Nuevo proyecto ecoturístico se fomenta en Tekit
Entre los atractivos naturales de Tekit, localidad que forma parte del recorrido “Legado del Mayab”, se encuentran sus cenotes, se calcula que son por lo menos 150, entre aquellos a cielo abierto y de cavernas.
Su principal atractivo hoy día es su industria textil.
El 80% de sus poco más de 17,500 habitantes están dedicados a esta actividad enfocada principalmente a la confección de guayaberas y en el lugar hay cerca de 200 fábricas, desde modestos talleres familiares hasta grandes industrias.
La crisis del Covid golpeó a la industria del a guayabera en Tekit, los empresarios del ramo tuvieron que reinventar procesos y productos para superar la crisis, evitando despidos e incentivando una producción que durante varios meses se mantuvo en un 30% de lo habitual.
José González Collí, propietario del negocio familiar “Guayaberas Dzibilchaltún”, explicó que este tiene 30 años de fundado y actualmente cuenta con 20 empleados. Por la crisis del Covid, la jornada laboral pasó a solo cuatro días a la semana, prácticamente desde el viernes los talleres están vacíos, pues no había mercado para enviar la producción ni turistas para adquirir las prendas.
Como otras fábricas de Tekit, la suya también tuvo que adaptar sus líneas de producción para hacer cubrebocas y batas clínicas que se enviaron a Mérida para satisfacer la demanda.
“Mérida, Cancún y Riviera Maya, fueron mercados a los que enviamos producto y que por el Covid-19 dejaron de comprar”, comentó González Collí cuya fábrica producía 500 prendas semanales, desde talla 2 hasta 50. Hoy por la pandemia hace solo la mitad.
José Raúl González , hijo del propietario y orgulloso heredero de la tradición textil de su familia, explicó que para los jóvenes la guayabera sigue siendo una prenda atractiva.
“La guayabera es una prenda que no pasa de moda, ha evolucionado, se ha adaptado a los cánones de la moda y sigue manteniendo esa esencia elegante y distinguida que le caracteriza. Se le han añadido elementos bordados innovadores y sus formas le han dado un toque juvenil que le dan un aire de frescura y buen gusto, una prenda ideal para lucir en estas cálidas tierras”, dijo.
Algunas prendas de esta fábrica han sido portadas por dignatarios y políticos de Yucatán y de México, el presidente Andrés Manuel López Obrador se ha ceñido una de ellas. Los precios de las prendas de la colección Dzibilchaltún rondan desde los $350 hasta $1,200.
Otra importante fábrica es “Solmaya”, esta es mucho más grande y tiene más trabajadores, su producción es mayor y el horario de trabajo es más amplio. En la breve visita se observó el proceso de corte, armado y planchado de las prendas que realizan por igual hombres y mujeres.
A tan solo 10 kilómetros de la cabecera municipal, se encuentra lo que promete ser uno de los proyectos eco turísticos detonadores de la actividad en la región, la hacienda “Destino Mío”, un proyecto en el que el empresario Gabriel Béjar Berman y su esposa Soizic Béjar han puesto su empeño.
Ubicada en lo que alguna vez fue la exhacienda Santa Teresa, el sitio abarca 257 hectáreas, 50 de ellas habilitadas para hospedaje y servicios del lugar, en medio del monte, la hacienda abriría sus puertas el próximo año ofreciendo un concepto de ecoturismo.
En una primera etapa contará con las primeras seis de 30 casas mayas con todas las comodidades rodeadas de naturaleza para alojamiento de huéspedes, un área de servicios sanitarios y vestidores, tienda de artesanías, alberca, restaurante y recepción, siete y medio kilómetros de senderos para recorrer a pie, bicicleta o cuatrimoto; servicio de carritos de golf para el traslado de huéspedes, wifi, una casa de lujo privada con jardines y espacios aislados del resto de las instalaciones. Entre los planes esta convertir a “Destino mío” como una hacienda para celebrar bodas u otros eventos sociales, contará con espacio para ello.— Emanuel Rincón Becerra
Las hectáreas no utilizadas por el proyecto están destinadas a funcionar como unidad de manejo animal, pues existe una gran diversidad de especies de fauna que deambulan libres por el sitio.
Cenotes, cavernas, centenarias ceibas y álamos forman parte del entorno natural. Contará con un huerto donde se produce naranja, limón, achiote, vainilla, pimienta, chile, tomate y otras variedades agrícolas utilizando técnicas ancestrales como los “canches” (cajones de madera a manera de mesa con tierra para sembrar hortalizas), la idea es utilizar estos insumos para la elaboración del menú que ofrecerá el restaurante.
El agua purificadora se brindará por surtidores estratégicamente ubicados, no se expenderán bebidas en botellas pet o envases de plástico, se fomentará el uso de termos o yetis. Habrá servicios de spa. De darse las condiciones, en enero próximo la casa privada quedaría lista y abierta al público.
De un vistazo
Terreno
Las hectáreas no utilizadas por el proyecto de “Destino Mío” funcionarían como unidad de manejo animal, pues existe una gran diversidad de especies de fauna que deambulan libres por el sitio. Además, cenotes, cavernas, centenarias ceibas y álamos forman parte del entorno natural.
