “Nohoch” (de 360 páginas), “Tun Chumuc” (200 páginas) y “Chan chichanita” (360 páginas), cuyos precios van de los 540 a 370 pesos mexicanos.

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