Con poco interés y dudas sobre el presupuesto 2021
“Nos toca tomar decisiones complicadas que implican el riesgo de las inconformidades y de las críticas, pero no es momento de caer bien sino de hacerlo bien”, sostuvo María Fritz Sierra, secretaria general de Gobierno, quien encabezó ayer a los funcionarios que comparecieron en el Congreso por el Paquete Fiscal del Estado para 2021.
En esta comparecencia se dio a conocer, entre otras cosas, que el año próximo se empezará a trabajar en el desarrollo de la reserva de tierras de Ucú, para su venta a fin de que el Isstey logre mejorar sus finanzas que hoy no son buenas. A diferencia de las anteriores comparecencias, en esta ocasión pareció no haber interés o dudas de parte de los diputados, quienes en el pasado, para empezar, asistían casi todos los 25 legisladores y hacían largas listas de preguntas a los comparecientes; ayer solo asistieron 15, las preguntas fueron pocas y solo de las bancadas del PRI, PAN, Morena y de las legisladoras independientes, y ni siquiera fue necesaria la segunda ronda de interrogantes.
Con casi dos horas de atraso, a las 13:50 horas se reanudó la sesión de la Comisión de Presupuesto, Patrimonio Estatal y Municipal, a la que acudieron María Fritz; la secretaria de Administración y Finanzas, y los directores de la AAFY y el Insejupy, Olga Rosas Moya, Juan Carlos Rosel Flores y Heide Zetina Rodríguez, respectivamente. María Fritz abrió las comparecencias al señalar que sin duda este año quedará grabado en los libros de historia como el año más difícil en la era contemporánea de Yucatán, “hemos enfrentado juntos el reto más importante de nuestra generación como yucatecos, una pandemia que ha superado todas las expectativas y dos huracanes en el estado”.
“Este duro escenario lo hemos enfrentado con recursos propios, siendo ejemplo de unidad y esfuerzo en cada uno de las yucatecas y de los yucatecos. Haciendo un recuento de los últimos meses, para poder impulsar la economía, los empleos y la salud de los yucatecos, durante este tiempo se han invertido más de $1,900 millones, mismos que no se tenían contemplados en el presupuesto”, añadió.
En un necesario ejercicio de responsabilidad y solidaridad con el pueblo de Yucatán —continuó—, para 2021 el gobierno del Estado no contempla nuevos impuestos, pues solo están consideradas actualizaciones y ajustes en derechos, en su mayoría por nuevos servicios que serán prestados.
A pesar de la pandemia, los fenómenos meteorológicos y los fuertes recortes de recursos de la Federación, la secretaria afirmó que se ha preparado esta iniciativa proyectando el presupuesto como una respuesta adecuada, con los recursos disponibles, a la realidad que se vislumbra para el año venidero.
“Nada de esto nos arredra, más bien, lo asumimos como desafío y oportunidad para mostrar de qué estamos hechos, porque la ciudadanía sabe responder cuando aprecia el sentido de compromiso y de trabajo responsable y rendidor de cuentas de sus autoridades”, dijo.
Presupuesto real
En su turno, Olga Rosas precisó que el presupuesto del Estado para 2021 en realidad asciende a $38,067 millones, sin considerar venta de bienes y servicios, con lo que ascendería a unos $41,860 millones, y recordó que los recursos de libre disposición se han reducido $5,933 millones, entre los proyectos presupuestales de 2018 a 2021, y con el plan de austeridad la actual administración ha reducido $1,900 millones sus gastos. Para 2021, agregó, se pretende recaudar $4,679 millones menos respecto al año en curso; es decir, un 10.9% menos; sin considerar venta de bienes y servicios ni el programa Yucatán Seguro; el gasto no etiquetado se redujo en $2,237 millones reales, de este monto el Ejecutivo estatal tuvo que absorber una reducción de $2,433 millones.
Al responder las preguntas de los diputados, la secretaria dijo que se fortalecerá el programa de “Peso a Peso” como medidas para el campo y la pesca, ante la reducción de recursos federales, y que en el parque territorial de Ucú se le destina más recursos porque no los ha tenido en los años anteriores, a fin de que en esta reserva se pueda desarrollar infraestructura.
Cabe recordar que estos terrenos de Ucú fueron entregados al Isstey, cuando fue gobernador Rolando Zapata Bello, para liquidar la deuda millonaria que tenía el Ejecutivo del Estado con esa institución.
Por eso ahora, a decir de la secretaria de Finanzas, considerando los problemas financieros del Isstey, que le han reducido su tiempo de vida, se decidió empezar a desarrollar e iniciar la venta de esos terrenos, a fin de asegurar liquidez sobre todo al sistema de pensiones del estado.
Sobre las observaciones que la ASEY hizo a las cuentas del Ejecutivo estatal por el ejercicio de recursos en 2019, la funcionaria consideró que más que negativo esto es algo positivo, si se toma en cuenta que son observaciones sobre el ejercicio de unos $18 millones —como publicamos ayer—; si se considera, primero, que es apenas el .5% de los $40,000 millones que se ejerció ese año, y que además se está en proceso de solventarlo todo. El plazo para esto se acaba el mes próximo.
Pago de deuda
En cuanto al aumento en el pago de la deuda y el planteamiento de un refinanciamiento, la funcionaria explicó que se trata de una reestructuración de los bonos para dar un mayor margen de pago, y esto quien lo promueve es la Secretaría de Hacienda.
Por parte de los diputados, el que más preguntas hacía a los planteamientos y manifestaba anticipadamente que no estaba de acuerdo con algunos aspectos del presupuesto, precisamente como el caso del refinanciamiento y la creación de la Unidad de Avisos sobre Movimientos de las Propiedades, que incluiría crear un padrón de valuadores, entre otras disposiciones en el Insejupy.
Las comparecencias concluyeron alrededor de las 17 horas, al ya no haber más preguntas de los diputados y se dispuso que se reanudaría la sesión de esta comisión hoy viernes alrededor de las 11 horas.— DAVID DOMÍNGUEZ MASSA
