Meridanos transitando ayer por el Portal de Granos. En los negocios del primer cuadro y de las plazas comerciales la ropa

Invaden negocios por preparativos para Nochebuena

Ayer miles de personas parecieron dejar a un lado el miedo al Covid-19 y se volcaron a los comercios del centro de la ciudad y de las plazas comerciales, a fin de abastecerse de todo lo necesario para festejar la Nochebuena el jueves 24.

Ahora sí, los negocios registraron llenos al grado que la gente formó largas filas y esperó pacientemente el turno para ingresar a los establecimientos, principalmente almacenes de ropa y tiendas departamentales.

Una maestra jubilada que acudió con su hija para comprar ropa de estreno resumió lo que le tocó ver y vivir en un domingo turbulento por tanta gente que estuvo en las calles: “parecen hormiguitas que van a un solo lugar”.

Ella no pudo ingresar a la tienda Coppel ni a De Sol porque las filas eran largas, por lo que optó por ir a una plaza comercial. Cuando también vio la larga fila en la tienda Coppel, tanto por dentro como por fuera, optó por entrar en un supermercado de Plaza El Patio para comprar lo necesario.

El intenso movimiento comercial en el Centro se vio desde las 10 de la mañana en las calles y puertas de los negocios porque desde la apertura había consumidores en espera para evitar las aglomeraciones, fenómeno que se dio conforme avanzaron las horas y subió la efervescencia de las compras navideñas.

Ropa, calzado, juguetes, pavos, pan de molde, cervezas, licores, regalos diversos, verduras, botanas y refrescos fueron los productos de mayor demanda en la intensa jornada comercial.

Según se observó, todo aquel que estuvo en la calle gastó dinero en algún artículo o producto, por lo que fue común ver mayor número de personas con una bolsa de compra, lo que significa que hubo una derrama económica muy importante en vísperas de Nochebuena y Navidad.

“Hay filas por todos lados. El Portal de Granos está llenísimo”, comentó el reportero gráfico Carlos de la Cruz, quien recorrió temprano las calles del Centro.

Después del mediodía y hasta entrada la tarde, la actividad alcanzó su máximo porque fue un ir y venir de gente que rebasó las aceras y la zona de transito ampliada para que la gente camine en forma segura.

Sin embargo, la saturación ocasionó que esos espacios peatonales fueran insuficientes, por lo que se rompió la sana distancia, aunque prevaleció el uso de cubrebocas en la mayoría de los compradores.

En un recorrido por la tarde se vio que las principales tiendas departamentales, almacenes de ropa, zapaterías y supermercados estuvieron llenos al tope de la capacidad permitida por el protocolo sanitario de prevención del coronavirus.

Se volvió lento el ingreso de los compradores para no saturar los comercios.

Los negocios aplicaron el protocolo sanitario como medición de temperatura, aplicación de gel en manos y desinfección de zapatos con tapetes con líquido sanitizante, pero la sana distancia no se guardó correctamente en las filas y cajas de pago.

Como ocurre en esta temporada decembrina, los vendedores ambulantes no perdieron la oportunidad de obtener buenos ingresos.

En las aceras estuvieron pregonando su mercancía a los peatones que tuvieron a su paso en su ir y venir de un lado para otro.

Cerca de los quioscos y del mercado Lucas de Gálvez, que es su zona de operación, ofrecieron paquetes de calcetines, ropa interior masculina, chiles xcatic y habanero, verduras y frutas, piñatas y ropa chiapaneca, rasuradores, entre otros artículos a bajo precio que es el principal gancho de venta.— Joaquín Chan Caamal y Carlos de la Cruz

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