En el orden habitual

“Muchas enseñanzas”

A cinco años de una ardua labor por llevar atención a la salud en los hogares yucatecos, los enfermeros Pedro Lázaro Maldonado Aguilar, Belem Berenice Espinosa Maa, Jonathan Peña Córdova y Mauricio Olivera Maldonado, junto con las psicólogas Ana Rosa Hernández Ascencio y Claudia Aracelly Dzul Dzul, lamentan que en el país no se cuente con una especialidad orientada al estudio de la enfermería domiciliaria.

En el marco del Día Internacional de Enfermería, los entrevistados conformados en un grupo multidisciplinario de jóvenes profesionales de la salud, hablaron sobre su experiencia en el ámbito domiciliario.

En la actualidad, señalaron, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) cuenta con una especialidad de Atención en el Hogar, la cual es un nuevo campo en México que aún no ha llegado a Yucatán.

Sin embargo, dijeron, todas las carreras de enfermería llevan materias donde se enseña la atención de enfermería en el hogar, lo que ha permitido que los enfermeros puedan desempeñar sus competencias y conocimientos en el cuidado domiciliario.

Además, explicaron que la pandemia de Covid-19 ha puesto de relieve la importancia de esta labor de atención domiciliaria, esencial para no saturar hospitales, contar con una atención personalizada y aumentar la oportunidad de ingreso hospitalario a quienes lo necesiten.

La Organización Mundial de la Salud declaró el 2020 como el Año Internacional de la Enfermera y la Matrona, en celebración del aniversario 200 del nacimiento de Florence Nightingale, a quien se le conoce como “la dama de la lámpara”, dijo Verónica Morales, coordinadora del grupo.

Según recordó, a inicios de 2020 organizaciones, asociaciones e instituciones de salud se preparaban para celebrar las contribuciones del personal de enfermería en el avance de la salud y el bienestar de las personas, sin saber que una crisis de salud internacional estaba por venir y que el papel de los enfermeros y de todo el profesional de la salud sería indispensable.

Belem Espinosa y Olivera Maldonado comentaron que la falta de conocimiento de los familiares, el temor al contagio y el seguimiento al estado de salud del paciente ha llevado a que muchas familias recurran a la contratación de enfermeros para el cuidado de un enfermo en su casa.

Ello, dijo, les da la tranquilidad y confianza de que su familiar está en manos profesionales que sabrán actuar ante las necesidades propias del paciente.

Esta razón fue la que le dio vida Vitality, conformado de jóvenes profesionales de la salud de diversas disciplinas entre enfermeros, cuidadoras, psicólogos, médicos y fisioterapeutas que proporcionan asistencia, compañía y cuidado para adultos o adultos mayores que requieren cuidados temporales o permanentes en casa u hospital, explicaron.

“El ver que cada día aumenta el número de personas que requieren cuidados en casa, ya sea por la falta de tiempo que trae el ritmo acelerado de la vida actual o porque existen ciertos padecimientos cuyo dependencia, deterioro o cuidado requiere atención especializada, fue lo que nos motivó a crear Vitality”, explicaron los enfermeros.

Verónica Morales Hernández, coordinadora del grupo, dijo que existen patologías que pueden ser tratadas de mejor manera dentro del domicilio, como por ejemplo el deterioro cognitivo, que al estar en el hogar y mantener su estilo de vida, el paciente mejora su calidad de vida y mantiene un estado de confort para sobrellevar la enfermedad.

“Para los familiares, significa tranquilidad y confianza al saber que su familiar está en manos profesionales y siendo cuidado en un ambiente cómodo y seguro para el mismo”, aseguraron los profesionales de la salud.

¿Qué sentimientos trajo consigo la pandemia del Covid-19 en ustedes? ¿Miedo? ¿Temor?

“Además de ello, nos trajo sentimientos de impotencia, frustración, angustia, así como de nostalgia, porque nos mostró el lado más vulnerable de los seres humanos, nos llevó a dejar una normalidad a la que estábamos acostumbrados tanto en nuestra vida personal como laboral”.

“Ha sido un cúmulo de diferentes sentimientos, desde ver la incapacidad del sistema de salud para atender a todos los contagiados, hasta ver gente fallecer por más que se ha luchado por su vida. Pero nos muestra también sentimientos de empatía y comunidad al ver la unión de la gente para apoyar a comunidades vulnerables u hospitales necesitados. Quienes no se conocen se vuelven familia al compartir espacios en las salas de espera del hospital”.

¿Que han aprendido como profesionales de la salud?

“Son muchas las enseñanzas, han sido meses de muchos nuevos aprendizajes, pero principalmente como profesionales de la salud hemos reafirmado la importancia de la prevención y el cuidado de la misma, para que, ante cualquier virus o bacteria, el sistema inmunológico sea fuerte y pueda sobrellevarla. Hemos aprendido a ser resilientes ante los cambios que vivimos y seguimos viviendo, a valorar a las personas que son importantes para nosotros, las palabras y los mensajes como forma de hacer sentir el amor a nuestros semejantes y la importancia de cuidar nuestra salud mental”.

“El temor, el aislamiento, el distanciamiento y las pérdidas de seres queridos o cercanos nos ha conllevado a padecer depresión y ansiedad, que repercuten en nuestro bienestar y calidad de vida”.

¿Cómo se sienten actualmente con respecto a la pandemia?

“Con los avances y noticias de la vacuna llega un sentimiento de esperanza y fe, sabiendo que aún no acaba esto, pero nos deja un sentimiento de alivio porque cada día que pasa es un paso más hacia la vida como la conocíamos antes; claro, sin olvidar lo aprendido y reforzado como el lavado de manos y el uso rutinario del cubrebocas de diario”.

“Esta pandemia debe dejarnos como principal enseñanza la manera en cómo nos cuidamos física y mentalmente, y cómo cuidamos a nuestros seres queridos”.

¿A cuántos pacientes han atendido?

“A lo largo de nuestros cinco años trabajando como grupo de profesionales, hemos atendido a más de 100 pacientes con diferentes padecimientos desde post operatorios; con problemas cardíacos, cuadros de ansiedad y depresión, deshidratación, Alzheimer, demencia senil, EVC, diabetes, hipertensión, arritmia, EPOC, marcapasos y Parkinson”.

“También pacientes con fracturas, neumonía, cáncer, osteoporosis, isquemias y hemipléjicos, entre otras patologías y además, actualmente, a pacientes en recuperación de Covid-19”.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes que han visto en los pacientes domiciliarios con Covid-19 y en qué etapa los llaman los familiares?

Los síntomas más frecuentes que tiene un paciente con Covid-19 son temperatura por arriba de 37.5 grados, hipoxia (disminución del oxígeno en la sangre), gripa, tos, dolor de cabeza, y en algunos casos dificultad para respirar, que es el síntoma más importante de monitorear porque es uno de los signos de alarma que indican si es necesario su ingreso al hospital o intervención médica de urgencia.

Los familiares principalmente nos llaman en los primeros días (los primeros ocho días) al diagnóstico positivo a Covid-19, ya que son los días más críticos donde la persona puede padecer los mayores síntomas y tener mayores riesgos de hospitalización.

Asimismo, nos llaman cuando la persona adicionalmente al virus, presenta otras patologías que requieren monitoreo continuo de frecuencia cardíaca, presión arterial, entre otras, que pudieran poner también en riesgo la vida del paciente.

¿Cuál es su labor en el hogar con el paciente?

Para el cuidado de un paciente con Covid-19, la función principalmente es la valoración continua hacia el estado de salud del paciente, esto incluye la toma de signos vitales cada dos horas, valoración del estado mental, valoración de las vías respiratorias y todo aquel sistema que pudiese verse comprometido a causa del virus.

También realizamos intervenciones de manera dependiente de mano de algún médico que nos dé indicaciones, o sabemos que debemos hacer sin esperar la indicación médica, como podría ser la aspiración de secreciones, el manejo de la oxigenoterapia, la movilización continua del paciente que pueda favorecer a su estado respiratorio en ese momento.

Una de las funciones que también realizamos es brindar ese apoyo emocional y psicológico, que durante la enfermedad tiene al paciente aislado y sin contacto con personas y familiares debido al riesgo de contagio de los mismos, lo que puede llevar a momentos de desesperación y ansiedad que pudieran conllevar a momentos que pongan en peligro la vida del paciente.

¿Cómo se da la recuperación?

Tras pasar los días críticos del virus, como son los 15 días, ven que la salud de su familiar está recuperándose, su saturación de oxígeno es estable y que poco a poco retoma sus actividades de la vida diaria como bañarse, comer, etcétera, sin la asistencia continua de una persona.

¿Cómo es el cuidado que ustedes tienen en sus casas para la prevención de contagios a familiares?

Son simples pero indispensables, llevamos acciones como dejar los zapatos que usamos fuera del domicilio, lavado de manos llegando al mismo, bañarse, evitar contacto con familiares o personas vulnerables y salir solo para cosas necesarias, sanitización de productos que vengan de fuera y no compartir los objetos de uso personal. — Luis Iván Alpuche Escalante

Enfermería/ Cuidados domiciliarios

Actualmente los integrantes de Vitality brindan cuidados en domicilio también a enfermos de Covid-19.

Vigilancia

“Para el cuidado de un paciente con Covid-19, las funciones principalmente son la valoración continua hacia el estado de salud del paciente, esto incluye la toma de signos vitales cada dos horas, valoración del estado mental, valoración de las vías respiratorias y todo aquel sistema que pudiese verse comprometido a causa del virus”, indican.

Intervenciones

“También realizamos intervenciones de manera dependiente de mano de algún médico que nos dé indicaciones, o intervenciones independientes que sabemos que debemos hacer, como aspiración de secreciones u oxigenoterapia”.

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