El reclutamiento de Wílliam Sosa, acierto del PAN
El nombramiento de Wílliam Sosa Altamira como responsable del despacho de la Secretaría de Desarrollo Rural (Seder) del gobierno del estado ha provocado mucho ruido en la política local y un enorme malestar en el interior del PAN.
Parece un desatino reclutar para un puesto clave de un gobierno panista a un priista de pura cepa y con un historial que exige cerrar los ojos en varios pasajes. Sin embargo, visto de cerca, el movimiento no es tan desconcertante: se trata de una jugada de ajedrez con muchos puntos interesantes, opina el analista Dr. Luis Ramírez Carrillo.
Desde la posición del PAN, señala, se trata de un acercamiento político con un grupo supuestamente rival con la finalidad de ganar clientela y conseguir operadores electorales.
Esto demuestra varias cosas, dice. Por un lado, que en el interior del Estado el PAN depende de su capacidad de negociar políticamente con grupos priistas porque no tiene cuadros propios.
“No ha sabido crear operadores políticos, bajo las condiciones que fueren, buenas, malas o regulares, entonces necesita siempre negociar”, apunta. “Lo hizo cuando ganó la gubernatura Mauricio Vila, con Roger Torres Peniche. Ahora lo está volviendo a hacer…, aunque de hecho así operan todos los partidos, hay que decir”.
Lo segundo que demuestra es que el PRI está quebrado y dividido… el hecho es que casi todos los candidatos de los partidos de “oposición” y de Morena son del PRI, señala. “La hipótesis de que Morena es el nuevo PRI se confirma con la cantidad de priistas que ahora son morenistas. En este contexto se da este movimiento”.
El personaje
Para el investigador de la UADY, recordar que Sosa Altamira es un personaje muy ligado a Liborio Vidal ayuda a entender mejor las cosas. En principio, el nombramiento es una compensación al hecho de que bajaron la candidatura de Liborio por no ser indígena.
“Es una concesión a Liborio para no perder toda la estructura de operación política que tiene en el Oriente, que incluye al distrito que está en torno a Valladolid, Izamal, Tizimín y lugares aledaños, que representan un porcentaje de votación muy importante”.
En el sentido estrictamente electoral es un movimiento inteligente del PAN, una maniobra estratégica para no perder la base electoral establecida en torno a la figura de Vidal, reitera.
Aunque esto implica algunos costos, en términos electorales y a corto plazo el movimiento le asegura al PAN mantener las alianzas y el porcentaje de votos que ya calculó que le iba a dar la candidatura de Liborio.
A largo plazo, la sustitución de Liborio por Sosa tiene más implicaciones, explica. La primera es hacia el interior del PAN, hacia la imagen del partido. Y más que del partido, de la idiosincrasia panista, ya que esta adición deslegitima su ideología.
“Vila se saca la espina al nombrarlo sólo encargado de despacho. Esto le evita tener que tomarse la foto con él. Al darle posesión Edgar Ramírez Pech, se mitiga el impacto, el golpe pierde fuerza”, considera.
Costos accesibles
En cuanto a una lectura partidista, el Dr. Ramírez considera que, “dado el carácter pragmático y totalmente interesado de los partidos que tenemos, que lo único que buscan es ganar, no es un costo muy grande, definitivo. Lo pagan con singular alegría, con tranquilidad”.
Nuevo aliado
Sin embargo, advierte no se puede ignorar que en el PAN los militantes se están preguntando por qué se le abren las puertas de la casa al enemigo. ¿Por qué es difícil ver a Sosa Altamira como aliado? Porque no son lo mismo Liborio Vidal que Wílliam Sosa, responde.
El primero es un personaje que todo mundo identifica como un empresario de éxito, interesado en el poder, que se ha movido de un partido a otro. “Es como un jóker en las cartas, que sirve para jugar una cosa o la otra, así es Liborio: puede ser del PRI, del PRD, de Morena…, se vende al mejor postor porque le gusta el poder, le interesa más que el dinero, aunque tampoco es que le moleste mucho ser millonario”.
En cambio Sosa Altamira representa el priismo más rancio. Fue presidente del partido, consejero estatal y nacional, tesorero y alcalde de Izamal, diputado, ideólogo… Era gente de Rolando, pero también cercano a Ivonne Ortega, muy amigo de Verónica Camino Farjat, a quien de hecho ayudó en su carrera política. Es la última persona que uno pensaría podría irse a ocupar un puesto en el PAN.
“Es un movimiento inteligente si uno ve todas las partes, porque en este asunto no todo es negro, también hay blancos y grises. Es una jugada astuta de Vila, que se asegura un operador político en busca de procurar que el PAN gane la elección en los distritos del Oriente. En términos estrictamente electorales de corto plazo, es una medida atinada”.
Y más porque construye un puente de comunicación para lo que puede ser una fractura importante dentro del PRI, continúa. Si ese partido ya está tan quebrado que no tiene camino de retorno, hay que evitar no solamente que los votos —en este caso— sino que los “hombres fuertes” que se identifican con Sosa se vayan a Morena.
“Y en estas épocas en qué se trata de ‘nuclear’ para evitar el avance de Morena ésa también es una medida inteligente, en términos de juegos de poder, aclaro. No todo es rasgarse las vestiduras, entendiendo la lógica de que cualquiera que estuviera en esa posición seguramente acabaría haciendo algo similar”, concluye el analista.— D.Y.
Titulo de apoyo segundo titulo
Gallia est omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam
